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sábado, 6 de abril de 2019

PRESXS POLÍTICXS, LOS REHENES QUE DEBEMOS LIBERAR


En Argentina la cantidad de presxs políticxs no deja de aumentar. Como en toda dictadura antipopular, con la violencia, el régimen pro-imperialista de Macri pretende amedrentar a la resistencia nacional. La calamidad creciente que se abate sobre el conjunto del país, con parálisis económica y penuria para los trabajadores y el pueblo, con el alevoso saqueo de los recursos naturales, con la violencia moral de la mentira institucionalizada como lenguaje oficial, indefectiblemente producirá un crecimiento de las luchas de los argentinos, como natural autodefensa, para enfrentar la agresión. Un régimen como éste, absolutamente incapaz de garantizar el bienestar del pueblo y la integridad de la nación, sólo podrá sostenerse por medios crecientemente coercitivos. Desde que encarcelaran a Milagro Sala a poco de que asumiera la alianza Cambiemos el gobierno, la cantidad de presxs políticxs no ha hecho más que crecer. Lo que sigue es un análisis de la situación actual, del porqué lxs presxs políticxs son tales, y de cuál es, a mi entender, el camino para lograr su necesaria liberación. En posteriores posts iré enfocándome, sucesivamente, en diferentes casos de presxs políticxs para que el pueblo y la opinión pública conozcan su situación, testimonio vivo de la ignominia de estos tiempos aciagos donde la oligarquía y el Imperio aún detentan el poder institucional del Estado Argentino.

 

exigencia de la libertad a lxs presxs durante la movilización del 24 de marzo

¿Qué es un preso político?
Para saber quiénes son los presos políticos de Argentina y porqué están en prisión debemos, primero, saber qué es un preso político.
Un preso político es una persona detenida injustamente y por razones políticas. En Argentina hay miles de personas detenidas injustamente pero no están detenidas por razones políticas. Aquí alguien podría hacer la observación de que si entendemos que “todo es político”, entonces no se podría decir que esos miles de presos, detenidos injustamente, no lo son por razones políticas, ya que la injusticia de su detención es resultado de una situación que, en última instancia, es política, por lo cual si todo es político, ergo: “todo preso es político”, como dice la canción de Los Redondos. Si bien esto puede ser cierto teóricamente y en términos muy generales, en concreto este concepto tan amplio y abarcativo lo que hace es indiferenciar, poner en pie de igualdad lo que no es igual. ¿Es lo mismo, por ejemplo, un argentino pobre, que no tiene conciencia política de clase trabajadora, que está preso injustamente pero no está preso por un actuar justiciero, que un argentino que está preso como represalia por su compromiso y acción para con un proyecto político de dignidad popular, como represalia por su proceder bienintencionado?
Yo, cuando digo “por razones políticas”, no me refiero a lo indefinido de “todo preso es político” sino, precisamente, a lo concreto de aquellos argentinos que tomaron decisiones políticas en contra de la histórica oligarquía cipaya y vendepatria “argentina”. Y no me refiero a decisiones estrictamente anticapitalistas, sino decisiones que se encuentran, como mínimo, dentro del proyecto expresado, de manera franca y clara, por Néstor Kirchner cuando asumió su presidencia, el 25 de mayo de 2003: “capitalismo nacional” (nacional entendido en el sentido de nacionalista). En mi caso, el “capitalismo nacional” (o nacionalista) no es mi proyecto estratégico (mi proyecto estratégico es el socialismo) pero es necesario asumir y destacar que el objetivo de concretar un capitalismo nacional indudablemente, en su transcurso, en algún punto comienza a chocar con el imperialismo, al que no le hace ninguna gracia eso de “nacional”. Y es objetivamente lo que pasó en estos últimos años, principalmente en el caso de la lucha contra los fondos buitres (básicamente la resistencia contra el usurario capitalismo occidental), y de la resistencia argentina contra la geopolítica del unipolarismo occidentalista (recordemos que Argentina pasó, durante el kirchnerismo, de participar en los montajes sionistas de criminalización contra Irán en la Asamblea de Naciones Unidas, a firmar el Memorándum de Entendimiento con esa nación). Porque para caracterizar a un preso como “político” es importante, indudablemente, identificar el tipo de proyecto político que el preso defiende. Este proyecto debe ser un proyecto que por lo menos signifique un avance (en relación con una situación dada) hacia mayor justicia social y soberanía nacional. Un preso político, entonces, es aquél que está preso como represalia por haber tomado decisiones en beneficio de mayor bienestar para su pueblo y mayor soberanía para su nación, sin que el logro de esos fines signifiquen la opresión de otras naciones y/o pueblos.
El Foro por la Democracia y la Libertad de lxs Presxs Políticxs destaca los siguientes puntos para explicar porque son presxs políticxs lxs que esa organización popular multisectorial toma como tales:
  • No se respeta el debido proceso legal ni la presunción de inocencia, principios esenciales del Estado de Derecho.
  • Se practica la persecución política y la violencia institucional a través de la aplicación de la “prisión preventiva” alegando que los encausados pueden obstaculizar los procesos judiciales.
  • Se encarcelan a dirigentes de máxima responsabilidad en el gobierno anterior mediante la judicialización de decisiones ejecutivas avaladas con el voto de la mayoría del parlamento argentino, como fue el Memorándum con Irán en pos del esclarecimiento de la causa AMIA.
  • Se ha afectado seriamente la salud, atención y tratamiento de todxs lxs presxs políticxs, quienes han sufrido y sufren consecuencias físicas y emocionales irreversibles, producta de la falta de una adecuada intervención médica y los malos tratos recibidos.
[Nota al margen: en Venezuela hay criminales presos, antichavistas, que pretenden que los cataloguen como presos políticos, cosa que es un disparate. Son presos, a secas. Son delincuentes. ¿Por qué? Porque su proyecto político -si se puede llamar así al saqueo imperialista- es delincuencial, es depredador. Y sus métodos se condicen con tal proyecto, ya que hay una coherencia entre fines perversos y medios perversos. Por eso torturan y matan a las personas que toman prisioneras, por eso son criminales que se regocijan con el sufrimiento de otros seres humanos a los que, así, les niegan su condición humana. Indudablemente, esos traidores a su Patria, esos delincuentes terroristas, no son presos políticos. Son de los peores inmorales a los que, precisamente por cuestiones políticas, muchas veces no se los castiga con el rigor que correspondería por sus crímenes. Si alguna arbitrariedad se cometiera con ellos, es la arbitrariedad de que, por “razones de Estado”, muchas veces debe dejarse en libertad a criminales que merecen severas penas].



¿Quién juzga a quién?
Otro elemento para evaluar sobre la situación de los presos políticos en Argentina y para saber porqué se los juzga es saber quienes son los que pretenden juzgarlos. Y los que pretenden juzgar a los presos políticos argentinos son los jueces que pusieron Macri, Morales y demás politicastros del contubernio antinacional, y los jueces que venían de antes pero que forman parte del maleable y corrupto aparato jurídico-político del sistema burgués argentino, donde lo que más importa, obviamente, como en todo lo que es capitalista, es el dinero. Indudablemente que si hacemos el recorrido de las principales figuras de la magistratura, con no pocas honrosas excepciones, lo que menos encontramos es Justicia. Lo que hay es venta de sentencias, encubrimiento de crímenes gravísimos como el atentado a la AMIA o como el terrorismo de Estado durante el cipayaje videlista, extorsiones, protección a los policías del gatillo fácil, impunidad para los ladrones de guante blanco, etc., etc. Toda la justicia real que se consigue no es sólo el mérito de algunos jueces que tienen integridad y no se dejan comprar, sino principalmente resultado de la lucha tenaz del pueblo, que crea la relación de fuerzas físicas y morales que obliga a los jueces. La desastrosa situación de la Argentina hoy, consecuencia de las decisiones políticas de Macri y su gavilla de chorros, me exime de demostrar con detalles la falta de autoridad moral que tienen quienes pretenden juzgar a los presxs políticxs (aunque el análisis de cada una de las causas por las que están encarcelados los presxs políticxs lo demuestra también). La realidad actual de la Argentina habla por si sola. La “banda del 2001”, los delincuentes que nos condujeron a la debacle de principios de este siglo (y esto incluye a los pseudo-peronistas estilo Menem o Pichetto, progresistas estilo Stolbizer, radicales estilo Nosiglia y Storani y, por supuesto, ministros estilo Cavallo o Dujovne), son los que gobiernan ahora con las consecuencias que todos sufrimos. Los jueces que pretenden juzgar a los presos políticos son parte de esa misma banda de delincuentes, del mismo “proyecto político”, si es que se puede llamar así al remate del país. Mal puede haber justicia cuando el que hace de juez es un traficante.
Resumiendo: ya de por sí, con más de tres años donde pasó -según las siempre lúcidas y sagaces palabras de la actual vicepresidenta Michetti- “lo de la economía”, no hay mucho más por explicar. Sólo no ve quien no quiere ver y no entiende quien no quiere entender.

Plaza de Mayo: x una Navidad sin presxs políticxs

Además, yendo a lo más específico de las causas judiciales, si uno investiga cada proceso instruído por estos jueces y fiscales de cipayaje se encontrará con que es imposible demostrar científicamente lo que no existe materialmente, o sea, lo que no existe en la realidad. Por ejemplo, es imposible demostrar científicamente que a Nisman lo mataron y no se suicidó, y menos que lo mató un comando venezolano-iraní. ¿Por qué? Sencillamente porque nunca sucedió, no existió tal hecho en la realidad, entonces la ciencia jamás podrá demostrar algo que no existió. Lo que existe, cuando se le quiere vender al pueblo algo que no sucedió, es un montaje, una falsificación, para que la mentira parezca real.
Esto es lo que pasa en las “causas” por las que están presos los presos políticos: no se pueden demostrar científicamente, con evidencias concretas, las acusaciones contra ellos. Estas acusaciones forman parte de las acciones hostiles de los jueces macristas contra los opositores a este régimen. Todo está distorsionado, falseado.
Para finalizar, hablando sencillo: los que te ponen en el banquillo de los acusados son una banda de chorros, cipayos entreguistas, enemigos de la Patria y el Pueblo, que acusan por delitos inexistentes, inventados para difamar, desprestigiar y encarcelar.

El “modus operandi”
Como decíamos, como lo que no existe en la realidad debe ser inventado como relato verosímil y creíble, el “modus operandi” es el método utilizado para inventar y proyectar ese relato mentiroso y para, a la vez, ejecutar los actos injustos y arbitrarios, logrando, al mismo tiempo, la legitimidad político-social para los mismos. El objetivo no sólo es castigar y “sacar del medio” a cuadros opositores con determinación de lucha o a capitalistas competidores, sino además hacer “acción sicológica”, propaganda de guerra (o “periodismo de guerra” al decir del periodista de Clarín, Julio Blanck), con el fin de construir un enemigo odiable en la mente de por lo menos una parte de las masas (esto es posible no sólo porque hay usinas que producen la propaganda de guerra, sino porque existe un conjunto de medios de comunicación de masas que tienen, sumados, un importante “poder de fuego”, un extendido nivel de llegada, logrando ocupar un considerable espacio en el territorio perceptivo de la sociedad).
De esta manera, no es sólo el encarcelamiento político (o el asesinato… como en los casos de Santiago Maldonado, Rafael Nahuel, y otros) lo que forma parte de la operación, sino además la utilización de los perseguidos (o los asesinados) para la construcción de ese enemigo sobre el cual se pretende que la masa más ignorante y menos pensante (la más emotiva) se desahogue descargando la violencia acumulada por sus frustraciones sobre un objetivo diferente que aquél que es la causa de las mismas. Lo que es claro para un niño (que Macri está destruyendo la Argentina y enajenando sus riquezas) no lo es para un idiota político convenientemente manipulado. Más allá de cualquier evidencia y demostración, el estúpido hará como el toro de lidia, que enloquecido por la capa roja, es manejado a placer por el torero, quien es el que lo castiga y finalmente lo matará. Más aún, en concreto es todavía peor, porque esa capa roja del ejemplo son personas concretas, serres humanos que están presos por haber defendido un proyecto que significa, indudablemente, ciertos niveles importantes de contradicción con el imperio anglosionista y un avance en las condiciones de vida del pueblo.
Obervando las causas penales a los presxs políticxs, el lugar común en todas ellas es que, como adelanté en párrafos anteriores, cuando no se trata de acusaciones absolutamente descabelladas y burdas donde directamente sucede que el juez te encarcela porque criminaliza explícitamente un acto político (el ejemplo más claro de esto es el del Memorándum con Irán, que fue votado por el Congreso Nacional y que, sin embargo, es motivo de una causa por “traición a la Patria” o por “encubrimiento del atentado a la AMIA”), las acusaciones usadas como pretextos sólo se “demuestran” como parte del guión de la propaganda de guerra pero no se pueden demostrar realmente, porque acusan sobre hechos que nunca ocurrieron. Abusando de la figura de la prisión preventiva, los jueces encarcelan de manera expedita y con cargos falsos, y al mismo tiempo hacen propagando de guerra usando a los detenidos.
Operativamente, los jueces más activos en su accionar punitivo forman parte de grupos de tareas, tal como existían en la dictadura militar para aplicar el terrorismo de Estado. Como en el siglo pasado, y con los mismos fines de dominio extranjero de nuestro país, los actuales grupos de tareas también fueron organizados conjuntamente con el Imperio, en el marco de su accionar de amplio expectro y en el marco de las herramientas y las características socio-culturales y políticas actuales. Estos grupos de tareas están constituídos por periodistas, productores audiovisuales, agentes de inteligencia, ideólogos... y jueces. Así, hacen los montajes pseudo-jurídicos para construir la virtualidad criminalizadora. No se pueden demostrar las acusaciones pero, ¿cuántos son, de la masa de los argentinos despreocupados, esos que están orgullosos de no meterse en nada, de ser “apolíticos”, los que llegan a conocer los detalles de un expediente? ¿Y a través de qué medios acceden a esa información que, además, tiene una retórica jurídica? Las grandes masas son alimentadas por basura informativa y para las producciones audiovisuales los jueces traficantes hacen los movimientos pertinentes de tal manera que el relato criminalizador tenga verosimilitud y sea creíble para esa audiencia, para ese “target” menos pensante y con menos capacidad crítica, pero que cuantitativamente vota, y el voto de un idiota, recordemos, vale exactamente igual que el del más lúcido cuadro político. Por eso, por ejemplo, las numerosas citaciones, totalmente artificiosas, a declaraciones indagatorias a Cristina Fernández de Kirchner: para poder hacer las tomas cinematográficas, reales, necesarias para armar la película que después verán las masas despreocupadas. Lo mismo sucede ahora con la perversa exigencia de que Florencia Kirchner se presente a una declaración indagatoria a pesar de que su salud no se lo permite: es para construir el relato mentiroso, hacia las masas, de que la hija de la presidenta huye porque tiene algo que ocultar, y para dar continuidad a la rutina persecutoria que ha afectado emocionalmente a la hija de la ex Presidenta.
Por eso es tan importante el activismo, los medios alternativos de comunicación, la difusión de debate político, la movilización enérgica en las calles: para poder desmentir ese relato macrista, relato que hoy, con la penuria económica produciendo dolor y desencanto, afortunadamente resulta cada día menos creíble que al comienzo de este gobierno antinacional.
Pero volviendo al “modus operandi”, éste está constituido por operaciones concebidas en una lógica de guerra política y de clases (la lógica que el campo del pueblo siempre debería tener contra las clases imperiales). Aquí radica gran parte de la efectividad imperialista que sorprende a los reformistas, que no alcanzan a procesar la crudeza de la lucha de clases: al ser una lógica de guerra, la ofensividad es su elemento característico. Las clases dominantes tienen claro el enemigo y tienen claro el carácter fáctico del poder, y el carácter ideológico del recubrimiento político a su accionar violento. Y operativamente integran los diferentes planos: la producción de los hechos y la construcción de su cobertura propagandística-ideológica es parte de una misma operación.
En este sentido, entonces, como ya lo expresé, el Imperio no es que ha formado jueces nada más, sino que ha constituído grupos de tareas, como durante la dictadura militar, conformados por agentes imperialistas orgánicos, de los cuales determinados jueces y determinados periodistas y productores audiovisuales constituyen elementos especialmente calificados, agentes que aportan no sólo ejecución táctica, sino elaboración de planes de operaciones de cierta escala. Por sobre los grupos de tareas se encuentra, principalmente en sedes imperiales, la capa de ideólogos y estrategas, altos intelectuales, que elaboran los planes propiamente estratégicos, que ya directamente pertenecen a los niveles superiores de la estructura político-militar del Imperio (bien sean del Pentágono, del Estado de Israel, de corporaciones de guerra, u otras estructuras orgánicas). Todos actúan no con una organicidad formalmente pulcra, sino en el marco de lo que son las afinidades y las contradicciones intrísecas del modo de producción capitalista, contradicciones exacerbadas en momentos de crisis de superproducción como los actuales. La contradicción no es sólo entre ricos y pobres, sino también entre diferentes bandas de capital financiero y entre diferentes bandas de cuadros imperiales entre sí. Pero a los fines de lo que, concretamente, importa a nuestros pueblos, el imperio anglosionista, en el marco de su repliegue geopolítico hacia América, está lanzado en una contraofensiva en este hemisferio, contraofensiva cuya lógica no es “institucional” (nunca lo fue) sino, cada vez más, crudamente fáctica, paramilitar (entendido este término en su sentido más lato), contraofensiva de la que la “lawfare”, con su accionar paralegal, es en estos momentos un componente central (a posteriori, sí, consagran institucionalmente sus “conquistas”, pero su metodología, en su despliegue, no reconoce ningun límite institucional ni moral).
Así, en el caso de lxs presxs políticxs, se trata de toda una estrategia no sólo de desarticulación orgánica de fuerzas vivas, organizadas, que pudieran tener capacidad de desplegar acciones de resistencia activa, fáctica, a la agresión del cipayaje, sino también de destruir -mediante la mentira y la propagandización absolutamente sobredimensionada de los “puntos débiles” de cada uno de sus blancos- la autoridad política y moral de los opositores.

El caso D’Alessio y sus eventuales consecuencias
El “caso D’Alessio” ilustra claramente esta hipótesis más allá de que, conociendo la intimidad de la trama, todo pareciera más burdo, menos “formal”, más “cachivache”. Eso sucede porque muchas veces nos hacemos una imagen del Imperio que no expresa lo que es la práctica ejecutiva concreta: las operaciones del Imperio nunca son honorables ni están protagonizadas por esos arquetipos de agentes que muestra Hollywood, porque el Imperio, precisamente, algo que no es, es honorable. El imperio anglosionista, y más en estos momentos de profunda decadencia, no es una organización de patriotas, sino un compendio de delincuentes, de depredadores, donde cada cual, al mismo tiempo que es vector de la política imperial, hace su propio juego dentro de una competencia exacerbada.
Por eso, el “caso D’Alessio” no sólo ilustra la extorsión que este agente de inteligencia extranjero hacía, junto con el fiscal “Extornelli”, el “periodista” Daniel Santoro, y otros actores, para su propio enriquecimiento personal, sino, lo más importante, cómo operaba para construir relato, para generar acciones de propaganda de guerra, dentro de la cual los presos políticos son mucho más que las víctimas de una revancha; son el insumo de tal propaganda, los sujetos elegidos para construir la trama antagonizante, en el marco de las guerras de cuarta generación.
En este sentido, pretender desprestigiar este “modus operandi” como algo “inorgánico”, como de un “loco”, como algo poco profesional, excepcional, es en realidad quitarle la importancia que tiene en términos de la guerra política y, al mismo tiempo, pretender que el imperio tiene un estilo de actuación estrictamente formalista, cuando es absolutamente todo lo contrario.
En términos generales, de correlación ideológica de fuerzas, podríase decir que el poder del imperio será todo lo grande que sea el atraso ideológico de una sociedad de esclavos que, admirando a los amos y pretendiendo ser ellos, no pueden alcanzar a ver, desde su posición de arrodillamiento mental, lo miserables y cobardes que sus amos son de verdad. Es que cada sujeto toma las medidas con su propia vara... Por eso, cuando a un sorete como “Extornelli” se lo ve huir de un simple movilero puede llegar a resultar sorprendente y agradablemente revelador; pero en realidad es la conducta más coherente en un criminal con una dilatada carrera delictiva -por supuesto legalizada- como funcionario en Comodoro Py. Si analizamos también sus conductas más íntimas, expuestas por la locuacidad e indiscreción de D’Alessio, encontramos a un irresponsable que, en una de sus varias 4x4 de lujo (seguramente, al decir de D’Alessio, “hecha en una causa”), pasa semáforos en rojo, se excede temerariamente en la velocidad en un entorno apaciblemente residencial como Pinamar, todo para cancherear, como el más idiota de los bobos, frente a sus contertulios ociosos, y encontramos también a un pollerudo que pretendía acosar y encanutar el ex marido y padre de los hijos de su actual pareja. En síntesis: un loco psiquiátrico, un criminal impenitente. Pero como cuando hay alienación la realidad se ve distorsionada, a un sorete como “Extornelli” la que es audiencia cautiva de determinados medios de comunicación lo percibe, en vez de excremento, como si fuera un chocolate. En este sentido, si algo sabe D’Alessio, es de acción sicológica… Por eso es que llegó a ubicarse en los altos niveles en los que se manejó, con acceso directo a reuniones de gabinete de seguridad, sentado en la misma mesa que la ministra Bullrich y que los jerarcas de las fuerzas “de seguridad”. El hombre era un buen novelista, y las masas compraban, lo que luego tiene su impacto en las encuestas. Cada tanto, le llevaba a la ministra Bullrich sucesivos capítulos del relato. “No importa la verdad, importa la percepción de verdad” -decía el agente yanki D’Alessio a Etchebest, la víctima de extorsión que lo denunció. “A mí me chupa un huevo si vos no hiciste nada”, afirmaba el agente. Y como sus operaciones daban resultado para que las mentiras del macrismo sean percibidas como verdades por el analfabetismo político, el tipo no es que era un loco, como ahora quieren hacer creer quienes quieren despegarse de él, sino todo lo contario: en el instante previo a su caída en desgracia era un operador rutilante, que no sólo frecuentaba los niveles más altos del ministerio de seguridad, sino que además tenía su círculo de admiradores. Mientras tanto, los “encuadernados” sin convicciones se quebraban, buchoneaban, y así supongo que todo les debe resultar muy fácil a extorsionadores como D’Alessio. Pero ocurrió que, como el truco le había funcionado tantas veces, terminó por cebarse, y el cazador resultó cazado, en un bochorno monumental. Afortunadamente, a caballo de la penuria económica, una gran parte de las masas ya ha dejado de creer que son chocolate, lo que pone al macrismo más cerca de irse por el inodoro que de seguir hipnotizando párvulos.
No obstante lo expresado en relación con el bochorno D’Alessio, volviendo a los presos políticos, este “modus operandi” seguirá ejecutándose, tal cual, en la medida en que, en términos de la relación de fuerzas sociales, primero: no haya nada que deje en evidencia que todo esto es un gran relato, una gran mentira, y que, en realidad, en este momento es más la acción sicológica, es más la ilusión de poder, que el estricto poder duro, con lo que cuenta efectivamente el macrismo para sostenerse en su posición, y segundo, que de este lado haya cierta cantidad de poder efectivo como para destruir la ilusión y hacer caer a los farsantes. Y aquí es donde entra claramente en juego la determinación de los actores políticos en pugna y el impacto que la determinación tiene para generar poder efectivo (especialmente los casos de la resistencia antiimperialista de Corea del Norte y de Venezuela Bolivariana son una demostración palmaria de la actual debilidad imperial, que no está en condiciones, después de las derrotas que viene teniendo en todos los demás teatros de guerra, de “ir a los bifes” cuando la defensa está bien planteada y la conducción antiimperialista es inteligente). Así, el escándalo D’Alessio podrá ser digerido por el macrismo en la misma medida en que el macrismo sea ayudado por cierta “dirigencia” “opositora” (la del contubernio antinacional) a sostenerse en el poder a pesar de que es el mismo gobierno el está haciendo todo lo posible como para caerse. Si el macrismo lograra mantenerse en pie, este estado moral (mejor sería decir amoral) sería homologado, naturalizado, como la normalidad social de una descomposición que, justamente, es la gran apuesta cultural del Imperio. La apuesta por naturalizar el poder crudo de los opresores por sobre cualquier otro código social. Que no haya moral, sino sólo tráfico y abuso, como es en los Estados Unidos.



La importancia de la lucha por la libertad de lxs presxs políticxs
En el marco de lo que vengo diciendo, en realidad la importancia de luchar con determinación por la libertad de todxs lxs presxs políticxs es la misma que tiene luchar con determinación contra este gobierno cipayo. Las definiciones jurídicas favorables a los presxs políticxs no se sustentarán en la buena argumentación de una defensa legal, aunque este aspecto no sea despreciable, sino en la favorable relación de fuerzas que seamos capaces de edificar en términos generales, con la militancia, con la voluntad de enfrentamiento a estos lacayos, con la persistencia, la iniciativa, la organización. Lxs presxs políticxs son los rehenes que ha tomado este régimen, rehenes que tienen relación o representan, desde diferentes lugares y en diferentes medidas, una actitud soberana de mayor o menor intensidad, pero soberana al fin, en relación a la oligarquía argentina, tradicionalmente vendepatria y correa de transmisión de la política imperialista en el país. Es así que, en este sentido, en mi criterio son presxs políticxs desde Milagro Sala hasta Daniel Ruiz, desde Gerardo Ferreyra hasta Cristóbal López, desde Julio De Vido hasta Amado Boudou, desde Luis D’Elía hasta Fernando Esteche, desde Anahí Salcedo hasta Mirta Guerrero, desde Facundo Jones Huala hasta Alberto Samid, desde Fabián de Souza hasta Lázaro Báez, por nombrar solo algunos de los hoy tantos encarcelados por el contubernio cipayo. Es en función de lo que representa cada uno, tanto por su trayectoria histórica como también por su acción de los últimos tiempos, que el enemigo los ha elegido como blancos de su agresión. Es por eso que uno de los planos fundamentales por los que se define quiénes están con el campo nacional y quienes no, se expresa en su actitud hacia lxs presxs políticxs. Diversos actores políticos eventualmente pueden tener diferencias con tal o cual rehén, o pueden haber tenido con alguno de ellos enfrentamientos importantes en el pasado, pero de lo que se trata hoy es de cerrar filas frente al enemigo común y de reconocer que, más allá de los perfiles de cada uno, todos están presxs porque representan un plano de contradicción concreto con el poder neocolonialista que actualmente gobierna el país. Entonces no puede haber ninguna duda de que aquel que no plantea la liberación de los presxs políticxs como parte de su programa es sospechoso de estar pactando con los enemigos de la Nación. Es así entonces que, de la misma manera que la construcción de fuerza viva y resistente contra este régimen en general impactará positivamente sobre las perspectivas de liberar a los presxs políticxs, no puede haber un movimiento nacional honesto y compacto en su fuerza moral y material sin reivindicar de manera terminante la liberación de quienes el enemigo imperialista ha tomado de rehenes, habiéndolo hecho justamente no por azar sino por las peculiaridades positivas, desde el punto de vista nacional, de cada uno de lxs presxs políticxs.

marcha al penal de Ezeiza


¿Cuáles son los presos políticos en Argentina?
En el día de hoy, 6 de abril de 2019, los presos políticos en Argentina, según mi criterio basado en información pública y en el seguimiento que realiza el Foro por la Democracia y la Libertad de los Presos Políticos en Argentina, son los siguientes: Milagro Sala; Mirta Guerrero; Gladis Díaz; Mirta Aizama; Javier Nieva; Graciela López; Patricia Cabana, “Pachila”; María Condorí; Adriana Condorí; Iván Altamirano; Miguel Sivila; Julio De Vido; Roberto Baratta; Fernando Esteche; Amado Boudou; Luis D'Elía; Daniel Ruiz; Sebastián Mc Dougall, Emanuel Lazzaro, Pablo Varriano, Luciano Fiocchi, Gerardo Ferreyra; José Olazagasti; José María Carrizo; Carlos Kirchner; Mariano Bruera; Atanacio Pérez Osuna; Fabián De Souza; Cristóbal López; Osvaldo Acosta; Rafael Llorens; Nelson Lazarte; Marco Viola; Lonko Facundo Jones Huala (extraditado a Chile y condenado a casi diez años de prisión); Lázaro Báez; Alberto Samid; Anahía Experanza Salcedo y aproximadamente diez detenidos más en relación con la persecusión posterior a los atentados contra el mausoleo del asesino Ramón Falcón y contra el domicilio del extorsionador Claudio Bonadío. En total suman 49 ciudadanos, 49 rehenes con los que Macri pretende asustarnos, amedrentarnos, replegarnos.
Como a lo largo de toda la Historia, ha habido momentos duros, de represión y muerte y, sin embargo, el pueblo ha sabido emerger enhiesto sobreponiéndose a la opresión y conquistando avances sensibles. Esta vez no será la excepción. Más temprano que tarde lxs presxs políticxs estarán de nuevo en las calles, marchando junto al pueblo que los habrá liberado.

el Foro viene llevando a cabo una lucha constante x la libertad de todxs lxs presxs políticos


¡Con presxs políticxs no hay democracia!
¡Libertad a todxs lxs presxs políticxs!


"¡Sobre las cenizas de los traidores contruiremos la Patria de los humildes!"
Evita

jueves, 28 de marzo de 2019

UN 24 DE MARZO DONDE SE EXIGIÓ LA LIBERTAD DE TODXS LXS PRESXS POLÍTICXS

En estos días de repudio a la dictadura antinacional y antipopular de 1976 estuvo bien presente la exigencia de libertad a todxs lxs presxs políticxs, no sólo en los dos documentos leídos en Plaza de Mayo el domingo pasado, sino además en la visibilización de la consigna por la libertad de todxs lxs presxs políticxs en diversas actividades en la Semana de la Memoria, en la conformación de una apreciable columna del Foro por la Democracia y la Libertad de los Presxs Políticxs -confluencia multisectorial de diversas organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos para luchar por los presxs políticxs- y en que numerosas columnas llevaron carteles con esta consigna el 24 de marzo. Más abajo publico el texto de convocatoria a la movilización del 24 que redactó el Foro por la Democracia y la Libertad de Todxs lxs Presxs Políticxs.

 








Marchamos este #24M por la consigna “CON PRESXS POLITICXS NO HAY DEMOCRACIA” y convocamos a todas las organizaciones que lo integran para acompañar en esta marcha a los familiares y amigxs de todxs lxs presxs políticxs. Queremos expresar nuestro agradecimiento a toda la mesa de organismos de DDHH por incorporar en este 24 de marzo la consigna “Con memoria y unidad, luchemos por la patria que soñaron las y los 30.000. Libertad a las presas y los presos políticxs”. El Foro reivindica el principio de la presunción de inocencia, la independencia del poder judicial respecto del ejecutivo, la legitimidad de la protesta social; condenamos la promoción de la justicia por mano propia, la delación premiada, y la persecución y encarcelamiento de dirigentxs políticxs y sociales. Ponemos empeño, trabajo y militancia para visibilizar la situación de lxs presxs políticxs y para que el pueblo y sus representantes reflexionen y comprendan que si las prisiones preventivas sin causa se convierten en rutina naturalizada, todxs estamos en libertad condicional, y que la existencia de presos y presas políticxs es incompatible con la vigencia de una verdadera democracia. Nuestro reconocimiento a quienes nos brindan la posibilidad de participar en esta marcha en un lugar especial llevando la bandera #LibertadATodxsLxsPresxsPolíticxs que seguramente será de las más recordadas y multitudinarias en este año donde #LaPatriaEstáEnPeligro.

¡LXS ESPERAMOS!
Av. De Mayo 701 a las 13 hs.
¡Abrazo fraterno!

Foro por la Democracia y la Libertad de lxs Presxs Políticxs

ACTO Y PALABRAS DE HEBE, A 43 AÑOS DEL GOLPE GENOCIDA

por Redacción de madres.org, sitio web de la Asociación Madres de Plaza de Mayo

 


La Asociación Madres de Plaza de Mayo participó, esta tarde, de la multitudinaria movilización que repudió el 43º aniversario del golpe genocida. Como lo vienen haciendo desde hace ya varios años, las Madres se movilizaron en el acoplado de un camión que salió pasado el mediodía desde su sede, en Congreso, y que, en 9 de Julio, se sumó a la multitud que avanzaba por Avenida de Mayo hacia la Plaza histórica que les dio el nombre hace ya casi 42 años. En el trayecto, las Madres recibieron un sinfín de muestras de afecto y cariño de parte de hombres, mujeres y niñxs que acompañaban su marcha. Fue conmovedora la transformación de los rostros a medida que se divisaba, arriba del camión, el pañuelo blanco. Emoción, llanto, aplausos, apoyos, canciones a viva voz fueron algunas de las demostraciones que recibieron sin cesar. En el camión junto a ellas, las acompañaban diversos compañeros de lucha. Entre ellos se encontraban el intendente de Ensenada, Mario Secco; el senador provincial, Darío Díaz Pérez; el Secretario General de SECASFPI, Carlos Ortega; el diputado provincial, Miguel Angel Funes; el periodista, Gustavo Cirelli; el actor, Gerardo Romano; y el ex secretario de Presidencia (2003-2015), Carlos López, entre otros. Además, a lo largo del recorrido del `camión del pueblo´ se acercaron el Secretario General de ATE – Capital, Daniel “Tano” Catalano; el legislador porteño y ex ministro de Trabajo durante los gobiernos de Néstor y Cristina, Carlos Tomada; el Secretario General de SUTEBA, Roberto Baradel; y el Secretario General de los Metrodelegados, Roberto “Beto” Pianelli.
Una vez que el camión llegó a Plaza de Mayo tras casi dos horas de lenta marcha, dobló unos metros hasta frenar sobre la calle Bolívar, frente al Cabildo de Buenos Aires. En ese lugar, tras unos minutos de espera, hizo uso de la  palabra la presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini.
El discurso de Hebe comenzó con una verdad que jueves a jueves se comprueba a las 15.30hs, hora en que Plaza de Mayo se viste de pañuelo blanco: “Queridos compañeros y compañeras, para nosotras la plaza es lo cotidiano. Yo no puedo decir 'hasta el año que viene' porque las Madres venimos todos los jueves”.
“Hoy es un día especial”, destacó y agregó que “los hijos e hijas están presentes todos los días”. Luego explicó porque las Madres que integran la Asociación no hacen mención a 30.000: “No lo decimos porque nuestros hijos e hijas son ustedes que luchan y pelean como lo hacían ellxs”.
Las Madres tuvimos la suerte de poder socializar la maternidad y sentir que cada hombre y mujer del pueblo pasaron a ser hijxs nuestrxs”, explicó y agregó: “Si no fuera por ustedes nosotras estaríamos en nuestra casas pero sentimos que tenemos que estar y acompañarlos en lo que hacen y en las luchas que dan”.
Hebe también se refirió al año electoral y, fiel a su estilo, fue clara: “No pongamos vallas… pero ojo con los traidores. Eso de que todo somos buenos…..no. Tengamos cuidado con los traidores. Unidad sí, pero sin los traidores. Y para eso necesitamos trabajar todos los días”.
“Macri es un asesino, igual que la Vidal y la Bullrich. No podemos pedir que gobiernen con nosotros si lo que hacen es gobernar contra nosotros. Por eso nos matan, cierran fábricas y miles de pibes se mueren de hambre”, analizó Bonafini la situación actual que vive Argentina.
Bonafini manifestó estar “orgullosa” por la convocatoria a la movilización y aseguró que "ellos nunca van a poder hacer algo así porque son unos amargos hijos de mil puta". La declaración dio el pie para que la multitud en la plaza entone el canto insignia, ya convertido en himno, contra el primer mandatario.
“No alcanza con decir 'Fuera Macri', hay que trabajar. No se puede negociar con él, no podemos pedirle nada. Al enemigo, ni un vaso de agua”, se diferenció. En el mismo sentido, completó: “Preferible no tener para vivirantes que pedirles algo”. “Esta es la forma de vivir y hacer que tenemos las Madres: esfuerzo y sacrificio” y reveló que esa fue la enseñanza de los hijos e hijas: “Trabajar en base a la lealtad y la solidaridad”.
La dirigente se refirió a lo que significa ser madre de desaparecidxs: “Tener un hijo desaparecido es una tragedia enorme que te transforma. Las Madres no consideramos muertos a nuestros hijos porque son los héroes de nuestra patria. Y por eso estamos acá: para reivindicar al lucha que dieron”.
Bonafini también condenó la intromisión imperialista que “primero enseñó a torturar y matar a nuestros hijos para después reconvertirse y decir quiénes son los muertos”.
Luego expuso la posición de la Asociación Madres de Plaza de Mayo en relación al "Nunca Más": “Es peligroso….es la teoría de los dos demonios. Las Madres no hablamos de 'Nunca Más' porque lo que sucedió no fue una guerra; fue un genocidio”. “A veces es difícil de entender que las Madres no aplaudamos ciertas cosas… pero el 'Nunca Más' tiene un prólogo que fue quitado por Néstor y que estos tipos volvieron a validar. No, compañeros; acá no hubo una guerra, fue un genocidio”, repitió.
En el mismo sentido explicativo manifestó las convicciones de las Madres: “Nosotras no compartimos esto de hacer un documento entre un montón. Las Madres somos las únicas que venimos todos los jueves. Los demás usaran pañuelo, hablaran de las Madres pero cualquiera puede venir los jueves, 15.30 hs., y vamos a estar ahí. Hace 42 años que venimos”.
“No nos gusta la mezcla de un documento consensuado entre muchos. Las Madres estamos aquí con esfuerzo y sacrificio para decirles que no negociamos, no nos callamos y si tenemos que decirle hijo de puta al presidente, se lo decimos; si tenemos que decirle a Bullrich que es una asesina, también se lo decimos”, aclaró Hebe de Bonafini.
Para finalizar su discurso, la presidenta de la Asociación puntualizó que, tras 42 años de lucha, las Madres no precisan “quedar bien con nadie”. “No somos buenas, lindas ni queremos a todos. No jugamos a la paz ni a ser buenas”, agregó y cerró: “Hasta el próximo jueves, a las 15.30hs”.

DOCUMENTOS DEL 24 DE MARZO: ¡CON MEMORIA Y UNIDAD, LUCHEMOS POR LA PATRIA QUE SOÑARON LAS Y LOS 30.000! ¡LIBERTAD A LAS PRESAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS! ¡NO AL AJUSTE Y LA REPRESIÓN DE MACRI, EL FMI Y LOS GOBERNADORES CÓMPLICES!

Lo que sigue son los dos documentos leídos en la Plaza de Mayo el 24 de marzo último. Están en el mismo orden en que se leyeron. El primero, firmado por quienes integran la mesa de organismos de derechos humanos, entre los que se encuentran las Abuelas de Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, y la Liga Argentina por los Derechos Humanos. El segundo, del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia.

 

Como todos los 24 de marzo, la Plaza de Mayo colmada

¡CON MEMORIA Y UNIDAD, LUCHEMOS POR LA PATRIA QUE SOÑARON LAS Y LOS 30.000! ¡LIBERTAD A LAS PRESAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS!


A 43 años del Golpe genocida iniciado aquel 24 de marzo de 1976, somos multitudes en esta Plaza y en todas las del país para repudiar al terrorismo de Estado, ese que empezó mucho antes con la siniestra Triple A, por cuyos crímenes también seguimos reclamando Juicio y Castigo.
Son 43 años de aquel día, cuando los genocidas ocuparon la Casa Rosada y, con el terror sistemático como método, buscaron imponer un plan económico, político, social y cultural de hambre y exclusión con la receta escrita por los grupos económicos, el Gobierno de Estados Unidos, la cúpula de la Iglesia y la participación de la corporación judicial.
Miles de desapariciones forzadas y asesinatos, 10.000 presas y presos políticos; torturas; robo de bebés; más de 700 centros clandestinos de detención, tortura y exterminio; censura y mentira organizada; pobreza programada; una deuda externa que causó hambre por décadas; el exilio al que fueron obligadas miles de personas: el terrorismo de Estado. Como familiares y sobrevivientes, seguimos gritando muy fuerte: ¡SON 30.000!
También estamos aquí porque seguimos luchando y nos manifestamos contra el avasallamiento que el Gobierno de Mauricio Macri genera todos los días: despidos masivos, la miseria planificada, la entrega del país a los buitres, la persecución de los pueblos originarios; la persecución a militantes; las presas y presos políticos; la grave injerencia del Gobierno sobre el Poder Judicial; retrocesos en Memoria, Verdad y Justicia, la violencia institucional, la represión a la protesta social, la censura a la prensa, el negacionismo; y también nos trae acá la defensa de todos los derechos de las mujeres, lesbianas, travestis y trans. Es mucho lo logrado en nuestras décadas de democracia a fuerza de luchas del pueblo: ese es el camino, con memoria y unidad.
Queremos hablar especialmente de las y los 30.000, nuestros familiares, compañeros y compañeras. Nos faltan todos los días, como así también la verdad sobre dónde están sus cuerpos para tener el derecho a una despedida y a un lugar para poner una flor o decidir cómo y dónde recordarlos. Por eso, una vez más, reclamamos que los genocidas, los partícipes y los cómplices rompan los pactos de silencio y nos digan DÓNDE ESTÁN. También llamamos a toda la sociedad a aportar información. El tiempo del silencio se terminó y necesitamos la verdad de manera urgente.
Fueron 30.000 personas detenidas-desaparecidas que lucharon por otro país. Reivindicamos todas sus luchas, que formaron parte de la militancia como herramienta de transformación de la realidad en organizaciones del Peronismo Revolucionario, como Montoneros, las FAP, o el movimiento de Sacerdotes por el Tercer Mundo; la tradición guevarista del PRT; y las tradiciones socialistas y comunistas: Partido Comunista, Vanguardia Comunista y PCR, por nombrar sólo a algunas de las tantas organizaciones y espacios de participación política, sindical, estudiantil y social, luchando por ideales de libertad, igualdad, solidaridad y justicia social.
También siguen faltando alrededor de 300 hombres y mujeres que están entre nosotros: son trabajadores, padres, madres, compañeros de oficina, de oficio; vecinos, maestros y profesores de nuestros hijos e hijas; empleados, profesionales, están entre nosotros, como sus familias, que los buscamos desde hace más de cuatro décadas. Son nuestros nietos y nietas, quienes viven con su identidad falseada.
En 2018 sólo logramos resolver un caso. Las preocupaciones cotidianas, pero también los discursos que impulsan el olvido y justifican los delitos de lesa humanidad, no generan un clima propicio para quienes aún tiene pendiente indagar sobre su identidad.
Los 128 casos de restitución son la muestra de que la herida solamente sana con la verdad, el acceso a la información sobre qué pasó con quienes habían decidido ser sus padres y madres, cómo es que no fueron criados por sus familias biológicas que los esperaban y cómo la dictadura decidió apropiárselos y negarlos. La búsqueda de los nietos y nietas, hoy más que nunca, es urgente. No queremos despedir a más Abuelas sin que hayan podido encontrar a su nieto o nieta, a quien buscaron por décadas, pero tampoco queremos que la apropiación se siga traspasando de generación en generación. Es deber de todos los ciudadanos y ciudadanas del país saber qué pasó con ellos y ellas. Por eso, como todos los años, les pedimos que rompamos el silencio y nos animemos a comprometernos con nuestra historia. Es la mirada amorosa, solidaria y humana, la que nos permitirá reconstruir los lazos de aquel pasado que es nuestro presente.
Las Madres y Abuelas hemos sufrido el desprecio, la indiferencia y el maltrato, pero la construcción colectiva nos enseñó a cuidarnos y a cuidar. Tejimos lazos y así comenzamos a saber sobre el destino de nuestros hijos e hijas, sobre el paradero de nuestros nietos y nietas, y fue el pueblo el que reclamó verdad y consiguió impulsar los juicios a los responsables de los crímenes de la dictadura. Por eso es importante que el futuro nunca pierda de vista el pasado. Como la identidad, hacia adelante, en permanente construcción, pero sostenida sobre la verdad acerca de nuestro origen. Es colectivamente cómo debemos garantizar un derecho tan elemental como el de la identidad, por eso volvemos a pedir ayuda para encontrar a esos nietos y nietas que nos falta encontrar, quienes tienen entre 39 y 44 años de edad.
En esta espera que ya lleva 43 años, la apropiación de bebés ha afectado todos los vínculos familiares. Por eso acudimos a la sensibilidad de toda la sociedad para que nos ayude a que las nuevas generaciones, la de los bisnietos de las Abuelas de Plaza de Mayo, tengan la posibilidad de crecer junto a sus familiares biológicos, a jugar con sus primos, a empujar a sus padres a buscarse. A vivir en libertad, desde la verdad.
Hace 15 años, aquel 24 de marzo de 2004, vivimos un día histórico: en la ESMA, el presidente Néstor Kirchner pidió perdón en nombre del Estado por el silencio y la impunidad. Las luchas del pueblo por Memoria, Verdad y Justicia se volvieron políticas de Estado. Ese mismo día, bajó el cuadro del genocida Videla del Colegio Militar. Fue inolvidable. Porque veníamos de décadas de impunidad, de salir del país en búsqueda de la justicia que fronteras adentro parecía imposible. La continuidad de esas políticas con Cristina Fernández de Kirchner permitieron que con la fuerza del pueblo los genocidas estén en el lugar en el que Rodolfo Walsh dijo que deben estar: el tacho de basura de la historia. Porque a los genocidas los juzga un tribunal, pero los condena principalmente el pueblo.
A pesar de todas las dificultades, los juicios por crímenes de lesa humanidad continúan en todo el país. En diciembre pasado, este pueblo consiguió que la Corte Suprema revirtiera el fallo del 2×1, que reducía drásticamente las condenas de los genocidas, lo que demuestra la consolidación de las políticas de memoria, verdad y justicia como un acervo colectivo. Sin embargo, esa misma Corte Suprema ha desactivado la Comisión Interpoderes, que tenía por función impulsar los juicios por delitos de lesa humanidad. Casos emblemáticos como la Masacre de Trelew, que demostró que el terrorismo de Estado comenzó mucho antes de 1976, o los casos de Neuquén, continúan durmiendo en la Corte.
En particular, la megacausa Campo de Mayo refleja como pocas la desidia del Poder Judicial. En el año 2013 fueron condenados once represores y apropiadores de niños después de meses de audiencias. Seis años después, las condenas todavía no están firmes. Han pasado 15 años desde que se anularon las leyes de impunidad y el grueso de las causas no tiene sentencia firme como consecuencia de las demoras en la Corte o tiene tramos pendientes de juicio oral.
Reclamamos a todas las instancias judiciales que aceleren estos juicios. Los familiares y sobrevivientes no podemos seguir esperando. Es más, hay Tribunales que han utilizado como atenuante el mero paso del tiempo: pretenden que los crímenes de los represores son menos graves, porque ocurrieron hace muchos años. Para los familiares, el paso del tiempo no alivia el dolor. Lo que repara es la justicia. Y justicia también significa penas adecuadas, que reflejen la gravedad de estos hechos. Además, la mayoría de los procesados con prisión preventiva y condenados por estos delitos se encuentran con prisión domiciliaria sin ningún tipo de control.
En 2018 se consiguió una sentencia histórica: dos ex gerentes de Ford fueron condenados por su responsabilidad empresarial en el secuestro y torturas a trabajadores. Se comprobó lo que denunciamos hace décadas: que la dictadura cívico-militar se impuso para disciplinar a los trabajadores organizados. Y si bien la concreción de otros debates orales para la determinación de responsabilidades penales de empresarios y directivos se siguen demorando, como es el caso de Mercedes Benz, otros procesos judiciales están tomando cierto impulso, como la represión, persecución, secuestro, detención y desaparición de los trabajadores de Acindar.
Pero estos juicios penales sólo analizan la responsabilidad individual de los directivos que continúan vivos. También se debe exponer la responsabilidad de las empresas, que siguen mirando para otro lado. Por eso reclamamos al Congreso la implementación de la Comisión Bicameral de Identificación de complicidades económicas y financieras durante la última dictadura, aprobada en 2015, que continúa paralizada.
Ya son más de 900 los genocidas condenados, pero quedan muchas causas pendientes. Necesitamos que se sostengan las políticas de Estado de Memoria, Verdad y Justicia para que no haya retrocesos hacia la impunidad. También necesitamos Verdad y Justicia por Jorge Julio López, sobreviviente desaparecido en democracia.
En cuanto a las políticas de Memoria, Verdad y Justicia, desde el 10 de diciembre de 2015 a esta parte, fueron blanco de una agresión deliberada del Poder Ejecutivo, especialmente en la Secretaría de Derechos Humanos a cargo de Claudio Avruj, donde cerró programas y redujo la planta de trabajadores y trabajadoras que las sostenían a través de retiros voluntarios, jubilaciones, despidos arbitrarios, pases y renuncias por presiones. En este marco, la falta de presupuesto para los sitios y espacios de memoria se refleja en problemas de mantenimiento y la organización de actividades, formas silenciosas de vaciamiento, y la falta de conservación y preservación. En definitiva, el máximo responsable del retroceso de las políticas de Estado en los espacios de memoria es Avruj.
Entre los hechos más graves, se destaca la situación de Campo de Mayo, donde funcionó el mayor centro clandestino de detención del Ejército. El año pasado, en esta misma Plaza, denunciamos el proyecto del Gobierno para hacer un Parque Nacional, que vacía de sentido ese espacio, sin consultar a los sobrevivientes y familiares ni resguardar las pruebas judiciales. En noviembre, el Gobierno concretó su iniciativa por medio de un decreto para eludir el Congreso. No aceptamos que el lugar donde nuestros familiares fueron torturados y donde pueden estar enterrados se convierta en un lugar de paseo y esparcimiento.
También denunciamos que hace pocas semanas fue incendiado intencionalmente el establecimiento donde funcionó el centro clandestino de la Regional de Inteligencia de Buenos Aires, de la Fuerza Aérea, en Morón. El lugar no tenía custodia ni medidas de seguridad.
En la Ciudad de Buenos Aires, es notorio el vaciamiento que sufre la ex ESMA, como así también la falta de conservación en el espacio Automotores Orletti. Esta situación se extiende por el país, como en Tucumán con la Escuelita de Famaillá y el ex ESIM en Mar del Plata.
Seguimos acompañando a los ex combatientes de Malvinas en la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. Después de décadas de lucha, se espera que este año sean indagados los acusados en la causa iniciada por los delitos de lesa humanidad cometidos en el marco del conflicto bélico, un logro de la perseverancia de los sobrevivientes, como también lo son las identificaciones de todos los que fueron enterrados sin nombre. Ya hay 113 familias que pueden llevar una flor y eso se obtuvo con militancia y políticas de Estado, en sintonía con la recuperación de la causa Malvinas como emblema nacional. ¡Defendemos nuestra soberanía! ¡Las Malvinas son argentinas!
Estamos en esta Plaza para seguir defendiendo la democracia, porque hoy está en peligro. No tener derecho al trabajo, a la alimentación, a la salud, a la educación y a la vivienda, entre otros derechos fundamentales, genera pobreza y hambre. La pobreza hoy alcanza cifras alarmantes: lo indican los millares de comedores sociales en escuelas, barrios, municipios e iglesias. Nuestro país, que es potencialmente rico, ha sido empobrecido adrede por este Gobierno. Hoy la Argentina lidera las cifras de crecimiento de la pobreza en América Latina. Por eso convocamos a la unidad para que decir “Nunca Más” a la pobreza y el hambre.
La vulneración del Estado de derecho se ha ido incrementando cada día con este Gobierno y por eso convocamos a seguir defendiendo la democracia. Los tres poderes del Estado están implicados, porque el programa económico del macrismo es la miseria planificada.
En el Congreso de la Nación, el oficialismo y sus aliados le dieron la espalda al pueblo al aprobar la reforma previsional, uno de los mayores daños producidos en el último tiempo, agravado, desde esa misma institución, por un presupuesto de ajuste. Ambas medidas se sancionaron a fuerza de represión a las masivas protestas populares que exigían frenar el avasallamiento de derechos.
El Poder Judicial se ha convertido en una herramienta de la persecución política: cada vez hay más causas armadas contra los opositores al Gobierno, mientras que cada vez son menos las audiencias de los juicios a genocidas. El Poder Ejecutivo ha transformado la defensa de la soberanía en la entrega del país. Cada una de sus políticas antipopulares responde a las órdenes del Fondo Monetario Internacional.
A todo esto se suma el intento de instalar una reforma laboral cuyo modelo ya vivimos en la década del 90, basado en los preceptos de Martínez de Hoz. Su resultado es flexibilización laboral, explotación, desocupación y más desigualdad. Mauricio Macri, volvemos a decirte: ¡basta de ajuste, represión e impunidad!
La situación de despidos masivos se consolidó en el Estado, pero también en el sector privado y, particularmente, las mujeres trabajadoras son la principal variable de ajuste. Desde esta Plaza, aplaudimos a las trabajadoras y trabajadores que siguen logrando la unidad y la organización para enfrentar al ajuste y desidia del Gobierno, saliendo a las calles, a las plazas, a las puertas de las fábricas y las escuelas a decir ¡basta!, a reclamar por lo justo, a defender el derecho a un trabajo digno y a un plato de comida en la casa.
¡Unidad de los trabajadores y al que no le guste, se jode, se jode!
¡Unidad de las trabajadoras y al que no le gusta, que se joda, se joda!
Acá estamos, luchando, con este pueblo que siempre sale a las calles cuando tocan sus derechos. Por eso, porque hoy tenemos un Gobierno cuyo único plan es avasallarlos, en esta Plaza, frente a la Casa Rosada, gritamos:
¡CON MEMORIA Y UNIDAD, LUCHEMOS POR LA PATRIA QUE SOÑARON LAS Y LOS 30.000! ¡LIBERTAD A LAS PRESAS Y LOS PRESOS POLÍTICOS!


Desde el Poder Ejecutivo se promueve el armado de causas judiciales, la persecución y el encarcelamiento arbitrario e ilegal de dirigentes políticos, gremiales y sociales. Mediante el uso indiscriminado de la prisión preventiva, se detiene a opositores y se hostiga y criminaliza a quienes cuestionan las políticas de hambre y saqueo que implementa el Gobierno de Mauricio Macri junto a sus aliados y socios. Cuando un gobierno transforma a la cárcel en un espacio central de la política, la democracia está en peligro.
Hoy vemos cómo se planifica la persecución a quienes se oponen a este Gobierno. Por eso exigimos su inmediata libertad y el desprocesamiento de los luchadores y militantes populares.
Mientras se degrada la situación económica, el Gobierno reprime la protesta y criminaliza a referentes y organizaciones sociales, sindicales y de derechos humanos. Encolumnado detrás de la ministra Patricia Bullrich, el Gobierno hace política a través de la demagogia punitiva, fomentando el miedo en la población y desviando la atención pública de los problemas centrales de la economía. Se presenta a los migrantes, a las comunidades indígenas, a vendedores ambulantes y a manifestantes como si fueran enemigos violentos, como si fueran problemas delictivos a resolver con la Policía. Se profundiza la estigmatización de las mujeres organizadas y también de la juventud de barrios populares, tratándola como delincuente peligrosa, mientras se pretende dar tranquilidad impulsando la baja de la edad de punibilidad. La lucha contra el narcotráfico y el terrorismo aparecen como mensajes centrales del dispositivo represivo y punitivo hasta el punto de acusar a dos argentinos musulmanes que luego de meses fueron liberados sin cargos.
Como parte de esa política de demagogia punitiva, el Gobierno mandó mensajes muy peligrosos de intolerancia e incluso de promoción del uso irracional de la fuerza por parte de las policías, proponiendo naturalizar prácticas policiales incompatibles con la democracia y la defensa de la vida.
La Policía también se multiplica en las calles y en los barrios, que demora y requisa a miles de personas por día porque nos hacen creer que así se previene el delito. Esa policía también detiene a cientos de personas por día, alimentando un sistema de encierro colapsado, criminaliza la pobreza y estalla en las comisarías bonaerenses, como ocurrió en Pergamino y Esteban Echeverría, donde 17 personas murieron por estar encerradas en un lugar inhumano.
La doctrina represiva se ha desplegado con particular gravedad ante las luchas de los pueblos originarios por la recuperación de sus tierras y el conjunto de derechos. Nos solidarizamos con la resistencia de las comunidades frente al proceso de despojo y desalojo violento agudizado por los proyectos inmobiliarios.
Una vez más, reclamamos justicia por Rafael Nahuel y Santiago Maldonado, víctimas del accionar represivo de Prefectura y Gendarmería, cuya máxima responsable es Bullrich, una ministra que lejos de condenar la violencia de las Fuerzas Represivas, se abraza y felicita a policías asesinos como Chocobar. Es muy grave el mensaje que da el Poder Ejecutivo al amparar estos hechos, más todavía cuando a nivel nacional se pretende usar las armas taser, picanas portátiles que son una herramienta de tortura y pueden tener efectos letales.
El recrudecimiento de la represión y la violencia institucional es alarmante. Bajo la versión oficial del enfrentamiento, en Tucumán fue asesinado por la Policía local Facundo Ferreira, un pibe de 12 años. En la Ciudad de Buenos Aires, la Policía, cuyo máximo responsable es Horacio Rodríguez Larreta, mantiene la constante persecución a personas migrantes y en situación de calle, como así también a quienes trabajan en la vía pública. En una ciudad con cada vez más derechos para pocos y menos para todos, ha aumentado la represión en manifestaciones, como lo vimos cuando adentro del Congreso se votó un presupuesto de ajuste y hambre para este año.
Fue el año pasado también cuando salimos en todo el país a decir: ¡Fuerzas Armadas represivas nunca más! Y repudiamos la decisión de Macri de reformar el sistema de Defensa Nacional, habilitando a las Fuerzas Armadas a intervenir en cuestiones de seguridad interior. No hay "enemigo interno": hay un pueblo que lucha y resiste.
Queremos recordar aquí que en mayo se cumplirán los 50 años del Cordobazo, ese hecho histórico de unidad del pueblo para ponerle un freno a la dictadura de Onganía. Miramos con orgullo esa lucha que se dio en Córdoba y vemos también cómo esa tradición política y social está hoy en los pañuelos blancos, las pecheras sindicales, los guardapolvos blancos, los pañuelos verdes, los puños en alto, los dedos en ve, la wipala, en las ollas populares, en los centros de estudiantes y en cada batalla contra el ajuste.
También consideramos importante destacar que tras 30 años de lucha se logró llegar a un juicio por las violaciones a los derechos humanos cometidas por el Ejército en La Tablada, cuando el 23 de enero de 1989 el Movimiento Todos por la Patria ingresó al cuartel. Los delitos cometidos por el Ejército al cuando se produjo la rendición dejaron un saldo de cuatro desaparecidos, compañeros y compañeras víctimas de ejecuciones sumarias y torturas que incluyeron el abuso sexual. En plena democracia, el Ejército sostenía las mismas prácticas que en dictadura.
En este juicio, los compañeros pudieron denunciar por primera vez estas situaciones y ser escuchados por la Justicia. En este marco, la lucha por la verdad logró que algunos militares quiebren los pactos de silencio. Así, no sólo quedan claras las violaciones a los derechos humanos, sino también el encubrimiento del Poder Judicial en manos del entonces juez instructor de Morón, Gerardo Larrambebere, y su secretario, Alberto Nisman. El próximo 12 de abril se conocerá la sentencia y esperamos que haya condena y se pueda avanzar también sobre la verdad.
Estamos también en esta Plaza del pueblo para repudiar la intromisión norteamericana en Venezuela, los intentos desestabilizadores y las amenazas de intervención militar por parte de las autoridades de Estados Unidos. Exigimos que se respete el principio de autodeterminación de los pueblos y de no injerencia en los asuntos internos de otro Estado. América Latina es tierra de paz.
Es necesario recuperar una Patria con derechos para el pueblo. En estos más de tres años ya hemos visto qué pasa cuando se gobierna un país con un proyecto de hambre, exclusión y persecución política. Con profunda preocupación, vemos a diario sus consecuencias. Por eso, porque sabemos que el poder está en el pueblo, tenemos que recuperar la Patria por la que lucharon las y los 30.000 y por la que hoy estamos en esta Plaza y en todas las del país, porque al miedo, al hambre y al silencio ya les dijimos que no van a volver a ser parte de la historia.
A 43 años del golpe genocida, en esta Plaza de Mayo, reafirmamos nuestra reivindicación a los 30.000 detenidos-desaparecidos y seguimos luchando por la Patria con la que soñaron. Este año tenemos nuevamente un compromiso con la democracia para elegir representantes para los próximos cuatro años. La memoria y la unidad son las herramientas para recuperar nuestros derechos, porque sabemos que cuando el pueblo construye su historia nada puede detenerlo.
Estamos acá, en unidad y con memoria, con el pueblo que sostiene en alto las banderas de los 30.000. Vemos sus caras en las fotos, remeras, prendedores, sus nombres en calles y escuelas. Los vemos en todas las luchas. Aunque el Gobierno pretende negarlos, están PRESENTES Y SON 30.000.

¡LIBERTAD A LAS PRESAS Y PRESOS POLÍTICOS!
¡RESTITUCIÓN DE LA IDENTIDAD DE LOS NIETOS Y NIETAS!
¡JUICIO Y CASTIGO A TODOS LOS GENOCIDAS Y PARTÍCIPES CIVILES!
¡BASTA DE  AJUSTE Y REPRESIÓN AL PUEBLO!
¡30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!
¡30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!
¡30.000 DETENIDOS-DESAPARECIDOS: PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!

Firmantes, por orden alfabético:
Abuelas de Plaza de Mayo / Asamblea Permanente por los Derechos Humanos / Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Matanza / Asociación Buena Memoria / Centro de Estudios Legales y Sociales / Comisión Memoria, Verdad y Justicia Zona Norte / Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas / Familiares y Compañeros de los 12 de la Santa Cruz / Fundación Memoria Histórica y Social Argentina / H.I.J.O.S. Capital / Liga Argentina por los Derechos Humanos / Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora / Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos


¡NO AL AJUSTE Y LA REPRESIÓN DE MACRI, EL FMI Y LOS GOBERNADORES CÓMPLICES!
¡FUERA EL FMI! ¡ANULACIÓN DEL ACUERDO! ¡NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA!


La Plaza de Mayo repleta por Memoria, Verdad y Justicia

A 43 años del golpe, estamos en esta Plaza alzando las banderas de una generación que dio su vida por conquistar una Argentina sin explotación ni opresión. Comprometidos con esos ideales, frente a los negacionistas de esta Casa Rosada, decimos: ¡30.000 compañeros detenidos-desaparecidos, presentes!
Venimos a repudiar el aniquilamiento de decenas de miles de compañeros y compañeras. A repudiar el terrorismo de Estado, que empezó sus ensayos antes del golpe con el Operativo Independencia en Tucumán, la Triple A y demás bandas fascistas. A repudiar el secuestro y tormento de menores, los vuelos de la muerte, la tortura a las embarazadas, el robo y apropiación de bebés. A repudiar el modelo que la dictadura impuso: de entrega, de mayor explotación y liquidación de conquistas obreras, de brutal endeudamiento externo, de violación de cada derecho y cada libertad democrática. Denunciamos al imperialismo, a los banqueros y a la oligarquía que planificaron el golpe. A las empresas y dirigentes sindicales traidores que entregaron cuerpos de delegados enteros, como en Ford, Mercedes Benz o el Ingenio Ledesma. A la mayoría de la cúpula de la Iglesia que los bendijo. Al Poder Judicial que los amparó. A los políticos que los avalaron. Y a los grandes medios cómplices que les lavaron la cara a todos ellos.
La dictadura instaló más de 600 campos de concentración y ejecutó un plan sistemático para aniquilar  a miles de dirigentes y activistas obreros y populares que adoptaron diversas formas de lucha. El saldo del genocidio fueron 30.000 detenidos-desaparecidos y miles de personas presas y exiliadas.La dictadura quiso liquidar así el vasto movimiento popular que luchaba por cambios de fondo. Buscó destruir toda forma de organización social: cuerpos de delegados, centros de estudiantes, organizaciones políticas, barriales, profesionales, culturales.
Estamos aquí por los 30.000. Por las vidas que nos quitaron, las familias que desguazaron y los sueños que nos quisieron robar. Por cada militante, de cada organización. Por cada grito en la ESMA, el Olimpo, el Vesubio, el Atlético, La Perla, el Banco, los Pozos de Banfield, Quilmes, Arana, en las escuelitas de Famaillá, Neuquén, Bahía Blanca, en cada lugar maldito de detención, tortura y exterminio. Por Azucena Villaflor, Mary Ponce y Esther Balestrino, Madres de Plaza de Mayo secuestradas y asesinadas. Por Chicha Mariani y por todos los que aún esperan.Por los intelectuales que no aflojaron. Por las monjas francesas, los padres palotinos, monseñor Angelelli y demás religiosos desaparecidos. Por la voluntad inquebrantable de las y los compañeros que aun dentro de los centros clandestinos impusieron la solidaridad frente al terror. Por quienes al salir de prisión o cautiverio denunciaron a sus verdugos y testimoniaron por sus compañeras y compañeros. Por cada activista que se sumó a la resistencia contra la dictadura,que iniciaron las Madres en esta misma Plaza y que incluyó seis paros generales. Así nació esta memoria, que reivindicamos. Ydesde acá decimos: ¡son 30.000, fue genocidio!
En estos años de lucha logramos anular las leyes de Punto Final y Obediencia Debida de Alfonsín, los indultos de Menem, reabrir las causas contra los genocidas y llevarlos al juicio y castigo. Condenamos a cientos de ellos. Miles de testimonios dan cuenta de esta historia. Construimos memoria en cada lugar de trabajo, de estudio, en cada barrio. Desde ya, este enorme movimiento por los derechos humanos, de tres generaciones luchando codo a codo, recibió golpes. La desaparición de Julio López en 2006,y el encubrimiento del Estado y el gobierno a la Bonaerense. Los juicios fragmentados que nos impuso el Poder Judicial, negándose a juzgar a todos los genocidas por los crímenes cometidos contra todos los compañeros y compañeras. Y la negación de la mayoría de la justicia a condenar a los represores por el crimen que cometieron: genocidio.
Pero  seguimos aquí, sin bajar ninguna de nuestras banderas.Por eso desde el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia hemos denunciado al gobierno de los Kirchner, que nombró a Berni y a Milani. Que montó el Proyecto X de espionaje. Que bajó la edad de imputabilidad a 16 años. Que elevó el gatillo fácil a uno cada 28 horas, incluida la desaparición forzada seguida de muerte de Luciano Arruga. Que usó la Gendarmería para reprimir luchas populares.Y que aprobó la llamada “ley antiterrorista”.
Hoy venimos a denunciar que el gobierno de Macri, Cambiemos y su ministra Patricia “Bolsonaro” Bullrich es un cambio cualitativo en el ajuste, la entrega, la impunidad y la represión. Niega el genocidio, lentifica los juicios y quiso premiar a los genocidas con el 2×1, pero lo derrotamos en las calles. Este gobierno impulsa el beneficio de la prisión domiciliaria a casi 100 represores, incluido el Tigre Acosta. Devolvió privilegios a las FF.AA. y niega sus crímenes. Habilita a las fuerzas de seguridad para la represión interior, incluidos la dessaparicion seguida de muerte de  Santiago Maldonado y el asesinato de Rafael Nahuel. Construye nuevos “enemigos internos”. Mantiene presas y presos políticos. Con su doctrina Chocobar autoriza a la policía a disparar por la espalda, subió el gatillo fácil a uno cada 21 horas y pretende bajar aún más la edad de imputabilidad. Se arma con picanas Táser y gases tóxicos. Asesinó a Rodolfo Orellana y Marcos Soria. Y reprime y judicializa más duramente las protestas sociales.
Además, el escándalo Stornelli-Ramos Padilla sacó a luz la oscura trama entre gobierno, justicia, servicios secretos y embajadas extranjeras para espiar, poner jueces más adictos y montar operaciones políticas. Por eso decimos: ¡Ningún genocida libre!¡Basta de impunidad!¡Libertad a nuestro compañero Daniel Ruiz!, injustamente preso por enfrentar la reforma jubilatoria el 18 de diciembre de 2017, jornada de lucha que marcó un verdadero hito. ¡Libertad también a Milagro Sala, Luis D’Elía, Facundo Jones Huala en Chile  y demás presas y presos políticos!
La política de Macri profundiza brutalmente los bajos salarios y jubilaciones, la flexibilización laboral, los despidos y suspensiones, los tarifazos de servicios públicos, el recorte de los planes sociales, el saqueo de las corporaciones y el endeudamiento externo y eterno, con su consecuencia de hambre y miseria.
El gobierno anterior no rompió con el FMI y fue “pagador serial” de deuda ilegítima y fraudulenta. A su vez, Macri pactó un sometimiento total y ahora tenemos al Fondo instalado en las oficinas del Banco Central monitoreando el ajuste. Por eso decimos: ¡Fuera el FMI! ¡Anulación del acuerdo! ¡No pago de la deuda externa!
Pero Macri no hace esto solo. Como Cambiemos no tiene mayoría en el Congreso, pudo aprobar el Presupuesto 2019 de ajuste con votos de sectores del PJ, el massismo y otros. Y ese ajuste lo aplica no sólo con Vidal, Larreta y Cornejo, sino con ayuda de los gobernadores cómplices, que también ajustan y reprimen. Ahí está por ejemplo Urtubey en Salta, que reprime a los hermanos originarios. Ahí está Alicia Kirchner en Santa Cruz, aplicando el ajuste. Ahí está Manzur en Tucumán, que como Morales en Jujuy viola los derechos humanos de niñas violadas y embarazadas. Y hay otros gobernadores, oficialistas u “opositores”, que actúan igual contra el pueblo. Por eso este 24 de Marzo decimos: ¡No al ajuste y la represión de Macri, el FMI y los gobernadores cómplices!
Pero la clase trabajadora, las mujeres, los y las jóvenes y sectores populares estamos lejos de ser derrotados. Pese al freno y las traiciones de la burocracia sindical, en todos lados se pelea contra el ajuste. Los ambientalistas resisten el extractivismo y la contaminación. Los pueblos fumigados resisten los agrotóxicos. Los migrantes resisten las medidas xenófobas. Las y los trabajadores desocupados, jubilados y los pueblos originarios defienden sus derechos, y los mapuches acaban de lograr un fallo absolutorio. Las y los trabajadores del Astillero Río Santiago lograron frenar la privatización y los despidos. En Télam, FATE, Pilkington, Coca Cola, Sport Tech, Pedidos Ya, Canale, SIAM y AGR y otras empresas los y las trabajadoras resisten los despidos y los falsos “procedimientos de crisis”.
¡Sigamos el ejemplo de la docencia autoconvocada de Salta, que con su lucha conquistó un 40% de aumento salarial!¡Sigamos el ejemplo de las mujeres y las disidencias, de esa imparable marea verde, como lo vimos el 8 de Marzo aquí y en todo el país! ¡Esa marea feminista, que con las jóvenes al frente inunda las calles para exigir aborto legal, basta de femicidios, presupuesto contra la violencia de género, educación sexual integral, respeto al protocolode ILE, niñas no madres, no a la trata y explotación sexual, separación deIglesia y Estado, y demás derechos!
Ante la crisis en Venezuela, en el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia conviven distintas posturas sobre Maduro:desde apoyo, hasta oposición frontal a su gobierno. Pero todas y todos defendemos el derecho de ese pueblo hermano a decidir su destino y nos une un mismo grito:¡Fuera yanquis de Venezuela y de América Latina!
Saludamos al pueblo de Brasil, que resiste al facho Bolsonaro. A los chalecos amarillos de Francia. Al heroico pueblo kurdo y los sectores turcos que resisten al dictador Erdogan. A la nueva primavera árabe de Argelia, Túnez y Sudán. A la heroica Palestina, que una vez más resiste los ataques militares de Israel.
Hoy volvimos a colmar esta Plaza, nuestra Plaza, y marchamos en toda la Argentina e incluso en el exterior. No olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos. Son 30.000  y Fue genocidio. Basta de impunidad. No al ajuste y la represión de Macri, el FMI y los gobernadores cómplices.
Y porque siempre traen luz a nuestras cabezas y fuego a nuestros corazones, gritamos de nuevo:

¡30.000 COMPAÑERAS Y COMPAÑEROS DETENIDOS-DESAPARECIDOS, PRESENTES! ¡AHORA Y SIEMPRE!

Encuentro Memoria, Verdad y Justicia