domingo, 19 de agosto de 2018

¿NO HAY UNA QUINTA COLUMNA EN EL KREMLIN? ¡VUELVE A PENSARLO!

por The Saker, en The Vineyard of The Saker. Traducción de Leonardo Del Grosso, de Comunidad Saker Latinoamérica. En Comunidad Saker Latinoamérica

 

[este análisis fue escrito para The Unz Review]

Los mercaderes conspiran contra Putin

Tras la re-designación de Medvedev y su más o menos remodelado gobierno, la opinión pública en Rusia y en el extranjero se dividió sobre si esto era una buena señal de continuidad y unidad entre los líderes rusos o si esto era una confirmación de que había una 5ta. columna dentro del Kremlin trabajando contra el presidente Putin e intentando imponer políticas neoliberales y pro-occidentales al pueblo ruso. Hoy quiero echar un vistazo rápido a lo que está sucediendo dentro de Rusia porque creo que la política exterior rusa está todavía predominantemente controlada por lo que yo llamo los “soberanos euroasiáticos” y que para detectar las actividades de los tipo “integracionistas atlánticos” necesito ver lo que está sucediendo dentro de Rusia.

La 5ta. columna rusa y sus típicas operaciones
Primero, quiero comenzar compartiendo con ustedes un breve video, traducido por la Comunidad Saker, de uno de los analistas rusos más astutos, Ruslan Ostashko, que se pregunta cómo es que una estación de radio rabiosamente pro-occidental y vociferantemente anti Putin llamada “Ekho Moskvy” (“eco de Moscú”), logra no sólo eludir la legislación rusa normal, sino que incluso obtiene dinero del gigante del gaz Gazprom, que es propiedad mayoritaria del estado ruso. Ekho Moskvy también es tan pro-israelí que se ganó el apodo de “Ekho Matsy” (Ekho Moskvy significa “Eco de Moscú”, mientras que “Ekho Matsy” significa “Eco del Matzo”). Huelga decir que la radio tiene el apoyo total e inquebrantable de la Embajada de los Estados Unidos. No sería una exageración decir que Eco de Moscú sirve como una incubadora para periodistas rusofóbicos y que la mayoría de los periodistas liberales pro-occidentales en los medios rusos han estado, en un momento u otro, asociados con este equipo de propaganda. A pesar de esto o, más exactamente, debido a esto, Eco de Moscú ha estado en bancarrota desde hace bastante tiempo, y sin embargo, sigue existiendo. Sólo escucha las explicaciones de Ostashko (y asegúrate de presionar el botón ‘cc’ para ver los subtítulos en inglés):


Interesante, ¿no? El gigante estatal Gazprom está haciendo todo lo posible para mantener a Eco de Moscú a flote y por encima de la ley. ¡De hecho, Gazprom ha estado financiando a Eco de Moscú durante años! Según la Wikipedia hiperpolíticamente correcta: “desde 2005, Eco de Moscú es propiedad mayoritaria de Gazprom Media, que posee el 66% de sus acciones”. Si Gazprom es propiedad mayoritaria del estado ruso, y Eco de Moscú es propiedad mayoritaria de Gazprom, ¿no significa eso que Eco de Moscú está financiado básicamente por el Kremlin? La realidad es aún peor, como señala Ostashko, Eco de Moscú es el caso más visible, pero hay bastantes medios de comunicación pro-occidentales en Rusia que están financiados, directa e indirectamente, por el estado ruso.
Así que déjame hacerte una simple pregunta: ¿de verdad crees que Ostashko está mejor informado que las autoridades rusas, incluido el propio Putin?
¡Por supuesto no! Entonces, ¿qué está pasando aquí?
Antes de intentar responder esta pregunta, veamos otra noticia interesante de Rusia, el reciente artículo “la reforma de pensiones como una herramienta de quinta columna para derrocar a Putin” (título original “Acerca de un sistema de pensiones justo”), de Mikhail Khazin, traducido por Ollie Richardson y Angelina Siard del blog de Stalker Zone (y publicado de manera cruzada aquí y aquí). Por favor, lea el artículo completo, ya que arroja una luz muy interesante sobre lo que ha estado haciendo el gobierno de Medvedev desde que volvió a ser nombrado. Lo que quiero citar aquí son las conclusiones de Mikhail Khazin: (énfasis añadido)

En otras palabras, toda esta reforma es “frank poppycock” (tonterías. Nota del traductor), una broma política destinada a destruir las relaciones entre el pueblo (sociedad) y las autoridades. El objetivo específico de esto es derrocar a Putin, ya que a nuestros liberales sus socios principales del proyecto global “occidental” les han ordenado que lo hagan. Y es precisamente así que deberíamos tratar esta reforma. No tiene relación con las reformas económicas, ni es bueno, ni malo. ¡Esto no es una reforma económica, sino un complot político! Y es desde aquí que tenemos que proceder.

Habiendo explicado lo que realmente está sucediendo, Khazin luego continúa diciendo abiertamente cómo tal operación es posible:

Ahora respecto de los medios de comunicación. Debe entenderse que entre fines de la década de los 90 y comienzos de la década del 2.000 prácticamente todos los medios no liberales murieron. Completamente. Y, por supuesto, prácticamente todos los periodistas no liberales definitivamente murieron (sólo quedan unas pocas docenas de mastodontes de los tiempos del socialismo). Y los jóvenes que crecieron desde las facultades de periodismo son en general totalmente liberales. Fueron un poquitín reprimidos a mediados de la década de 2.000, pero después de la llegada de Medvedev al cargo de presidente, ellos volvieron a florecer. Pero luego comenzó el ataque del Estado contra todo lo que no refleja “las políticas del partido y el gobierno”. Y entonces sucedió que ahora hay muchas publicaciones “patrióticas” en Rusia que emplean principalmente periodistas liberales. Una vista encantadora. ¡Estos periodistas (en total acuerdo con las ideas de Lenin sobre que no han leído) consideran que su principal tarea es apoyar a “los suyos”, por ejemplo, los financistas liberales, Nemtsov, Navalny y demás, y mancillar al “maldito KayGeeBee”! Y es en esto en lo que están involucrados, lo que significa que, propagandizando lo más posible las políticas del gobierno, irritan a la población de manera óptima al usar la persona de Putin. Cada vez es más necesario representar una historia desagradable (cómo murió un anciano en el camino al policlínico o al hospital, cómo se llevaron a los niños de una familia grande, cómo un funcionario o un sacerdote golpea a una mujer embarazada y/o niños menores con su elegante automóvil), para explicar que esto no es justamente el resultado de las políticas del poder liberal, sino la falla concreta del Presidente, que pone en sus puestos a los propios ministros y agentes de la ley que alientan todo esto.

Sorprendente, ¿no? Este es un intento de derrocar a Putin y está cubierto por la (pseudo) prensa patriótica. ¿Qué hay del propio Putin? ¿Por qué él no toma medidas? Khazin incluso explica que:

Por supuesto, el presidente es culpable, en primer lugar, porque entiende que si comienza a limpiar este “establo de Augías“, entonces se verá obligado a derramar sangre, porque no devolverán voluntariamente sus privilegios. Pero lo más importante, y esta es la esencia: la élite liberal rusa se propuso hoy la tarea política de eliminar a Putin. Por qué decidió hacer esto es una pregunta interesante: si el propio Putin y un liberal son carne de carne, entonces esta tarea es estúpida y sin sentido. Por no mencionar suicida. Pero si él no es liberal (probablemente sea correcto decir que no es un liberal político) entonces, por supuesto, esta actividad tiene sentido. Pero, al mismo tiempo, por razones puramente de propaganda, porque la gente odia a los liberales, es necesario colgarle la etiqueta de liberal político.

Ahora conectemos todos los puntos: aquí hay una facción pro-occidental (en realidad, controlada por Occidente) dentro del gobierno que está financiando a aquellos que intentan derrocar a Putin haciéndolo impopular en el público ruso en general (público que se opone abrumadoramente a las políticas económicas “liberales” y que desprecia a las élites liberales rusas) al forzarlo constantemente a políticas económicas liberales que claramente no le gustan (se declaró categóricamente contrario a tales políticas en 2005) y los llamados “medios patrióticos” lo están cubriendo promocionadamente. Y Putin no puede cambiar esto sin derramar sangre.
Pero déjenme suponer, en beneficio de la argumentación, que Putin es realmente un liberal de corazón y que cree en el tipo de economía del “Consenso de Washington“. Incluso si este fuera el caso, seguramente debe ser consciente de que el 92% de los rusos se oponen a esta así llamada “reforma”. Y mientras el vocero presidencial, Dmitri Peskov, declaró que el propio Putin no estaba asociado con este plan, la verdad es que este proceso también perjudica su imagen política con el pueblo ruso y los movimientos políticos. Como resultado directo de estos planes, el Partido Comunista de Rusia está lanzando un referéndum contra este proyecto, mientras que el partido “Rusia Justa” ahora está recogiendo firmas para despedir a todo el gobierno. Claramente, se está gestando una lucha política de proporciones monumentales y la oposición interna a Putin, tradicionalmente bastante renga (estoy hablando de los principales movimientos y partidos políticos, no pequeñas “ONGs” apoyadas por la CIA y/o Soros) está ahora transformándose en una clase de oposición mucho más determinada. Predije eso hace aproximadamente un mes cuando escribí que:

“Es bastante claro para mí que un nuevo tipo de oposición rusa se está formando lentamente. Bueno, siempre existió, de verdad, estoy hablando de personas que apoyaron a Putin y la política exterior rusa y que no simpatizaron con Medvedev y las políticas internas rusas. Ahora la voz de aquellos que dicen que Putin es demasiado blando en su postura hacia el Imperio sólo se fortalecerá. Al igual que las voces de aquellos que hablan de un grado verdaderamente tóxico de nepotismo y mecenazgo en el Kremlin (una vez más, Mutko es el ejemplo perfecto). Cuando tales acusaciones vinieron de rabiosos pro-occidentales liberales, tuvieron muy poca tracción, pero cuando provienen de políticos patrióticos e incluso nacionalistas (Nikolai Starikov, por ejemplo) comienzan a tomar una dimensión diferente. Por ejemplo, mientras el bufón de la corte Zhirinovskii y su partido LDPR apoyaron lealmente a Medvedev, los partidos Comunista y Rusia Justa no lo hicieron. A menos que la tensión política en torno a figuras como Kudrin y Medvedev se resuelva de alguna manera (¿tal vez un escándalo oportuno?), podríamos ser testigos del crecimiento de un verdadero movimiento de oposición en Rusia, y no uno dirigido por el Imperio. Será interesante ver si las calificaciones personales de Putin comenzarán a disminuir y lo que tendrá que hacer para reaccionar ante la aparición de una oposición tan real”.

Aquellos que negaron con vehemencia que haya un problema real con la 5ta. columna dentro del Kremlin van a tener un doloroso llamado de atención cuando se den cuenta de que gracias a las acciones de estos “liberales” gradualmente está surgiendo una oposición patriótica, no tanto contra Putin mismo sino en contra de las políticas del gobierno de Medvedev. ¿Por qué no contra Putin?
Porque la mayoría de los rusos siente instintivamente lo que está sucediendo y comprende no sólo la dinámica anti-Putin en el trabajo del día a día, sino también cómo y por qué se creó esta situación. Además, a diferencia de la mayoría de los occidentales, la mayoría de los rusos recuerda lo que sucedió en los cruciales y formativos años 90.

Las raíces históricas del problema (resumen muy aproximado)
Todo comenzó a finales de la década de 1980 cuando las élites soviéticas se dieron cuenta de que estaban perdiendo el control de la situación y que había que hacer algo. Para resumir realmente lo que hicieron, diría que estas élites primero dividieron el país en 15 feudos individuales, cada uno dirigido por una pandilla compuesta de estas élites soviéticas, luego agarraron sin piedad todo aquello de valor, se convirtieron en multimillonarios y ocultaron su dinero en Occidente. Ser fabulosamente rico en un país completamente arruinado les dio un poder político y una influencia fantásticos para explotar aún más y robar al país todos sus recursos. Rusia misma (y las otras 14 ex repúblicas soviéticas) sufrió una pesadilla indescriptible comparable a una gran guerra y en la década de 1990 Rusia casi se rompió en muchas piezas más pequeñas (Chechenia, Tartaristán, etc.). Para entonces, Rusia estaba ejecutando servilmente todas las políticas económicas recomendadas por una miríada de “asesores” estadounidenses (cientos de ellos con oficinas dentro de las oficinas de muchos ministerios clave y varias agencias estatales, al igual que hoy en Ucrania), adoptó una Constitución redactada por elementos pro-estadounidenses, y todas las posiciones clave en el Estado estaban ocupadas por lo que sólo puedo llamar agentes occidentales. En la parte superior, el presidente Yeltsin estaba predominantemente ebrio mientras el país era dirigido por 7 banqueros, los así llamados “oligarcas” (6 de los cuales eran judíos): los “Semibankirshchina“.
Este es el momento en que los servicios de seguridad rusos engañaron a estos oligarcas para que creyeran que Putin, que tiene un título en derecho y que había trabajado para el alcalde (muy liberal) de San Petersburgo (Anatolii Sobchack), era sólo un burócrata insignificante que restauraría una apariencia de orden sin representar una amenaza real para los oligarcas. La estratagema funcionó, pero las élites empresariales exigieron que “su” tipo, Medvedev, se pusiera a cargo del gobierno para preservar sus intereses. Lo que pasaron por alto fueron dos cosas: Putin era un oficial verdaderamente brillante de la élite del Primer Directorado General (Inteligencia Extranjera) de la KGB y un verdadero patriota. Además, la Constitución, que fue aprobada para apoyar el régimen de Yeltsin, ahora podría ser utilizada por Putin. Pero más que cualquier otra cosa, nunca predijeron que un hombre pequeño con un traje ajustado se transformaría en uno de los líderes más populares del planeta. Como he escrito muchas veces, mientras que la base de poder inicial de Putin estaba en los servicios de seguridad y las fuerzas armadas, y aunque su autoridad legal se deriva de la Constitución, su poder *real* proviene del inmenso apoyo que tiene del pueblo ruso que, por primera vez en mucho tiempo, sintió que el hombre en la cima realmente representaba sus intereses.
Putin hizo lo que Donald Trump pudo haber hecho tan pronto como entró a la Casa Blanca: limpió la casa. Comenzó por abordar de inmediato a los oligarcas, puso fin a la Semibankirshchina y detuvo la exportación masiva de dinero y recursos fuera de Rusia. Luego procedió a reconstruir la “vertical del poder” (el control del Kremlin sobre el país) y comenzó a reconstruir toda Rusia desde las fundaciones (regiones) hacia arriba. Pero aunque Putin fue tremendamente exitoso, simplemente no pudo luchar en todos los frentes al mismo tiempo y ganar.
A decir verdad, eventualmente ganó la mayoría de las batallas que eligió para pelear, pero algunas batallas simplemente no las pudo librar, no por falta de coraje o voluntad de su parte, sino porque la realidad objetiva es que Putin heredó una sistema extremadamente malo completamente controlado por algunos enemigos extremadamente peligrosos. Recuerda las palabras de Khazin más arriba: “si comienza a limpiar este ‘establo de Augías’, entonces se verá obligado a derramar sangre, porque no devolverán voluntariamente sus privilegios”. Entonces, de una manera típicamente Putin, hizo una serie de ofertas.
Por ejemplo, aquellos oligarcas que aceptaron dejar de inmiscuirse en la política rusa y que, de ahora en adelante, pagarían impuestos y cumplirían la ley, no serían encarcelados ni expropiados: a los que recibieron el mensaje se les permitió continuar trabajando como empresarios normales (Oleg Deripaska) y aquellos que no lo hicieron fueron encarcelados o exiliados (Khodorkovski, Berezovski). Pero si miramos justo por debajo del nivel de estos conocidos y notorios oligarcas, lo que encontramos es como un “pantano” mucho más profundo (para usar la expresión estadounidense): una clase completa de personas que hizo su fortuna en la década de 1990, que es ahora extremadamente influyente y controla la mayoría de las posiciones clave en la economía, las finanzas y los negocios, y los cuales detestan y temen a Putin. Incluso tienen sus agentes dentro de las fuerzas armadas y los servicios de seguridad porque su arma de elección es, por supuesto, la corrupción y la influencia. Y, por supuesto, tienen personas que representan sus intereses dentro del gobierno ruso: prácticamente todo el “bloque económico” del gobierno de Medvedev.
¿Es realmente sorprendente que estas personas también tengan sus representantes pagados en los medios de comunicación rusos, incluidos los llamados medios “pro-rusos” o “patrióticos”? (He estado advirtiendo sobre esto desde al menos 2015).
Al igual que en Occidente, en Rusia los medios de comunicación dependen, primero y sobre todo, del dinero. Los grandes intereses financieros son muy buenos para usar los medios de comunicación para promover su agenda, negando u ofuscando algunos temas, mientras empujan a otros. Esta es la razón por la que a menudo vemos a los medios rusos respaldando las políticas OMC/BM/FMI/ etc., sin criticar nunca a Israel o, Dios no lo quiera, propagandistas rabiosamente pro-israelíes en la televisión principal (tipos como Vladimir Soloviev, Evgenii Satanovsky, Iakov Kedmi, Avigdor Eskin y muchos otros). Éstos son los mismos medios de comunicación que con gusto criticarán a Irán y Hezbolá, pero nunca se preguntarán por qué los principales canales de televisión rusos están emitiendo propaganda pro-israelí a diario.
Y, por supuesto, todos repetirán mántricamente el mismo canto: “¡no hay una 5ta. columna en Rusia! ¡¡Ninguna!! ¡¡Nunca!!”
Esto no es diferente de los medios corporativos pagados en los Estados Unidos, que niegan la existencia de un “Estado profundo” o del “Lobby Israelí” de los Estados Unidos.
Y, sin embargo, muchas (¿la mayoría?) personas en los Estados Unidos y Rusia se dan cuenta casi a nivel intelectual de que se les está mintiendo y que, en realidad, un poder hostil está gobernando sobre ellos.

Las opciones de Putin y los posibles resultados
Tristemente, en los Estados Unidos, Trump resultó ser un desastre que cedió totalmente ante los neoconservadores y sus demandas. En Rusia, la situación es mucho más compleja. Hasta ahora, Putin ha evitado hábilmente asociarse con los integracionistas atlánticos. Además, las mayores crisis de la última década se asociaron con problemas de política exterior y aún están controladas por los soberanos euroasiáticos. Finalmente, aunque el gobierno ruso claramente cometió algunos errores o promovió algunas políticas impopulares (como la reforma de salud, por ejemplo), también tuvo sus innegables éxitos. En cuanto a Putin, continuó consolidando su poder y gradualmente eliminó a algunas de las personas más notorias de sus posiciones. En teoría, Putin podría haber arrestado a la mayoría de los principales integracionistas atlánticos por cargos de corrupción, pero a menos que participe en una sangrienta y masiva purga, no puede deshacerse de toda una clase social que no sólo es grande sino poderosa.
Algunos de mis contactos en Rusia esperaban una purga de integracionistas atlánticos justo después de las elecciones. La lógica aquí era “ya es suficiente” y, una vez que Putin obtuviera un fuerte mandato del pueblo, finalmente sacaría a Medvedev y su pandilla del Kremlin y los reemplazaría con patriotas populares. Eso obviamente no sucedió. Pero si este programa de reforma de las pensiones sigue provocando protestas o si estalla una gran guerra en el Medio Oriente o en Ucrania, las fuerzas pro-occidentales dentro del Kremlin estarán bajo una gran presión para ceder aún más el control del país a los soberanos euroasiáticos.
Putin es un hombre excesivamente paciente y, al menos hasta ahora, ha ganado la mayoría, si no todas, sus batallas. No creo que nadie pueda predecir con certeza cómo se desarrollarán las cosas, pero lo cierto es que intentar entender a Rusia sin ser consciente de los conflictos internos y los intereses de los grupos que luchan por el poder es inútil. En su historia de 1000 años, los enemigos internos siempre han sido mucho más peligrosos para Rusia que los externos. Es poco probable que esto cambie en el futuro.


ARGENTINA VUELVE AL TREN DE LA DEUDA

por Paul Sliker, entrevistando al economista Michel Hudson, en “el Informe Hudson”. En el blog de Michael Hudson. Traducción de Leonardo Del Grosso. Comunidad Saker Latinoamérica. En Comunidad Saker Latinoamérica



“EL INFORME HUDSON”: Argentina obtiene el mayor préstamo del FMI en la historia. 9 de julio de 2018.

Podcast de “Left Out”: En este episodio, Paul Sliker habla con Michael Hudson sobre las implicaciones económicas y políticas del préstamo del Fondo Monetario Internacional de 50 mil millones de dólares a Argentina, que es la línea de crédito más grande del FMI en la historia. Encuentra el audio aquí.

Paul Sliker: Michael Hudson, bienvenido al “Informe Hudson”.

Michael Hudson: Es bueno estar de vuelta. Mucho ha ocurrido mientras estuve afuera por unas semanas.

Paul Sliker: Miguel, Argentina recientemente acordó un préstamo de 50 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional. Ese es el más grande en la historia del FMI. Se supone que debe funcionar durante 36 meses. Argentina inició conversaciones con el FMI el mes pasado, después de tres alzas de tasas del Banco Central. A pesar de presionar los costos de tomar créditos por sobre el 40% de interés, esto no detuvo la caída del peso, que ahora ha caído un 25% frente al dólar estadounidense este año.
Este acuerdo retrotrae una historia oscura para la mayoría de los argentinos respecto del papel del FMI allí durante su devastadora crisis económica en 2001-2002. El FMI impuso severas medidas de austeridad, como de costumbre. Esa es su básica política anti-trabajadores, por lo que la decisión de Argentina de regresar al FMI ha desencadenado enormes protestas nacionales en las últimas semanas.
A pesar de ser el préstamo más grande en la historia del FMI, en realidad no escuchamos nada al respecto en los medios de comunicación de EEUU, excepto por el típico informe breve en la prensa financiera. No hay un análisis político o económico real de esto, especialmente en la izquierda que, además contradecir la filosofía de austeridad del FMI, uno pensaría que sería más empática con el Sur Global.
Antes de entrar en el análisis del actual masivo acuerdo con el FMI: Usted es uno de los principales expertos mundiales en préstamos del FMI y el Banco Mundial; cuando estaba en el departamento de investigación económica del Chase Manhattan Bank, su función era ser especialista en balanza de pagos, y su tarea era establecer la capacidad de pago de Argentina, Brasil y Chile… Para dar a la gente una comprensión general del contexto histórico que conduce a lo que está sucediendo hoy, ¿puede contarnos un poco de historia sobre la última crisis económica argentina a principios de la década del 2000 y el papel del FMI en ese momento?

Michael Hudson: La razón por la cual hay tan poca discusión sobre los problemas de la deuda argentina o de otros países del Tercer Mundo es que casi nadie estudia la balanza de pagos (BOP, por sus siglas en inglés.). No existe un curso en contabilidad de balanza de pagos o incluso en Cuentas Nacionales de Ingresos y Productos (NIPA, por sus siglas en inglés) en ninguna universidad de EEUU. Los derechistas propagandistas de la Escuela de Chicago siguen afirmando que si la moneda de un país se está depreciando, debe ser porque sus precios están subiendo. Pero eso pone la línea de la causalidad en sentido inverso. Para los países deudores, como Argentina u otros países de América Latina, la balanza de pagos tiene poco que ver con los precios internos, los salarios internos o los costos internos de producción. La balanza de pagos, y por lo tanto, la tasa de cambio, se ve abrumada por el servicio de la deuda.
El servicio de la deuda se paga en lo que se llama Cuenta de Capital (Capital Account). Políticamente, la deuda pública denominada en dólares en estos países crece para cubrir su déficit comercial derivado de factores estructurales, como su acuerdo de no cultivar sus propios alimentos sino de depender de las exportaciones de granos estadounidenses, y de permitir las inversiones estadounidenses en sus países libres de impuestos. Estos son factores estructurales, no factores salariales y de precios.
Argentina es “el niño del afiche” de los países que han arruinado por completo su economía. Su oligarquía depredadora de derecha ha logrado dirigir a su país, de los más prósperos del mundo a fines del siglo XIX, hacia uno de los países más pobres y con mayor deuda. Este es un problema político. Pero la oligarquía culpa a los trabajadores y dice que debe pagarse aún menos salario.
En 1990, ayudé a organizar el primer fondo de bonos del Tercer Mundo. Fue emitido por Scudder, Stevens y Clark. En ese momento, en 1989-1990, Argentina estaba pagando el 45% anual por bonos en dólares. Brasil estaba pagando lo mismo. Ahora sólo imagina: 45% por año. ¡Eso duplica tu dinero en dos años! Ningún país puede pagar eso por mucho tiempo. Pero estaba claro que la dictadura argentina, sostenida por un programa de asesinatos patrocinado por Estados Unidos, contra líderes sindicales, reformistas agrarios y profesores de izquierda, continuaría pagando por lo menos cinco años. Así que ése fue el marco de tiempo del fondo.
A pesar de estas altas tasas de interés, no pudimos vender el fondo de bonos a ningún estadounidense o europeo. Pero Merrill Lynch, que suscribió el fondo de bonos, vendió todas sus acciones en Latinoamérica. El fondo estaba organizado en las Antillas Holandesas, por lo que era un fondo extraterritorial. Los estadounidenses (incluyéndome yo) no tenían permitido comprarlo.
Entonces, ¿quién lo compró? Los compradores de bonos resultaron ser las familias más ricas de Brasil y de Argentina. Creo que ya hablé de esto en tu programa. La deuda externa argentina era propiedad casi en su totalidad de la oligarquía doméstica argentina, la clase más rica. Movieron su dinero de la moneda nacional a dólares, comprando bonos en dólares porque sabían que iban a autorizar el alto interés que se les pagaba, para ellos mismos, interés disfrazado de “dólares yankis”.
Esta es la oligarquía que apoyó al golpe militar de los EEUU y Chile en 1973 que asesinó a Allende e instaló a Pinochet. Estados Unidos montó una campaña de terrorismo y asesinatos en masa en toda América Latina. En Argentina se llamaba “guerra sucia”. Los estadounidenses llegaron y aplicaron el principio económico de la Escuela de Chicago de que sólo puedes tener un mercado libre si estás dispuesto a asesinar a líderes sindicales, reformistas agrarios y profesores universitarios. Decenas de miles de reformistas argentinos fueron torturados y asesinados para poner a la oligarquía en el poder y reducir los impuestos a los altos ingresos. Sus leyes impositivas hacen que Donald Trump parezca un moderado. Y al igual que la mayoría de las élites financieras, ellas tomaron el dinero y corrieron, poniendo sus arrebatos en el extranjero, en bonos argentinos en dólares. Políticamente ellas denunciaron a los tenedores de bonos yankis por forzar enormes pagos de deuda al 45% al ​​año, lo que hizo que la moneda bajara, pero los “yankis” eran las familias más ricas que, en realidad, estaban cobrando. ¡Los verdaderos yankis estadounidenses simplemente no confiaron en los argentinos!
Cuando Scudder se acercó y habló con inversores estadounidenses en 1990, dijo que los políticos argentinos son unos delincuentes y que no iban a invertir en una cleptocracia cuya intención era engañarnos a nosotros como si engañaran a su propia gente.
Ahora, “fast forward” hasta 2001. El FMI intervino y siguió las instrucciones del Departamento de Defensa de EEUU y del Departamento de Estado para apoyar a la oligarquía y sus terroristas. La CIA temía que, de lo contrario, Argentina podría tener una democracia, ya que la ola de asesinatos del “mercado libre” se había apaciguado.
El personal del FMI vio que era obvio que Argentina no podía endeudarse más. Sin embargo, le prestaron a Argentina suficiente dinero para que los argentinos más ricos pudieran tener un tipo de cambio lo suficientemente apropiado para sacar su dinero del país y pasar a dólares. Fue un gran subsidio para la fuga de capitales de Argentina a través de la deuda argentina, denominada en dólares, con el FMI y otros tenedores de bonos.
Cualquier análisis realista de la balanza de pagos mostraría que Argentina no puede pagar esta deuda externa. El personal del FMI sabía que el dinero estaba siendo robado hacia afuera. Es como si prestaran a Ucrania. Eso no era un error, esa era una característica. El personal del FMI se molestó tanto, francamente disgustado con su liderazgo corrupto anti-trabajadores, pro-tenedores de bonos, que durante la próxima década el lema del FMI fue “no más Argentinas”.
Ya en 1965, en el Chase Manhattan yo había hecho un análisis de la balanza de pagos de Argentina y, por lo tanto, su capacidad para pagar el servicio de la deuda. Mi trabajo consistió en calcular la cantidad de divisas que la Argentina podía permitirse tomar prestada. Primero, calculé sus capacidades de exportación y sus necesidades de importación. Acordaron comprarle a Estados Unidos y volverse dependientes. Descubrí que Argentina ya estaba pagando todo el servicio de la deuda que podría, por lo que no podía permitirse el lujo endeudarse más. A lo largo de casi medio siglo, el país había estado cojeando.
El personal del FMI debe haber hecho un análisis similar, pero su junta designada por Estados Unidos invalidó a su personal económico interno. Es como si operaran desde un subsótano en el Pentágono e hicieran lo que les dicen. Entonces, el FMI prestó el dinero para apoyar a la oligarquía y su fuga de capitales. Esto fue básicamente lo que también hicieron los Estados Unidos/FMI en Rusia.
Cuando Argentina emitió bonos en dólares extranjeros, firmó un acuerdo cuyo lenguaje era ambiguo, diciendo que debía tratar a todos con paridad. Como saben, mi libro “Killing the Host” (asesinando al anfitrión) tiene un capítulo sobre la deuda externa de Argentina. La gran mayoría de los tenedores de bonos acordaron anotar esta deuda en una cantidad que, de manera realista, podría pagarse. Pero hace unos años un juez estadounidense casi senil falló a favor de los fondos de cobertura, diciendo que “paridad” significaba el pago total, no sujeto a la amortización acordada. El juez Griesa dijo que una deuda es una deuda, a pesar de que la mayoría de los argentinos la habían suscripto. Entonces los fondos buitres se limpiaron.
El resultado hoy es que Argentina está tan atada como Puerto Rico, Grecia o Ucrania. No es posible que pague sus deudas externas, por lo que los tenedores de bonos están abandonando sus bonos y la moneda se está hundiendo. La razón no es porque esté importando más, y ciertamente no porque sus salarios sean altos. Son muy bajos porque, como dije, el estado policial asesinó a los principales líderes sindicales.
El FMI fija los términos de sus préstamos: no se puede dar poder a los sindicatos, y tú tienes que privatizar tu industria (es decir, venderla a los inversores estadounidenses y extranjeros). Tú tienes que poner nuevamente la guerra de clases en los negocios con una venganza. Así es como llegamos a la situación en la que el FMI prestó suficiente dinero para que cualquier familia rica de Argentina pueda convertir sus pesos en dólares. Este vuelo de capital deja a la economía vacía y atada. Esa es la filosofía del “mercado libre” del FMI.
La situación empeorará en los próximos meses, no solo para Argentina, sino también para otros países de América Latina. El principal problema es que en los Estados Unidos la Reserva Federal está subiendo las tasas de interés. Está preocupada de que haya pleno empleo, y su trabajo es mantener bajos los salarios. La Fed piensa que la forma de reducir los salarios en los Estados Unidos es elevar las tasas de interés para disuadir nuevas inversiones y empleos, excepto a salarios mínimos o tarifas “de concierto” (es una forma de decir caras, porque la forma más cara de disfrutar de un espectáculo es pagando para verlo en vivo. Nota del Traductor).
El aumento de las tasas de interés para la economía de los EEUU significa que la tasa de cambio del dólar aumentará frente a monedas extranjeras. Se necesitarán muchos más pesos u otras monedas del Tercer Mundo para pagar su deuda en dólares. Eso significa que los países extranjeros de repente van a deber más por su deuda en moneda extranjera. Esa es otra razón por la cual el capital privado se está trasladando de Europa, América Latina y Asia, al dólar. Los inversionistas pueden ganar más dinero de forma segura comprando bonos del gobierno de EEUU que de otra manera, porque el sistema financiero internacional se ve muy inestable en este momento.
Es por eso que tenemos una curva de rendimiento invertida en los Estados Unidos: las tasas a corto plazo son más altas que a largo plazo, porque los “ahorradores” (alias el uno por ciento aquí y en el extranjero) están estacionando su dinero en pagarés líquidos del Tesoro de EEUU.
Si la Reserva Federal sigue adelante con su política de subir las tasas de interés, esto forzará defaults de parte de los países que adeudan sus deudas externas en dólares, porque la moneda fuerte es cada vez más cara en comparación con la moneda débil de los países deudores.


Paul Sliker: Como mencionaste antes, es sorprendente que para el FMI el término “nunca más otra Argentina” se convirtiera en su lema hace muchos años, y fuera citado en la vida real por los economistas de la Mesa Europea que se retiraron cuando el FMI hizo su horrible préstamo a Grecia. El FMI reconocía que la deuda de Argentina no era pagadera. Entonces, para ser un poco más claro acerca de lo que usted piensa que va a suceder esta vez con este masivo acuerdo de 50 mil millones de dólares… ¿simplemente va a rescatar a los especuladores en bonos argentinos?

Michael Hudson: no sólo los especuladores, sino también a la oligarquía doméstica de bonistas, terratenientes y propietarios corporativos. Los argentinos ricos que tratan con bancos extranjeros quieren mantener su dinero en el exterior, en monedas distintas del peso. Se dan cuenta de que el juego ha terminado y que es hora de tomar el dinero y correr.

Paul Sliker: Justamente, para ser realmente claro aquí en comparación con la situación del 2001-2002 ¿cómo va a impactar esto específicamente para el pueblo argentino en general, esta vez?

Michael Hudson: Lo mismo que como impactó al pueblo griego y al puertorriqueño. Muchos intentarán emigrar. Algunos se suicidarán. La expectativa de vida se acortará.
El escenario estándar es lo que le sucedió a Rusia bajo el neoliberalismo en la década de 1990. Es poco lo que los argentinos pueden hacer porque el presidente esencialmente trabaja para el sistema de banca comercial de Estados Unidos y ha dejado que el FMI meta presión a la Argentina. Ha detenido los subsidios internos para los combustibles y para el precio del petróleo y el gas a los productores nacionales. Básicamente está quitando los subsidios sociales en general. Es un programa de austeridad neoliberal clásico.
Argentina está siguiendo el programa de Donald Trump de equilibrar el presupuesto recortando sus programas sociales. Entonces, la razón por la cual Argentina debería ser interesante para tu audiencia es que parece ser el futuro de los Estados Unidos. Lo que le está sucediendo a Argentina es lo que Donald Trump -y antes que él, el presidente Obama- quiere hacer con la economía de los EEUU.


Paul Sliker: Esa es la pregunta que iba a hacerte. Mientras cerramos esta conversación, Miguel, tal vez puedas ampliar eso. Creo que algunas personas en general saben que el tema central de América Latina durante décadas es que la política económica y exterior de EEUU despliega al FMI y al Banco Mundial para apoyar a los acreedores, la inversión extranjera y la privatización. Pero, ¿por qué exactamente debería interesar a las personas aquí en los EEUU? Sé que comenzaste a explicar eso. Pero ahonda un poco más para nosotros allí.

Michael Hudson: Lo que realmente está en cuestión es si todas las deudas deben pagarse o no. Creo que debería existir una norma internacional según la cual ningún país debería estar obligado a pagar sus deudas con el rico Uno Por Ciento, especialmente a una clase de acreedores que prefiere mantener su riqueza doméstica en offshore, en monedas extranjeras. Ningún país debería estar obligado a pagar a sus tenedores de bonos si el precio de pagar significa austeridad, desempleo, disminución de la población, emigración, aumento de las tasas de suicidio, abolición de las normas de salud pública y venta de lo que es de dominio público a los monopolistas. Para hacer las cosas aún peores, las privatizaciones demandadas por el FMI y el Banco Mundial, por ejemplo, aumentarán drásticamente los precios de servicios públicos, transporte, agua y barrido y limpieza, comunicaciones y teléfonos.
Debería haber un principio de que los nacionales deberían antes que los extranjeros. Pero el principio rector del FMI, el Banco Mundial y los Estados Unidos es lo opuesto: a saber, que ninguna nación debe anteponer sus propios intereses. En su lugar, cada nación es empujada a poner en primer lugar los intereses de los acreedores internacionales, incluso cuando el costo es empobrecimiento, dependencia, pobreza masiva y desindustrialización. Esto es lo que la globalización realmente significa hoy. Esta es una imposición internacional de guerra de clases por parte del acreedor Uno Por Ciento contra los trabajadores y el endeudado 99 % y sus gobiernos.
La locura de esto fue explicada hace más de 2000 años. En el Libro I de la República, de Platón, tú tienes a Sócrates argumentando en contra de la idea de que todas las deudas se paguen. Él pregunta, ¿y si le pides prestado un arma a un loco y él te pide que se la devuelvas? ¿Deberías darle un arma si es probable que lastime a la gente?
Esto se aplica a los acreedores en general: ¿deberían pagar las deudas si los acreedores van a usar vuestro dinero para empobrecer a la sociedad y reducir a las personas a la dependencia de la deuda? De eso se trata la República. Todavía estamos tratanto hoy, veinticuatro siglos después, con el mismo problema.
La cuestión es: ¿qué debería venir primero: el bienestar del pueblo o el de los acreedores?

 
Paul Sliker: Todo el mundo podrá aprender pronto sobre la historia de la deuda y civilizaciones económicas antiguas en el próximo libro de Miguel cuyo lanzamiento está previsto para fines de este verano. El libro se llama “… y perdónales sus deudas: préstamos, ejecuciones hipotecarias y rescates, desde las finanzas de la Edad del Bronce hasta el año jubilar”.
Quiero que todos sepan que lamentamos no haber podido continuar nuestros episodios semanales de “The Hudson Report”. Miguel ha estado muy ocupado preparando todo junto con el libro que acabo de mencionar, y acaba de regresar de un viaje a Europa. Ahora que ha vuelto, podemos volver a nuestro horario semanal habitual. Pero por ahora, como siempre Miguel, gracias por acompañarme en el “Informe Hudson”.

Michael Hudson: Siempre es bueno estar aquí, Paul.

EL GOLPE EN MARCHA PARA DERROCAR AL PRESIDENTE TRUMP: SEDICIÓN EN LOS MÁS ALTOS NIVELES

por Paul Craig Roberts. En Instituto para la Economía Política. En Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Leonardo Del Grosso, de Comunidad Saker Latinoamérica

 

La histeria antirrusa en la "presstitute" estadounidense

El presupuesto anual del complejo militar/de seguridad es de 1 millón de millones de dólares. Esta gran suma proviene de los contribuyentes estadounidenses que tienen muchas necesidades insatisfechas. Para justificar un presupuesto tan enorme se requiere un gran enemigo. El complejo militar/de seguridad y los medios de comunicación y políticos que posee el complejo han designado a Rusia como ese enemigo. El complejo y sus agentes políticos y mediáticos no le permitirán a Trump normalizar las relaciones con Rusia.
Para evitar que el presidente Trump reduzca las peligrosas tensiones que, entre potencias nucleares, Washington ha creado, el complejo militar/de seguridad orquestó el “Russiagate”, un engaño comprobado, pero que muchos creen debido a su interminable y repetida difusión. El complejo militar/de seguridad orquestó las acusaciones falsas de 12 rusos. El complejo militar/de seguridad orquestó el arresto falso de Maria Butina (https://www.nytimes.com/2018/07/18/us/politics/maria-butina-russia-espionage.html), y así sucesivamente.
El complejo militar/de seguridad, que actúa a través de los políticos y la prensa prostituta, a los que posee y controla, ha convertido la responsabilidad cotidiana normal del presidente para desactivar las tensiones que podrían conducir a una guerra nuclear (responsabilidad reconocida y ejercida por cada presidente anterior), en un alto crimen. ¡El presidente Trump es acusado de traición por tratar de hacer las paces!
Una persona inconsciente podría pensar que esto es una tontería y reírse, pero como Finian Cunningham muestra (http://thesaker.is/coming-coup-against-trump/) , el presidente Trump ha sido establecido como un enemigo traidor a Estados Unidos. Actualmente estamos experimentando sedición en los niveles más altos a medida que el complejo militar/de seguridad despliega su golpe contra el presidente electo de los Estados Unidos.
En 1961, el presidente Dwight Eisenhower advirtió a los estadounidenses, en su último discurso público, que el complejo militar/industrial era una amenaza para la democracia estadounidense. Palabras más verdaderas nunca fueron dichas por un presidente estadounidense. Poco después, el complejo militar/de seguridad asesinó al presidente John F. Kennedy por trabajar por la paz con el líder soviético Khrushchev. Para deshacerse del presidente Nixon, que hizo demasiados acuerdos de control de armas con los soviéticos y se abrió a China, el complejo militar/de seguridad utilizó su activo, el Washington Post, para orquestar la “crisis de Watergate”, que el complejo militar/de seguridad usó para forzar la renuncia de Nixon. Ahora el complejo militar/de seguridad está incitando abiertamente a la sedición contra el Presidente de los Estados Unidos. Si este complot tiene éxito, que es lo más probable, Estados Unidos será una distopía completa y todas las voces independientes se censurarán.


¿En quién puede confiar Trump? No en su propio partido político. No en su propio gobierno. No en la prensa escrita y la TV o NPR (National Public Radio). No en Europa. No en el servicio secreto. No en el Pentágono. No en el inconsciente pueblo estadounidense. Trump solo tiene los “deplorables”, y no están organizados, y experimentarán represalias una vez que Trump sea removido.
Al esforzarse por llegar a un acuerdo con Washington, Putin y Lavrov están golpeando sus cabezas contra un muro de piedra. Tarde o temprano, Putin y Lavrov tendrán que reconocerlo. Una vez que Putin y Lavrov se den cuenta de la verdadera situación, comprenderán que la guerra o la rendición es su única opción.

DE LA OTAN EN COLOMBIA AL TRÁFICO DE NIÑOS: ESTADOS UNIDOS SE HA CONVERTIDO EN SINÓNIMO DE CRUELDAD

(Lo que sigue es una traducción publicada el pasado 3 de junio, cuando la tragedia de los inmigrantes mexicanos hacia Estados Unidos llegó al paroxismo de la crueldad, y cuando aún desde Colombia no habían intentado asesinar a Nicolás Maduro. Por falta de tiempo no había colgado antes este post en mi blog).


por Paul Craig Roberts, en Instituto para la Economía Política. En Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Comunidad Saker Latinoamérica 

 

Colombia, Estado vasallo del Imperio Anglosionista

El Departamento de Justicia de los EEUU (Sic) ha adoptado una política de confiscación de niños inmigrantes y separación de sus padres. Los niños son enviados a “hogares de crianza”. The Intercept informa que “el Departamento de Salud y Servicios Humanos le dijo al Congreso que la agencia había perdido el rastro de 1.475 niños migrantes no acompañados que había colocado con patrocinadores”. No hay duda de que los niños se han vendido a los anillos de pedófilos que sirven a la escoria corrupta que gobierna Estados Unidos de América.
Los estadounidenses se esconden de la verdad detrás de la historia de que los inmigrantes ilegales vienen a los EEUU para vivir de la asistencia social y cometer crímenes. Hay pocas dudas de que algunos lo hacen. Sin embargo, el principal motor de la inmigración desde América Latina es la negativa de larga data de Washington a permitir cualquier gobierno latinoamericano que sirva a su pueblo en lugar de los negocios y los intereses de la política exterior de los Estados Unidos. Cada vez que una población elige a un líder que la representará a ella en lugar de a los intereses estadounidenses, como Hugo Chávez y su sucesor Maduro, Washington los demoniza y los derroca. Hasta el momento Venezuela se ha mantenido más tiempo que otros a pesar del caos económico que Washington ha infligido al país. Hay evidencia que sugiere que Washington va a usar su estado títere, Colombia, para atacar a Venezuela. Washington ha reforzado a Colombia mediante agregar a Colombia a la OTAN, comprometiendo así también a toda Europa en el apoyo a Colombia cuando Washington orqueste un evento de bandera falsa que se utilizará para comenzar la guerra. ¿Qué otra razón hay para poner a Colombia en la OTAN, la Organización del Tratado del Atlántico Norte que está lejos de Sudamérica? https://www.reuters.com/article/us-colombia-nato/colombia-to-be-natos-first-latin-american-global-partner-idUSKCN1IR0E8
https://theintercept.com/2018/05/29/zero-tolerance-border-policy-immigration-mass-trials-children/?utm_source=The+Intercept+Newsletter&utm_campaign=a65ac5275c-EMAIL_CAMPAIGN_2018_06_02&utm_medium=email&utm_term=0_e00a5122d3-a65ac5275c-131966649




sábado, 2 de junio de 2018

A PROPÓSITO DE LA PERSECUCIÓN Y CENSURA CONTRA SANTIAGO CÚNEO: DAIA-AMIA COMO DISPOSITIVOS DE LA INVASIÓN ANGLOSIONISTA DE ARGENTINA

en Comunidad Saker Latinoamérica y, traducido al inglés, en The Vineyard of The Saker



El 5 de mayo pasado se distribuía a la oponión pública en Buenos Aires, Argentina, el siguiente comunicado: “la DAIA, Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, informa que su Consejo Directivo ha solicitado la renuncia de su presidente, Ariel Cohen Sabban, a partir de los hechos de público conocimiento. El vicepresidente 1°, Dr. Alberto Indij, asumirá la presidencia de la entidad”. Firma: Consejo Directivo de la DAIA.
¿Cuáles son los hechos de “público conocimiento”? Un intento de extorsión y abuso sexual, al mejor estilo del anglosionista Harvey Weinstein, contra la hija del director del diario La Nación, Esmeralda Mitre. El diario La Nación es un tradicional integrante de la bien llamada “prensa prostituta”, que actúa como alfil de los intereses del Imperio anglosionista y, obviamente, ha sido uno de los principales promotores, junto con Clarín e Infobae, del gobierno cipayo de Mauricio Macri. Sucede que Esmeralda Mitre, una “niña bien”, macrista ella, que quiere ser “estrella de la televisión”, hizo declaraciones poniendo en duda el número de judíos ejecutados por el régimen nazi. Textualmente lo que dijo es lo siguiente: “es como pasó con el Holocausto, dijeron que eran 6 millones pero quizá no fueron tantos”.
A diferencia de su ex esposo, el ex funcionario macrista Darío Lopérfido, cuando puso en duda el número de desaparecidos durante la dictadura cipaya y vendepatria de Videla, Esmeralda Mitre, tratándose del exterminio de judíos por parte del régimen nazi, inmediatamente fue convocada por uno de los tribunales de Inquisición de la Iglesia (de mercaderes del templo) del Holocausto, la DAIA, para que se retractara. El apriete, porque eso es lo que fue la reunión a puertas cerradas que tuvo Esmeralda Mitre con la DAIA, duró una hora y media y, según las propias declaraciones de la que sentaron en el banquillo de los acusados, fue “durísima”. A la salida, reporteada por los programas de TV de la farándula, era notable el nivel de desorientación que la Esmeralda Mitre tenía: era evidente que repetía, una y otra vez, el libreto que los inquisidores le obligaron a decir.
Pero esto no fue todo: sucede que el presidente de la DAIA en esos momentos (estamos hablando de mediados de abril pasado), Ariel Cohen Sabban, sátiro veterano siempre alerta para abusar mujeres, vió en Esmeralda Mitre, recién separada de Lopérfido, una presa vulnerable a la cual extorsionar económicamente y abusar sexualmente. Es así que le pidió a Esmeralda una reunión a solas, en su departamento, para “consolarla”. Esto es lo que denunció Mitre de lo que sucedió en esa reunión a solas: “Me toca un pecho y me quiere dar un beso. Primero en el cuello y después en la boca, yo justo me corro y lo esquivo. Entonces me levanto del sillón y le digo que se tiene que ir, porque yo tenía otra reunión pactada también en mi casa”. Más adelante agrega: “La situación se había puesto violenta y él en un momento me dice ‘quedate tranquila que no te voy a garchar’. Una situación muy desagrable”. Pero lo peor de todo no es esta situación escatológica, sino cómo queda en evidencia el comercio que hacen los sionistas con las víctimas del régimen nazi: “me dijo que para pagar el daño de mis dichos además de ir al Museo del Holocausto tenía que viajar a Alemania con 10 o 12 estudiantes para ir a visitar campos de concentración. Me habló de 80 mil dólares y yo le dije que esa plata no la tenía. Ahí me contestó que podía pagar en cuotas”. He transcripto textuales las declaraciones de Esmeralda Mitre porque son insustituiblemente ilustrativas del nivel de indignidad y vileza que ejercen estos “mercaderes del templo”, los anglosionistas, no sólo en Argentina, sino en todo el mundo, ya que su modus operandi es el mismo en todos lados.
Esta saga decadente muestra la podredumbre de una institución que el titular del Llamamiento Argentino Judío y ex-director ejecutivo de la DAIA, Jorge Elbaum, describe de la siguiente manera: “los derroteros descendentes no se expresan sólo en los casos escandalosos (como el de Cohen Sabbán) en los cuales un pretendido macho Alpha se aprovecha de la vulnerabilidad de una mujer que viene de estar sometida al escarnio público producto de su ignorancia y su formación oligárquica. Esto marca la continuidad maquillada y farsesca de una institución que dice ser lo que no es (representante de los argentinos-judíos), dice hacer lo que no hace (luchar contra toda forma de discriminación), y afirma ser apolítica cuando es un claro furgón de cola (a veces locomotora) de la versión actual de la derecha argentina, el PRO”.
Pero Elbaum se queda corto y Santiago Cúneo -que también tiene, de la misma forma que Elbaum en tanto ex director ejecutivo de la DAIA, un pasado con manchas de las que no puede enorgullecerse (Cúneo, por razones de negocios, estuvo íntimamente relacionado con Menem, propagandiza la indemostrable hipótesis de que a Nisman lo asesinaron, llamó a votar a Macri y recientemente participó de la difamación contra Corea del Norte, entre otros desempeños reprobables)- pone las cosas en su lugar al llamar la atención sobre los integrantes de la DAIA como agentes de un Estado extranjero como el Estado Racista de Israel. Es que, en realidad, decir “derecha argentina”, y decir “agentes de gobiernos extranjeros”, en la práctica es lo mismo. ¿O alguien puede negar que la derecha argentina siempre fue ejecutora, más allá de las palabras patrioteras, de políticas en beneficio del imperialismo? Pero lo que es lo mismo en la práctica, no es exactamente lo mismo en la expresión, porque es mucho más claro y contundente lo que dice Cúneo que lo que dice Elbaum: los de la DAIA, como todo el gobierno de Macri, son agentes de un gobierno de ocupación, de un gobierno totalmente al servicio de otros Estados, para la destrucción nacional de la Argentina. Eso es cierto, apropiado e imprescindible decirlo, porque marca los verdaderos términos de la contradicción principal que hoy tenemos que enfrentar los argentinos.
Y estos agentes extranjeros, ante las correctas diatribas incendiarias (con un lenguaje muchas veces soez pero no por ello mentiroso) de Santiago Cúneo, han actuado como han venido actuando con todos: con el apriete, con la extorsión, con la amenaza, de la misma manera que actuó el consejo directivo de la DAIA contra Esmeralda Mitre, que es una macrista como ellos y que, además, en su afán de congraciarse con estos torturadores malnacidos, llegó al punto patético de sobreactuar y decir “para mí la comunidad judía es superior y ojalá fuese mi origen”. Es así como la DAIA, pocos días después de ser bien representada por el sátiro Cohen Sabban (al que le piden la renuncia nada más que por apariencia), anuncia que iniciará acciones penales contra Santiago Cúneo, al que, obvio, acusan con el sanbenito del antisemitismo, con que demoniza al Estado Racista de Israel (como si fuera necesario “demonizarlo”, y no quedara claro por sí mismo a partir de sus inmensos crímenes diabólicos), con que asocia a los judíos con el dinero e intenciones imperialistas (Israel, sus tentáculos como la DAIA en Argentina y sus hombres estilo “sátiro” Sabban son la peor propaganda posible contra los judíos -para saber quién es Cohen Sabban y la DAIA hoy ir a este enlace), con que reinstala la denuncia del “Plan Andinia” (plan de colonización anglo-israelí de toda la Patagonia del que es prueba, entre otras tantas, las vacaciones en esa región que el Estado Racista de Israel les paga a sus soldados luego que se gradúan en el servicio de armas), la acusación de doble lealtad (la DAIA y la AMIA actuaron siempre como encubridores de los autores de los atentados contra la embajada de Israel y contra el edificio de la DAIA-AMIA, encubrimiento denunciado por todas las asociaciones de familiares de las víctimas de los atentados y por las causas judiciales en las que están totalmente enchastrados ex directivos de la DAIA como Rubén Beraja, delincuente financiero que quebró el Banco Mayo y estafó a todos sus depositantes) y de “menoscabo de la dignidad de toda una comunidad”.
Para la DAIA el proceder de Israel no es el que genera odio contra los judíos. Para la DAIA el proceder de Macri, peón del Imperio Anglosionista y agente de la usura internacional que tiene entre sus más prominentes banqueros a muchos judíos, no es el que genera odio contra los judíos. Para la DAIA, el proceder de las propias DAIA y AMIA, encubridoras de masacres contra argentinos que en gran parte pertenecían a “la comunidad” (“¿y de qué nos disfrazamos si el juez comprueba que ellos no tienen nada que ver?” expresó hace unos años un asustado Guillermo Borger, en aquellos momentos presidente de la AMIA, a Héctor Timerman, ex canciller de Cristina Fernández de Kirchner, ante la perspectiva de que a partir del memorándum firmado por Argentina con Irán se demostrara que la nación persa nada tiene que ver con los atentados de Buenos Aires), no genera odio contra los judíos.
Por supuesto que todas las personas honradas y bien intencionadas no son de hacer generalizaciones fáciles, ni son indiferentes con castigar a inocentes en cambio que a verdaderos culpables. La DAIA y Macri y el FMI, porque son todos el mismo contubernio, constituyen un gobierno de ocupación que pretende someter a los argentinos al dominio imperialista, despedazar el país y saquear sus inmensos recursos naturales (Islas Malvinas, Atlántico Sur, Patagonia, Acuífero Guaraní, Antártida Argentina, etc.), todo cual lo argumenta muy bien Santiago Cúneo, un gobierno de ocupación al que no le importan ni los argentinos, ni los judíos, ni Esmeralda Mitre, ni nadie; un gobierno de ocupación con un plan de guerra que ha venido a ejecutar.


Y es por decir esto, con claridad, con razonamiento, con argumentos irrrebatibles, y también con la ira de los que han perdido totalmente la paciencia, que Santiago Cúneo hoy está siendo amenazado por la DAIA, y que Santiago Cúneo ha debido dejar su programa en Crónica TV y ha debido comenzar a transmitir desde un canal propio en la web para poder seguir expresándose, corriendo la misma suerte que corrieron también comunicadores como Roberto Navarro, Víctor Hugo Morales, y tantos más. Pero el mundo se está cansando de los supramacistas anglosionistas: cada vez son más los que se unen contra ellos, como se vió en Buenos Aires con el millón de personas que, el 25 de mayo, concurrieron al acto político-cultural de reivindicación de la Revolución de Mayo bajo la consigna “la Patria está en peligro, no al FMI”. Allí estuvieron desde Jorge Elbaum hasta Santiago Cúneo, desde las Abuelas de Plaza de Mayo hasta los secretarios generales de varias organizaciones sindicales de trabajadores que están preparando un paro general, desde los más jóvenes sin trabajo a los jubilados a los que nos les alcanza para pagar sus medicamentos. Es cierto. Argentina está en peligro. Los anglosionistas están atacándola con la táctica del caballo de troya, escondiéndose detrás de cualquier máscara, sea ésta religiosa, cultural, o pseudo-nacionalista. Desenmascararlos es fundamental. Eso hizo Cúneo de manera absolutamente frontal y cruda y por eso, más allá de diferencias o coincidencias, merece decidida solidaridad.

Leonardo Del Grosso

miércoles, 2 de mayo de 2018

APROXIMACIONES AL PANORAMA DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA COMUNICACIÓN Y LA INFORMACIÓN EN CONDICIONES DE DICTADURA IMPERIALISTA

Este artículo lo escribí como aporte para un compañero que tenía que dar un curso. Espero que les guste y les sirva.


El impacto tecnológico y las estructuras orgánicas
El análisis del plano comunicacional dentro de la configuración del Poder en general, nos impone primero analizar la actualidad de las llamadas tecnologías de la información y la comunicación.
Sabido es que los avances tecnológicos han tenido un fuerte impacto en la definición de los diferentes tipos de sociedades y de modos de producción a lo largo de la Historia. Y a lo largo de la Historia, los ciclos históricos han ido acelerándose conforme la sociedad humana ha incrementado el poder con el que cuenta para transformar la naturaleza y transformarse a si misma. Considerando esto, dada la magnitud de las nuevas tecnologías y de la velocidad del cambio tecnológico, nos encontramos en un momento de fuertes cambios en todo sentido. Pero lo más importante, para quienes la justicia no representa un valor abstracto, es cuáles son los cambios que están ocurriendo en función de ello, no en función solamente de cómo es la sociedad tecnológicamente, sino en función de cómo es la sociedad de justa, de equilibrada, de sana, de socialista.
Entonces ¿Cuál es la particularidad sociológica que posee la tecnología en tanto tal, en sí misma? La de concentrar poder. La tecnología tiene la característica de concentrar poder, ya que justamente lo que permite es incrementar la capacidad de manipulación de la realidad. Esto significa que si su uso es bueno, redunda en bienestar y felicidad para la sociedad, pero si su uso es malo, impacta en mayor destrucción, perfidia y opresión sobre la gran mayoría. Cuando la tecnología está en manos responsables, eso es beneficioso para la Humanidad. Cuando está en manos diabólicas, sujetos históricos perversos y completamente alienados tienen en sus manos un poder notablemente incrementado.
Por lo tanto, no es la tecnología en si misma la que tiene un signo político. Es habitual, cuando no se quiere identificar claramente a los enemigos políticos o de clase, que se atribuya a simples definiciones fenomenológicas responsabilidades políticas que, al referirse sólo al fenómeno, apartidizado, resultan indeterminadas. Entonces frecuentemente leemos “combatir la pobreza”, “enfrentar las consecuencias negativas del desarrollo tecnológico”, etc., etc. Si la tecnología fuera la causa de los males de la sociedad, entonces mejor propongamos que no haya conocimiento científico, que no haya avance tecnológico, que no haya investigación y desarrollo, y así solucionaríamos todos los males. Cuando se habla de “pobreza”, de “tecnología”, sin ninguna identificación de enemigos políticos concretos, lo que se busca es eso: no identificar enemigos, porque no se está dispuesto a enfrentarlos.
Volviendo a las tecnologías de la información, en el mundo capitalista estas tecnologías se utilizan para la acumulación de capital, tanto en lo que es la optimización organizativa de los procesos productivos (incremento de la productividad) como en el mantenimiento de la dictadura política del Capital. Aquí entonces tenemos que, en vez de actuar como libertadoras de la sociedad, actúan como pilares que sostienen y profundizan el totalitarismo del imperialismo.
¿Cómo se estructura concretamente la comunicación social en la sociedad capitalista occidental?
Refiero nada más que a la sociedad capitalista occidental porque es justamente la principal amenaza para la supervivencia de la Humanidad y la principal amenaza para la soberanía e independencia de los pueblos y de todos los países de Nuestra América.
En este campo, existen distintas organizaciones de carácter estatal y de carácter corporativo, que actúan de manera fundamentalmente coordinada. Las organizaciones corporativas son grandes empresas capitalistas cuyo objetivo es el lucro pero, al mismo tiempo, colaboran estrechamente con la organizaciones estatales del Estado imperial, y viceversa.
Podemos citar a Google, Apple, Amazon, Facebook, Microsoft, Oracle, Intel, AMD, ARM, y muchas más que abarcan diversos espacios en internet y en los campos de la producción de hardware y software. Las tomo en su conjunto porque, además de las que operan directamente en el manejo de inmensas bases de datos y en el tráfico de internet, existe una complementación en la definición de los estándares hacia una interdependencia forzosa de determinado hardware y determinado software que justamente tiene por objetivo mantener una posición monopólica de estas corporaciones del capitalismo occidental. Las empresas citadas tienen, en su inmensa mayoría, sede en los EEUU. Hay muchas otras también, enormes, con sede en otros países que son vasallos de los EEUU, como Japón por ejemplo, o Reino Unido, hasta cierto punto Corea del Sur (que ahora está haciendo un viraje hacia Eurasia), etc.


Todas estas empresas tienen como telón de fondo corporaciones financieras que son propietarias de las mismas. Entre esas corporaciones financieras podemos citar los fondos de inversión Black Rock y Vanguard. Es decir que están unidas por distintas vías en el marco de lo que es el capital financiero, y están unidas por distintas vías a lo que son las estructurales estatales del imperialismo. Recordemos que el imperialismo es entendido como la etapa superior del capitalismo, o sea, entre otras caracaterísticas que posee el imperialismo, una de ellas es que se caracteriza por el gobierno del capital financiero.
En el marco de las organizaciones estatales, éstas forman parte del conjunto orgánico que conforma el Estado imperialista. El Estado imperialista es la estructura estrictamente política y militar que actúa como garante del modo de producción en las que las corporaciones prosperan. Son los aparatos de ejercicio de la dominación más puramente tal. Las corporaciones tienen el fin del lucro. Las organizaciones políticas tienen el fin de mantener y defender el “régimen de la propiedad privada”, es decir, el régimen en el cual crecen y se desarrollan las grandes corporaciones capitalistas.
En este punto sobresalen los “cinco ojos”, que es la alianza para “hacer inteligencia” y compartir datos de inteligencia, entre EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelandia. “Cinco ojos” es el nombre vulgar de la UKUSA (United Kingdom-United States Security Agreement), alianza de naciones de habla inglesa formada en 1946, con el propósito de recolectar información de inteligencia, alianza formada por EEUU (Agencia de Seguridad Nacional), Reino Unido (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), Canadá (Communications Security Establishment), Australia (Defence Signals Directorate); Nueva Zelanda (Government Communications Security Bureau). La red Echelon es una infraestructura mundial de interceptación de señales para obtener datos de inteligencia. Esta red es operada por la UKUSA. Ese es un primer núcleo íntimo, donde el imperialismo anglosionista efectúa inteligencia pero seguramente también elabora estrategias de espionaje y comparte tecnologías.
Un caso especial es el Estado de Israel que, como tal, es uno de los núcleos duros del imperialismo, no tanto como aparato estrictamente militar, sino como facción cohesionada ideológicamente y con medios militares y tecnológicos de importancia. Ante la indeterminación de algunos, comanda la determinación. Sabido es que el sionismo israelí, facción del sionismo más estrictamente relacionada con el Estado de Israel, ha ido ganando poder dentro de la estrutura mundial del imperio anglosionista. El sionismo israelí es la facción más fanática y mesiánica del sionismo, que ya de por sí es la ideología supremacista más refinada y más ajustada a las flexibles necesidades del capital financiero occidental, puesto que es un supremacismo que no está ligado directamente a un tipo biológico-estético (la homogeneidad o heterogeneidad biológica está mucho más allá de los patrones estéticos -exteriores- de los individuos) -aunque hay estereotipos raciales que predominan- sino a una tipología más definida por la “superioridad” como tal, como hecho opresivo que se justifica, después, a partir de mitos creados a tal fin para ello. De todas maneras, el sionismo israelí, y el sionismo en su conjunto, participa, como no puede ser de otra manera, de la decadencia general del imperio anglosionista.
Volviendo a los “cincos ojos”, es éste el nombre vulgar que se le da a un acuerdo muy estrecho entre estructuras de inteligencia. Estas estructuras son estructuras estatales estrechamente relacionadas con el aparato militar. Hay agencias de inteligencia que son directamente parte de las fuerzas armadas, y agencias que dependen directamente del poder político. Pero más allá de estas disquisiciones, lo que quiero destacar es que las estructuras corporativas y estatales enfocadas en el campo de las tecnologías de la información y comunicación, forman un cuerpo orgánico, con contradicciones internas también, si, pero un cuerpo orgánico que ejerce concretamente el poder imperialista sobre las sociedades. Esto que expresaré es quizá de perogrullo, pero poder imperialista porque su fin es el lucro, la acumulación de capital, el saqueo, y para ello, el control totalitario de las sociedades. Entre algunos de los programas concretos de espionaje que, por las filtraciones aportadas a la Humanidad por Edward Snowden, son conocidos por la opinión pública, podemos citar a PRISM, un programa estadounidense que actúa conjuntamente con las empresas como Google, Facebook, Apple, Microsoft, a partir de requerimientos concretos de colaboración con la Agencia de Seguridad Nacional de los EEUU (NSA). Por supuesto que de seguro hay muchos más programas de este tipo, que no se conocen. Cito a PRISM a modo de ejemplo.
Y más allá de lo que son las organizaciones de inteligencia, que están enfocadas más a base de datos e información pura, tenemos también la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, y las estructuras que apuntan al accionar directamente militar en lo que se denomina ciberespecio, que es concebido un nuevo espacio de guerra. Allí tenemos estruturas militares concretas que operan en el plano del dominio y control de las estructuras y flujos de las redes, lo que abarca al hardware y al software.

Producción de la Gran Manipulación
Hemos hecho un recorrido rápido y suscinto sobre algunas de las estructuras “público-privadas” que operan como herramientas imperialistas. Las hemos abordado desde el punto de vista de su capacidad de intervención y de recopilación de datos, que se buscan para luego operar sobre la base de esa información. Lo que no hemos hecho es, entonces, analizar el accionar concreto que se despliega contando con toda esa data. Este accionar se da el plano de la semiótica social, en el plano de las manipulaciones de los flujos comunicacionales, y en el plano de la manipulación de los mensajes en función del tipo de receptores de los mismos.
-Semiótica social: podríamos decir que se trata de la producción de significación, obviamente distorsionada y fraguada, para profundizar el estado de alienación general que es característico de las sociedades distópicas, o más precisamente, de las sociedades capitalistas, de tal manera de que los individuos estén “comprometidos” con la reproducción de su propia dominación. Esto incluye tanto la propaganda política (de guerra) que alimenta constantemente a los medios de la prensa prostituta (la “presstitute”, al decir de Paul Craig Roberts) como la publicidad que se vierte constantemente como parte intrínseca de lo que es la “sociedad de consumo”, la sociedad consumista, pletórica de necesidades artificiosas, víctima de la manipulación para generar lo que podríamos denominar como “homo consumus”, aquél adicto al consumo, autómata codicioso de bienes de todo tipo, drogadicto de todo tipo de necesidades estrictamente egoístas en tanto que su personalidad sólo se satisface por el acto de adquirir productos, y de consumir necesidades creadas por los aparatos de publicidad que invaden, día a día, nuestro territorio perceptivo.
La “presstitute” está compuesta por lo medios de comunicación de la “gran prensa”, desde la CNN, la BBC, Al-Jazzera, etc., hasta el New York Times, el Washington Post, etc., etc. Cada región tiene su sucursal repetidora de las pautas emitidas por las usinas ideológicas, que generan “fake news” (noticias falsas) y generan orientaciones generales para manipular a las masas del mundo. En Argentina, el Grupo Clarín y el pool La Nación serían dos ejemplos para citar. En Brasil la red O Globo… y así en cada país del capitalismo occidental tenemos una sucursal, que es una corporación, estrictamente ligada a los aparatos de inteligencia de las principales potencias imperiales, a las usinas ideológicas de estos aparatos. Como los más recientes resonantes casos de manipulación alevosa se pueden citar el pseudo-envenenamiento de los Skripal en Gran Bretaña, orquestación de los servicios secretos británicos, y el falso ataque químico en Duma, también una orquestación de los servicios secretos británicos (como curiosidad, justamente ayer, 26 de abril, la OPAQ -Organización para la Prohibición de las Armas Químicas- determinó que no hay evidencias de tal ataque químico).
El periodista Thierry Meyssan, a través de su sitio Red Voltaire, es uno de las más esclarecedores respecto del desenmascaramiento de las estructuras de generación de propaganda de guerra, y del verdadero inmenso impacto de la propaganda de guerra sobre las sociedades. Los estados imperialistas tienen verdaderas usinas ideológicas, organizaciones de invención de contenido (falso) para construir una realidad virtual en la mente de las masas alienadas. Estas organizaciones de invención de contenido bien pueden ser agencias de relaciones públicas como Hill & Knowlton, que escenificó la comparecencia de la supuesta enfermera que narró el relato (falso y guionado) sobre haber presenciado cómo soldados iraquíes robaban las incubadoras de un hospital materno en Kuwait, provocando la muerte de 312 neonatos que estaban en las mismas, operación de propaganda destinada a justificar la guerra contra Irak encabezada por George Bush padre, en 1990; u organizaciones estatales como el secreto “Buró de Propaganda de Guerra”, creado en 1914, durante la Primera Guerra Mundial, dentro del ministerio de relaciones exteriores del Reino Unido de Gran Bretaña (actualmente esa función la cumple la “Unidad de Investigación de Información y Comunicaciones”), que además de producir directamente contenidos, dirigía el conjunto de la estrategia de propaganda de guerra; o como el “Comité de Información Pública” creado en 1917 en los EEUU, con las mismas funciones.
Y ya para poder construir la materia prima real para alimentar las operaciones de acción sicológica y propaganda de guerra, es necesario el concurso de organizaciones militares de operaciones encubiertas, que son las que hacen las acciones de falsa bandera para ello. Los casos son casi infinitos: el más espectacular, el derribo de las Torres Gemelas y del WTC 7 (con aprox. tres mil asesinados y más de 6 mil heridos), todos mediante una demolición controlada (el impacto de los aviones tuvo un fin estrictamente coreagráfico), operación dirigida por el Estado profundo anglosionista, en 2001; el atentado de la estación de ferrocarril de Bolonia, en Italia (2 de agosto de 1980, 85 personas asesinadas, y más de 200 heridas), realizado por una unidad de la red Gladio de la OTAN; el derribo del avión de pasajeros del vuelo MH17 de Malaysia Airlines (murieron todos las 298 personas que viajaban en él), atentado ejecutado por los ucronazis, en 2014; en Argentina los atentados a la embajada de Israel y a la DAIA-AMIA, operaciones organizadas por el Mossad (en conjunto ocasionaron más de 100 asesinados y más de medio millar de heridos) e la década de los 90, por citar sólo algunas, pero si hacemos un inventario nos encontraremos con cientos de estas acciones que constituyen un “modus operandi” propio de la doctrina de los opresores imperialistas. En el caso de las Torres Gemelas el objetivo fue culpar a ese nuevo enemigo, “el terrorismo internacional”, a los talibanes de Afganistán, y a “Al-Qaeda” como organización mundial que puede estar “en cualquier parte”, “en todas partes”. En el caso del atentado de la estación de trenes de Bolonia, el objetivo era culpar al comunismo, en especial a las Brigadas Rojas. En el caso del derribo del avión de pasajeros del vuelo MH17, culpar a Rusia y a los independentistas de la región del Donbás. En el caso de los atentados en Argentina, el objetivo era culpar a Hezbolá, Irán, Siria, o cualquier objetivo político que les conviniera a los sionistas, y lograr así justificar un trato especialmente deferente del Estado argentino hacia ellos, maniobra que tuvo el fin de infiltrar y colonizar tal Estado.
Entonces, en contra de las apariencias, lo que hay no es un libre albedrío, con “libertad de prensa” y debate honesto, sino una orquestación general de todos los contenidos que las masas consumen habitualmente, para lograr una gran distorsión en la semiótica general, abarcando todos los valores, todo lo ideológico.
-Manipulación de los flujos comunicacionales: esto es operar sutilmente sobre el flujo del tráfico de las comunicaciones y sobre las búsquedas en los motores de búsqueda estilo Google, de tal manera de moldear y manipular las percepciones y la circulación y acceso a la información y el conocimiento. Concretamente, por ejemplo, en el caso de los motores de búsqueda, aplicando algoritmos específicos para provocar resultados de contenidos, censurados por un lado, y promovidos por otro. También se pueden manipular los indicadores de popularidad. La popularidad es un elemento de legitimación. Si un determinado contenido de contrainformación tiene mucha popularidad esto es una demostración de legitimidad, que actúa potenciando tal contenido. Si se manipulan estos indicadores, el mensaje es “a estos no los apoya nadie”, o “tienen poco apoyo”. Eso se ve muy claramente en Youtube, donde determinados contenidos antisistema seguramente son muy populares pero Youtube hace que se registren como con poca audiencia.
-Manipulación con alto grado de especificidad: aquí tenemos una complementación muy estrecha entre plataformas de relacionamiento social como Facebook -que es un espacio de realidad virtual ofrecido como territorio para la vida social, de tal manera que sus poseedores tienen en sus manos las relaciones humanas, sociales, de cada individuo en particular y de la sociedad incluída en dicho territorio- y empresas como Cambridge Analytica, que operaron sobre la base de la información facilitada por Facebook (Facebook dice que “fue sin querer”... Obviamente eso es mentira, es sólo una explicación hacia la opinión pública de acciones absolutamente premeditadas y planificadas así, ya desde la concepción misma de estas plataformas). Es así entonces que C.A. pudo construir, de manera automatizada -bajo la conducción de un calificado equipo de cientíticos sociales- mensajes de manera específica en función de perfiles de personalidad elaborados por estos científicos a partir del “big data” recolectado por Facebook (me refiero a la empresa) con sus múltiples plataformas de redes sociales. Es así como, de un determinado tema o punto reivindicativo de una plataforma electoral, se elaboran mensajes diferentes según cuál sea el perfil de personalidad al que haya que cooptar para las elecciones.

Conclusión
Podríase continuar profundizado y abundando en las características de cada uno de los componentes de este Gran Hermano que hoy, en el mundo capitalista, efectivamente existe a través de las tecnologías de la comunicación y la información. Si estas tecnologías fueran usadas de manera responsable, en una sociedad sin grandes injusticias, estaríamos ante otra herramienta de liberación del Hombre. En manos de los opresores, de los capitalistas, éstas son herramientas para la manipulación de las masas, para el conocimento íntimo de su naturaleza y para moldear la misma, a su vez.
Resolver a favor de las masas esta situación no está separado de la lucha integral por el Poder, donde sigue vigente la cuestión de la propiedad de estos medios de producción, en este caso medios de comunicación e infraestructuras que hacen posible esa comunicatividad. Las guerras de 4ta. generación justamente son el resultado del cambio de la naturaleza de las guerras al compás de los últimos cambios tecnológicos, dentro de los cuales descollan las tecnologías de la comunicación y la información.
Mal se puede elaborar una estrategia de emancipación política sin comprender las contradicciones de clase de la sociedad contemporánea, y mal se puede vencer sin especificar claramente quienes constituyen el enemigo político, histórico y social concreto. La victoria en el plano de los medios de comunicación y del manejo de la información no estará escindida de la victoria en los demás planos de la guerra de clases.
Como decía al principio, el problema no son las tecnologías, sino las clases capitalistas y a partir de qué relaciones sociales se desenvuelve la sociedad, a partir de qué relaciones sociales ésta se reproduce en su modo de existir.
Ya será cuestión de la estrategia política concreta, de actores políticos concretos, el determinar cómo se aprovecha para la liberación social la tecnología existente. Pero eso implica una estrategia más amplia que la sola estrategia de la contrainformación. Implica una estrategia integral donde lo que se juega en el campo de las tecnologías de la información y comunicación contituye uno de los campos fundamentales y de los más importantes, pero no el todo.
La cuestión estratégica no se puede resolver sin atender a la propiedad de los medios de comunicación e información. En Cuba son básicamente del Estado, y está bien que así sean. En los lugares donde está en manos privadas, la lucha debe ser por la estatización de los mismos y por la garantía de que las tecnologías de la información y comunición sean utilizadas para profundizar la democracia popular en vez que como medios del totalitarismo imperialista.

Leonardo Del Grosso

UNA CONVERSACIÓN SOBRE LA RAZA

por Paul Craig Roberts. En Instituto para la Economía Política. En Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Leonardo Del Grosso

 

(Nota del Editor; Leonardo Del Grosso) Simplemente comentar ¡que cosa curiosa! que un intelectual como Paul Craig Roberts, que no se define marxista pero que tiene valentía política, venga a poner los puntos sobre las íes en lo que respecta a la degeneración -intencional- del marxismo, su bastardeo y su utilización en beneficio de las división de los pueblos, entre sí y dentro de si mismos.
En este artículo, además, se hace alusión al Klu Klux Klan, contando una versión diferente que la predominante sobre su surgimiento (préstese atención que el surgimiento es un momento diferente de lo que puede ser su posterior evolución). Seguramente, los inquisidores anglosionistas estarán afilando sus hoces para salir disparados a acusarme a mi, o a quienes hacemos y publicamos esta traducción, de todas las palabras del diccionario vigilante de la Iglesia del Capital Financiero, y reproducidas por todos los corifeos a sueldo. Una socia de la prensa prostituta (“presstitute”) es indudablemente la academia prostituta, ese mundo de mentirosos pagos que corrompen la Historia, la verdadera Historia, para beneficio de las élites mercantiles. Todo se puede comprar y vender… también el relato del pasado. Los que han reptado tanto para acomodarse, por revelar verdades herejes no pondrán en riesgo su cómodo refugio en la burocracia universitaria o en el “mainstream”. Sinceramente, en lo personal, me resulta esclarecedor lo que escribe Paul Craig Roberts, aunque yo no me defina como de su mismo palo, y tenga referenciados a Marx y Lenin como a dos super-superlativos intelectuales humanistas y revolucionarios.
La valentía intelectual de P. C. Roberts nos remite a la de Carlos Marx que, nacido en el seno de una familia de prósperos judíos, sin embargo pudo escribir su trabajo “Sobre ‘La cuestión judía'”, donde hace un análisis absolutamente desprejuiciado, científico, del tema, justamente polemizando con Bruno Bauer, el autor del libro “La cuestión judía”, un Bauer que, además, había sido su profesor.

 


ACTUALIZACIÓN: los lectores han identificado la película cuyo enlace estaba roto. Es “Unconquered”(Insumiso, Rebelde) de Cecil B. DeMille, protagonizada por Gary Cooper y Paulette Goddard. Aquí está la escena de la sentencia sobre la esclavitud: https://www.bing.com/videos/search?q=you+tubethe+movie+%22Unconquered%22+with+Gary+Cooper&view=detail&mid=A160BA8BAB4735DE134CA160BA8BAB4735DE134C&FORM=VIRE
ACTUALIZACIÓN: el link hacia la película en esta columna estaba operativo cuando publiqué la columna, pero ha dejado de funcionar desde que la posteé. La película comienza con la actriz protagonista, una hermosa pelirroja, siendo sentenciada a la horca en una corte inglesa en el siglo XVIII. Una patrulla de vigilancia del rey se había apoderado de su hermano. En una pelea que se sucedió, un oficial real junto con el hermano fueron asesinados. Como ella estaba presente y aparentemente participó de la pelea, la sentencian a muerte en la horca. Ella protesta y el juez dice que está en su poder el sentenciarla a que sea vendida como esclava en las colonias. Si esos lectores que abrieron el artículo inmediatamente cuando se publicó y tal vez hicieron clic en el enlace a la película, recuerden el nombre de la película y/o los nombres de los protagonistas femeninos y masculinos envíen un correo electrónico a este sitio web, para que yo probablemente ubique la película.

Mientras tanto, otra película sobre blancos ingleses vendidos como esclavos es Capitán Blood, protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, que se hizo en 1935. En la Inglaterra del siglo XVII, el médico irlandés Peter Blood (Errol Flynn) es convocado para ayudar Lord Gildoy, un patrón herido que participó en la Rebelión de Monmouth. Detenido mientras realizaba sus deberes como médico, es condenado por traición contra el Rey Juan II y sentenciado a muerte por el infame juez Jeffreys. Por el capricho del rey, que ve una oportunidad de obtener ganancias, Blood y los rebeldes sobrevivientes son transportados a las Indias Occidentales para ser vendidos como esclavos. Puede leer una sinopsis de la película en Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/Captain_Blood_(1935_film)

Una conversación sobre la raza

Paul Craig Roberts

A menudo escuchamos que necesitamos una conversación sobre raza. Teniendo en cuenta que los estadounidenses son personas con lavado de cerebro que viven en una historia falsa, tal conversación se parecería a la que se esperaría que los rusos tuvieran con los británicos respecto del envenenamiento Skripal: “Sí, somos culpables. Pagaremos reparaciones. ¿En dónde le gustaría que enviemos a Putin para un juicio?”. En otras palabras, la única conversación aceptable en Estados Unidos es aquella en la que los blancos aceptan la acusación de que son racistas y ofrecen una reparación.
Considerando que la única esclavitud experimentada por cualquier persona viviente negra o blanca es la esclavitud del impuesto a la renta, la raza es un problema sólo porque ha sido orquestado como un problema junto con el género y la preferencia sexual. Estos temas divisivos son los productos de las Políticas de Identidad engendradas por el marxismo cultural.
En el marxismo real, conflicto es conflicto de clase. Los trabajadores y los capitalistas tienen intereses diferentes, y la historia es una lucha entre intereses materiales. El capitalista es el villano y los trabajadores son las víctimas.
En el pseudo-marxismo de las Políticas de Identidad, la raza blanca es el villano, especialmente el blanco heterosexual masculino, y las minorías raciales, las mujeres y los homosexuales, son las víctimas.
No hay, por supuesto, algo así como una raza blanca o negra. Hay muchas nacionalidades diferentes de blancos, y han hecho un buen trabajo, a lo largo de la historia, de matarse unos a otros. Del mismo modo, hay muchas tribus negras diferentes y etnias asiáticas que también han peleado más entre sí mismos que con otros. Pero todo esto queda en el camino, junto con el hecho de que en el mundo las “minorías raciales” son en realidad mayorías y la “mayoría blanca” es en realidad una minoría. Hay más chinos o indios, tomados por separado, que personas blancas.
Pero las historias orquestadas no están basadas en hechos.
La clase trabajadora, designada por Hillary Clinton como “los deplorables de Trump”, es ahora el victimario, no la víctima. El marxismo se ha colocado patas para arriba.
La clase dominante estadounidense ama las Políticas de Identidad porque las Políticas de Identidad dividen a la gente en grupos hostiles y evitan cualquier resistencia a la elite gobernante. Con los negros gritando a los blancos, las mujeres gritando a los hombres y los homosexuales gritando a los heterosexuales, no queda nadie para gritar a los gobernantes.
La elite gobernante favorece una “conversación sobre la raza”, porque la elite gobernante sabe que solo puede dar como resultado acusaciones que dividirán aún más a la sociedad. En consecuencia, la elite gobernante ha financiado la “historia negra”, los “estudios de la mujer” y los “diálogos transgénero” en las universidades como una forma de institucionalizar la división que los protege. Estos “estudios” han reemplazado la historia real con historia falsa (“fake history”).
Por ejemplo, una vez se supo universalmente que la esclavitud negra se originó en guerras de esclavos entre tribus africanas negras. Los esclavos eran un símbolo de estatus, pero se acumulaban más allá de la capacidad de las tribus para sustentarlos. El excedente se exportó primero a los árabes y luego a los ingleses, españoles y franceses que fundaron colonias en el nuevo mundo, que tenía recursos naturales pero no fuerza de trabajo. El erudito socialista Karl Polanyi, hermano de mi profesor de Oxford, Michael Polanyi, contó la historia del origen de la trata de esclavos africanos en su famoso libro “Dahomey and the Slave Trade” (Dahomey y el comercio de esclavos).
Los primeros esclavos en el nuevo mundo eran blancos. Cuando la historia real fue enseñada, esto fue ampliamente entendido. Incluso se hicieron películas que mostraban que en la Inglaterra del rey Jorge III, la alternativa al castigo criminal era ser vendido como esclavo en las colonias. Consulte, por ejemplo: https://www.bing.com/videos/search?q=you+tubethe+movie+%22Unconquered%22+with+Gary+Cooper&view=detail&mid=A160BA8BAB4735DE134CA160BA8BAB4735DE134C&FORM=VIRE
Entre las primeras tierras del Nuevo Mundo que explotaron los europeos se encontraban las islas del Caribe, que eran aptas para la producción de azúcar y arroz. El problema era que los esclavos blancos morían como moscas de la malaria y la fiebre amarilla. La falta de éxito de los españoles con una fuerza de trabajo de nativos de las tierras que conquistaron los llevó a buscar una fuerza de trabajo del negocio de exportación de esclavos del negro Reino de Dahomey. La demanda de trabajadores negros aumentó considerablemente cuando se descubrió que muchos tenían inmunidad contra la malaria y resistencia a la fiebre amarilla. Esto significaba que la inversión de una plantación en una fuerza de trabajo no era aniquilada por la enfermedad.
La resistencia de los negros a la malaria se debe a la característica protectora del rasgo de célular falciforme que, aparentemente, sólo tienen los negros. Ver: https://www.cdc.gov/malaria/about/biology/sickle_cell.html
La esclavitud existió en el Nuevo Mundo mucho antes de que los Estados Unidos nacieran. George Washington y Thomas Jefferson hoy son calificados por las Políticas de Identidad como racistas simplemente porque nacieron cuando la esclavitud era una institución preexistente.
La esclavitud había existido durante muchos siglos antes de la Confederación. Sin embargo, en algunos relatos hoy en día uno sale con la impresión de que el Sur inventó la esclavitud. Como a veces se dice, los racistas sureños odiaban tanto a los negros que iban a África, capturaban negros con un gran gasto, sólo para traelos de vuelta al Sur donde azotaban y maltrataban sus inversiones hasta el punto de matar y desmoralizar a su fuerza de trabajo rompiendo familias negras, vendiendo niños en una dirección y esposas y esposos en la otra. Este relato no se cuenta como un abuso ocasional sino como la práctica general. Económicamente, por supuesto, no tiene ningún sentido. Pero los hechos ya no forman parte de la Historia Estadounidense.
Los estados del Norte también tenían esclavos. Sin embargo, el predominio de esclavos estaba en el Sur. Esto no fue porque los sureños odiaban a los negros. Fue porque la tierra en el Sur sostenía grandes cultivos agrícolas, y no había otra fuerza de trabajo. El Sur, como los Estados Unidos, heredó la esclavitud de la fuerza de trabajo que los colonos europeos compraron al negro Reino de Dahomey.
¿Por qué no había una fuerza de trabajo alternativa a los esclavos? La razón es que los nuevos inmigrantes al mudarse al Oeste podrían tomar tierras de los nativos americanos y ser independientes en lugar de ser asalariados que trabajan en la tierra de otra persona. La frontera occidental no se cerró hasta alrededor de 1900. En el momento de la Guerra de Agresión del Norte, los indígenas de las llanuras todavía gobernaban al oeste del río Mississippi. Fueron los criminales de guerra de Lincoln, del Norte, Sherman y Sheridan, quienes fueron enviados a exterminar a los indios de las llanuras. Pregunte a los nativos americanos, o lo que queda de ellos, quiénes son los racistas: si los norteños o los sureños.
Los estudios sobre negros incluso han corrompido otros aspectos de la historia. Considere la así llamada “guerra civil”. El nombre, en sí mismo, es una orquestación. No hubo guerra civil. Hubo una Guerra de Agresión del Norte. Una guerra civil es cuando dos lados luchan por el control del gobierno. El Sur había abandonado la Unión y no tenía ningún interés en controlar el gobierno en Washington. La única razón por la que el Sur luchó fue porque el Sur fue invadido por el Norte.
¿Por qué el Norte invadió el Sur? Como alguna vez entendieron todos los historiadores y todos los estudiantes, Abraham Lincoln invadió el Sur, en las propias palabras de Lincoln, expresadas una y otra vez, “para preservar la Unión”.
¿Por qué el Sur abandonó la Unión? Porque estaba siendo explotado económicamente por el Norte que, una vez que el Norte ganó la capacidad de superar a los estados del Sur, impuso aranceles que beneficiaban al Norte a expensas del Sur. El Norte necesitaba protección contra las manufacturas británicas para el crecimiento económico del Norte. En contraste, la economía del Sur se basaba en las exportaciones de algodón a Inglaterra y en las manufacturas baratas importadas de Inglaterra. Los aranceles elevarían al Sur el costo de los productos manufacturados y represalias contra sus exportaciones de algodón. Los intereses económicos del Norte y del Sur no coincidieron.
La esclavitud no tenía nada que ver con la guerra. El mismo Lincoln lo dijo una y otra vez. Antes de su invasión del Sur, Lincoln y el Congreso del Norte prometieron para siempre la protección de la esclavitud de la Constitución del Sur en tanto los estados sureños se quedaran en la Unión. Los historiadores que han leído y registrado la correspondencia de guerra de los soldados de la Unión y la Confederación con sus familiares y amigos en casa no pueden encontrar a nadie peleando a favor o en contra de la esclavitud. Las tropas del Norte están luchando para preservar la Unión. Las del Sur están luchando porque son invadidos.
Nada podría ser más claro. Sin embargo, se ha establecido el mito de que Abraham Lincoln fue a la guerra para liberar a los esclavos. De hecho, Lincoln dijo que los negros no eran capaces de vivir con los blancos, dijo que éstos últimos eran superiores, y que su intención era enviar a los negros de regreso a África. Si Estados Unidos alguna vez tuvo un “supremacista blanco”, este fue Abraham Lincoln.
¿Qué pasa con la Proclamación de Emancipación? ¿Esta orden de Lincoln no liberó a los negros? No. Fue una medida de guerra para la que se depositaron esperanzas de que, como casi todos los hombres sureños sanos estaban en la línea del frente, los esclavos se rebelarían y violarían a las esposas e hijas de los soldados del sur, lo que obligaría a los soldados a abandonar el ejército y regresar a casa para proteger a sus familias. Como dijo el propio Secretario de Estado de Lincoln, el presidente ha liberado a los esclavos en los territorios que la Unión no controla y los ha dejado en la esclavitud en el territorio que la Unión controla.
¿Por qué Lincoln recurrió a una estrategia tan deshonrosa? La razón es que Lincoln había pasado por todos los generales de la Unión y no pudo encontrar uno que pudiera derrotar al enormemente superado en número Ejército de Virginia del Norte de Robert E. Lee.
El carácter y el liderazgo de Robert E. Lee, quien es descartado por las Políticas de Identidad como un racista blanco, es tan admirado por el Ejército de los Estados Unidos que los cuarteles en West Point se denominan en honor a Lee. Ni siquiera el “primer presidente negro de Estados Unidos” pudo cambiar eso. La historia negra también oculta el hecho de que se le ofreció a Robert E. Lee el mando del Ejército de la Unión. En aquellos días, los estadounidenses todavía se veían a sí mismos como ciudadanos de su Estado, no como ciudadanos de los EEUU. Lee rechazó el ofrecimiento con el argumento de que no podía ir a la guerra contra su país natal, Virginia, y renunció a su remuneración del Ejército de EEUU.
Si Lee hubiera estado al mando de la Confederación en la Primera Batalla de Corrida de Toros, cuando el Ejército de la Unión se quebró y corrió todo el camino de vuelta a Washington, Lee los habría perseguido y la guerra habría terminado con la victoria del Sur.
Pero Lee no estaba allí. En cambio, los generales del Sur concluyeron, mirando al Ejército de la Unión que huía, que los norteños no podían luchar, retirarse en orden o montar a caballo, y que no representaban ninguna amenaza. Esta conclusión pasó por alto la superior mano de obra del Norte, la afluencia constante de inmigrantes irlandeses que se convirtieron en carne de cañón de la Unión, la capacidad manufacturera del Norte y la Marina, que podría bloquear los puertos del Sur y privar al Sur de los recursos.
Durante los dos primeros años de la Guerra de la Agresión del Norte, el Ejército de la Unión nunca ganó una batalla contra el ejército de Lee, superado holgadamente en poder de fuego. El Norte tenía todo. Todo lo que el Sur tuvo fue valor. Lincoln estaba desesperado. La oposición a su guerra crecía en el Norte. Tuvo que encarcelar a 300 editores de periódicos del Norte, exiliar a un congresista de los EEUU, y enfrentarse, en las elecciones que iban a realizarse, con el general más famoso del Norte con una plataforma de paz. Por eso el vano intento de Lincoln de provocar una rebelión de esclavos en el Sur. ¿Por qué no se rebelaron esos esclavos supuestamente tratados y oprimidos de manera horrible cuando no había nadie para evitarlo sino las mujeres y los niños?
Todo lo que he escrito en esta columna fue alguna vez comprendido por todos. Pero todo ha sido borrado y reemplazado con una historia falsa que sirve a la elite gobernante. No es solo la élite gobernante la que tiene un interés personal en la falsa historia del “racismo blanco”, sino también las universidades y departamentos de Historia en los que se institucionaliza la falsa Historia y los fundamentos que han financiado la historia negra, los estudios sobre la mujer y los diálogos transgénero.
Fue la Reconstrucción la que arruinó las relaciones entre negros y blancos en el Sur. El Norte atiborró hasta la garganta de negros al derrotado Sur. Los negros fueron puestos a cargo de los gobiernos del Sur con el fin de proteger a los empacadores de alfombras del Norte que saquearon y robaron desde el Sur. El ejército de la Unión, de ocupación, alentó a los negros a abusar de la gente del Sur, especialmente las mujeres, al igual que los soldados de la Unión. El Klu Klux Klan emergió como una fuerza guerrillera para detener las depredaciones. El mismo Robert E. Lee dijo que si se hubiera dado cuenta de cuán rapaz sería el Norte, habría liderado una resistencia guerrillera.
Las generaciones de estadounidenses que han sido propagandizados en vez de educados necesitan entender que la Reconstrucción no significó la reconstrucción de la infraestructura, ciudades y pueblos del Sur destruidos por los ejércitos de la Unión. No significaba reconstruir la producción de alimentos del Sur. Significó reconstruir la sociedad y la gobernanza del Sur. Los negros, que no estaban preparados para la tarea, tenían el control de los gobiernos para que los maleantes pudieran saquear y robar. Los blancos perdieron la franquicia y la protección de la ley ya que sus propiedades fueron robadas. Algunas áreas sufrieron más que otras por las prácticas de Reconstrucción, que a menudo diferían, y eran peores, que sus mismas políticas.
La reconstrucción fue un tema polémico incluso dentro del Partido Republicano. Ni el presidente Lincoln ni Johnson estarían de acuerdo con los elementos republicanos más extremos. El extremismo de las políticas de Reconstrucción perdió apoyo entre la gente del Norte. Cuando los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes en la década de 1870, la Reconstrucción llegó a su fin.
En el Sur, y sin duda en Atlanta, donde crecí, las escuelas eran escuelas de barrio. Estábamos segregados por clase económica. Fui a la escuela con niños de clase media de mi barrio de clase media. No fui a la escuela con niños ricos o con niños pobres. Esta segregación no fue racial.
Cuando el Norte volvió a subirse al caballo de su alta moral e impuso la integración escolar en el Sur, interrumpió el sistema escolar de barrio. Ahora los niños pasan horas viajando en autobuses escolares a lugares distantes. Esto destruyó las asociaciones de padres y maestros, que mantuvieron la participación de los padres y la disciplina en las escuelas. El Sur, al ser un pueblo de sentido común, vio venir todo esto. El Sur también vio la Reconstrucción de nuevo. Eso, y no el odio a los negros, es la razón de la resistencia del Sur a la integración escolar.
Todo Estados Unidos, de hecho todo el Occidente, vive en The Matrix, una realidad inventada, a excepción de mis lectores y los lectores de un puñado de otros que no pueden ser corrompidos. Los pueblos occidentales están tan propagandizados, tan lavados de cerebro, que no comprenden que su desunión fue creada para hacerlos impotentes frente a una clase dominante rapaz, una clase cuya arrogancia y afán de poder tiene al mundo al borde del Armagedón nuclear.
La historia tal como sucedió realmente está desapareciendo, ya que aquellos que dicen la verdad son descartados como misóginos, racistas, homófobos, agentes de Putin, simpatizantes del terrorismo, antisemitas y teóricos de la conspiración. Los liberales que se quejaban poderosamente del macartismo ahora lo practican multiplicado por diez.
El lavado de cerebro sobre las amenazas rusas y musulmanas funciona por una serie de razones. Los superpatriotas entre los deplorables de Trump sienten que su patriotismo les exige creer las acusaciones contra Rusia, Siria, Irán y China. Los estadounidenses empleados en el vasto complejo militar/de seguridad entienden que el presupuesto que financia el complejo en el que tienen sus carreras está en juego. Aquellos que quieren un muro para mantener lejos a los extranjeros van de la mano con la demonización de los musulmanes como terroristas que tienen que ser asesinados “allá antes que lleguen aquí”. Los demócratas quieren una excusa por haber perdido las elecciones presidenciales. Y así. Las agendas de varios elementos de la sociedad se unen para apoyar la propaganda oficial.
Los Estados Unidos, con su población incompetente y de cerebro lavado -de hecho, la totalidad de las poblaciones occidentales son incompetentes- y con su ausencia de liderazgo inteligente, no tienen ninguna posibilidad contra Rusia y China, dos países masivos que surgen de su derrocamiento de estados policiales mientras Occidente desciende en un Estado Gestapo. Occidente está terminado y finiquitado. No queda nada de Occidente sino las mentiras utilizadas para controlar a la gente. Toda la esperanza está en otra parte.