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sábado, 2 de junio de 2018

A PROPÓSITO DE LA PERSECUCIÓN Y CENSURA CONTRA SANTIAGO CÚNEO: DAIA-AMIA COMO DISPOSITIVOS DE LA INVASIÓN ANGLOSIONISTA DE ARGENTINA

en Comunidad Saker Latinoamérica y, traducido al inglés, en The Vineyard of The Saker



El 5 de mayo pasado se distribuía a la oponión pública en Buenos Aires, Argentina, el siguiente comunicado: “la DAIA, Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, informa que su Consejo Directivo ha solicitado la renuncia de su presidente, Ariel Cohen Sabban, a partir de los hechos de público conocimiento. El vicepresidente 1°, Dr. Alberto Indij, asumirá la presidencia de la entidad”. Firma: Consejo Directivo de la DAIA.
¿Cuáles son los hechos de “público conocimiento”? Un intento de extorsión y abuso sexual, al mejor estilo del anglosionista Harvey Weinstein, contra la hija del director del diario La Nación, Esmeralda Mitre. El diario La Nación es un tradicional integrante de la bien llamada “prensa prostituta”, que actúa como alfil de los intereses del Imperio anglosionista y, obviamente, ha sido uno de los principales promotores, junto con Clarín e Infobae, del gobierno cipayo de Mauricio Macri. Sucede que Esmeralda Mitre, una “niña bien”, macrista ella, que quiere ser “estrella de la televisión”, hizo declaraciones poniendo en duda el número de judíos ejecutados por el régimen nazi. Textualmente lo que dijo es lo siguiente: “es como pasó con el Holocausto, dijeron que eran 6 millones pero quizá no fueron tantos”.
A diferencia de su ex esposo, el ex funcionario macrista Darío Lopérfido, cuando puso en duda el número de desaparecidos durante la dictadura cipaya y vendepatria de Videla, Esmeralda Mitre, tratándose del exterminio de judíos por parte del régimen nazi, inmediatamente fue convocada por uno de los tribunales de Inquisición de la Iglesia (de mercaderes del templo) del Holocausto, la DAIA, para que se retractara. El apriete, porque eso es lo que fue la reunión a puertas cerradas que tuvo Esmeralda Mitre con la DAIA, duró una hora y media y, según las propias declaraciones de la que sentaron en el banquillo de los acusados, fue “durísima”. A la salida, reporteada por los programas de TV de la farándula, era notable el nivel de desorientación que la Esmeralda Mitre tenía: era evidente que repetía, una y otra vez, el libreto que los inquisidores le obligaron a decir.
Pero esto no fue todo: sucede que el presidente de la DAIA en esos momentos (estamos hablando de mediados de abril pasado), Ariel Cohen Sabban, sátiro veterano siempre alerta para abusar mujeres, vió en Esmeralda Mitre, recién separada de Lopérfido, una presa vulnerable a la cual extorsionar económicamente y abusar sexualmente. Es así que le pidió a Esmeralda una reunión a solas, en su departamento, para “consolarla”. Esto es lo que denunció Mitre de lo que sucedió en esa reunión a solas: “Me toca un pecho y me quiere dar un beso. Primero en el cuello y después en la boca, yo justo me corro y lo esquivo. Entonces me levanto del sillón y le digo que se tiene que ir, porque yo tenía otra reunión pactada también en mi casa”. Más adelante agrega: “La situación se había puesto violenta y él en un momento me dice ‘quedate tranquila que no te voy a garchar’. Una situación muy desagrable”. Pero lo peor de todo no es esta situación escatológica, sino cómo queda en evidencia el comercio que hacen los sionistas con las víctimas del régimen nazi: “me dijo que para pagar el daño de mis dichos además de ir al Museo del Holocausto tenía que viajar a Alemania con 10 o 12 estudiantes para ir a visitar campos de concentración. Me habló de 80 mil dólares y yo le dije que esa plata no la tenía. Ahí me contestó que podía pagar en cuotas”. He transcripto textuales las declaraciones de Esmeralda Mitre porque son insustituiblemente ilustrativas del nivel de indignidad y vileza que ejercen estos “mercaderes del templo”, los anglosionistas, no sólo en Argentina, sino en todo el mundo, ya que su modus operandi es el mismo en todos lados.
Esta saga decadente muestra la podredumbre de una institución que el titular del Llamamiento Argentino Judío y ex-director ejecutivo de la DAIA, Jorge Elbaum, describe de la siguiente manera: “los derroteros descendentes no se expresan sólo en los casos escandalosos (como el de Cohen Sabbán) en los cuales un pretendido macho Alpha se aprovecha de la vulnerabilidad de una mujer que viene de estar sometida al escarnio público producto de su ignorancia y su formación oligárquica. Esto marca la continuidad maquillada y farsesca de una institución que dice ser lo que no es (representante de los argentinos-judíos), dice hacer lo que no hace (luchar contra toda forma de discriminación), y afirma ser apolítica cuando es un claro furgón de cola (a veces locomotora) de la versión actual de la derecha argentina, el PRO”.
Pero Elbaum se queda corto y Santiago Cúneo -que también tiene, de la misma forma que Elbaum en tanto ex director ejecutivo de la DAIA, un pasado con manchas de las que no puede enorgullecerse (Cúneo, por razones de negocios, estuvo íntimamente relacionado con Menem, propagandiza la indemostrable hipótesis de que a Nisman lo asesinaron, llamó a votar a Macri y recientemente participó de la difamación contra Corea del Norte, entre otros desempeños reprobables)- pone las cosas en su lugar al llamar la atención sobre los integrantes de la DAIA como agentes de un Estado extranjero como el Estado Racista de Israel. Es que, en realidad, decir “derecha argentina”, y decir “agentes de gobiernos extranjeros”, en la práctica es lo mismo. ¿O alguien puede negar que la derecha argentina siempre fue ejecutora, más allá de las palabras patrioteras, de políticas en beneficio del imperialismo? Pero lo que es lo mismo en la práctica, no es exactamente lo mismo en la expresión, porque es mucho más claro y contundente lo que dice Cúneo que lo que dice Elbaum: los de la DAIA, como todo el gobierno de Macri, son agentes de un gobierno de ocupación, de un gobierno totalmente al servicio de otros Estados, para la destrucción nacional de la Argentina. Eso es cierto, apropiado e imprescindible decirlo, porque marca los verdaderos términos de la contradicción principal que hoy tenemos que enfrentar los argentinos.
Y estos agentes extranjeros, ante las correctas diatribas incendiarias (con un lenguaje muchas veces soez pero no por ello mentiroso) de Santiago Cúneo, han actuado como han venido actuando con todos: con el apriete, con la extorsión, con la amenaza, de la misma manera que actuó el consejo directivo de la DAIA contra Esmeralda Mitre, que es una macrista como ellos y que, además, en su afán de congraciarse con estos torturadores malnacidos, llegó al punto patético de sobreactuar y decir “para mí la comunidad judía es superior y ojalá fuese mi origen”. Es así como la DAIA, pocos días después de ser bien representada por el sátiro Cohen Sabban (al que le piden la renuncia nada más que por apariencia), anuncia que iniciará acciones penales contra Santiago Cúneo, al que, obvio, acusan con el sanbenito del antisemitismo, con que demoniza al Estado Racista de Israel (como si fuera necesario “demonizarlo”, y no quedara claro por sí mismo a partir de sus inmensos crímenes diabólicos), con que asocia a los judíos con el dinero e intenciones imperialistas (Israel, sus tentáculos como la DAIA en Argentina y sus hombres estilo “sátiro” Sabban son la peor propaganda posible contra los judíos -para saber quién es Cohen Sabban y la DAIA hoy ir a este enlace), con que reinstala la denuncia del “Plan Andinia” (plan de colonización anglo-israelí de toda la Patagonia del que es prueba, entre otras tantas, las vacaciones en esa región que el Estado Racista de Israel les paga a sus soldados luego que se gradúan en el servicio de armas), la acusación de doble lealtad (la DAIA y la AMIA actuaron siempre como encubridores de los autores de los atentados contra la embajada de Israel y contra el edificio de la DAIA-AMIA, encubrimiento denunciado por todas las asociaciones de familiares de las víctimas de los atentados y por las causas judiciales en las que están totalmente enchastrados ex directivos de la DAIA como Rubén Beraja, delincuente financiero que quebró el Banco Mayo y estafó a todos sus depositantes) y de “menoscabo de la dignidad de toda una comunidad”.
Para la DAIA el proceder de Israel no es el que genera odio contra los judíos. Para la DAIA el proceder de Macri, peón del Imperio Anglosionista y agente de la usura internacional que tiene entre sus más prominentes banqueros a muchos judíos, no es el que genera odio contra los judíos. Para la DAIA, el proceder de las propias DAIA y AMIA, encubridoras de masacres contra argentinos que en gran parte pertenecían a “la comunidad” (“¿y de qué nos disfrazamos si el juez comprueba que ellos no tienen nada que ver?” expresó hace unos años un asustado Guillermo Borger, en aquellos momentos presidente de la AMIA, a Héctor Timerman, ex canciller de Cristina Fernández de Kirchner, ante la perspectiva de que a partir del memorándum firmado por Argentina con Irán se demostrara que la nación persa nada tiene que ver con los atentados de Buenos Aires), no genera odio contra los judíos.
Por supuesto que todas las personas honradas y bien intencionadas no son de hacer generalizaciones fáciles, ni son indiferentes con castigar a inocentes en cambio que a verdaderos culpables. La DAIA y Macri y el FMI, porque son todos el mismo contubernio, constituyen un gobierno de ocupación que pretende someter a los argentinos al dominio imperialista, despedazar el país y saquear sus inmensos recursos naturales (Islas Malvinas, Atlántico Sur, Patagonia, Acuífero Guaraní, Antártida Argentina, etc.), todo cual lo argumenta muy bien Santiago Cúneo, un gobierno de ocupación al que no le importan ni los argentinos, ni los judíos, ni Esmeralda Mitre, ni nadie; un gobierno de ocupación con un plan de guerra que ha venido a ejecutar.


Y es por decir esto, con claridad, con razonamiento, con argumentos irrrebatibles, y también con la ira de los que han perdido totalmente la paciencia, que Santiago Cúneo hoy está siendo amenazado por la DAIA, y que Santiago Cúneo ha debido dejar su programa en Crónica TV y ha debido comenzar a transmitir desde un canal propio en la web para poder seguir expresándose, corriendo la misma suerte que corrieron también comunicadores como Roberto Navarro, Víctor Hugo Morales, y tantos más. Pero el mundo se está cansando de los supramacistas anglosionistas: cada vez son más los que se unen contra ellos, como se vió en Buenos Aires con el millón de personas que, el 25 de mayo, concurrieron al acto político-cultural de reivindicación de la Revolución de Mayo bajo la consigna “la Patria está en peligro, no al FMI”. Allí estuvieron desde Jorge Elbaum hasta Santiago Cúneo, desde las Abuelas de Plaza de Mayo hasta los secretarios generales de varias organizaciones sindicales de trabajadores que están preparando un paro general, desde los más jóvenes sin trabajo a los jubilados a los que nos les alcanza para pagar sus medicamentos. Es cierto. Argentina está en peligro. Los anglosionistas están atacándola con la táctica del caballo de troya, escondiéndose detrás de cualquier máscara, sea ésta religiosa, cultural, o pseudo-nacionalista. Desenmascararlos es fundamental. Eso hizo Cúneo de manera absolutamente frontal y cruda y por eso, más allá de diferencias o coincidencias, merece decidida solidaridad.

Leonardo Del Grosso

miércoles, 2 de mayo de 2018

APROXIMACIONES AL PANORAMA DE LAS TECNOLOGÍAS DE LA COMUNICACIÓN Y LA INFORMACIÓN EN CONDICIONES DE DICTADURA IMPERIALISTA

Este artículo lo escribí como aporte para un compañero que tenía que dar un curso. Espero que les guste y les sirva.


El impacto tecnológico y las estructuras orgánicas
El análisis del plano comunicacional dentro de la configuración del Poder en general, nos impone primero analizar la actualidad de las llamadas tecnologías de la información y la comunicación.
Sabido es que los avances tecnológicos han tenido un fuerte impacto en la definición de los diferentes tipos de sociedades y de modos de producción a lo largo de la Historia. Y a lo largo de la Historia, los ciclos históricos han ido acelerándose conforme la sociedad humana ha incrementado el poder con el que cuenta para transformar la naturaleza y transformarse a si misma. Considerando esto, dada la magnitud de las nuevas tecnologías y de la velocidad del cambio tecnológico, nos encontramos en un momento de fuertes cambios en todo sentido. Pero lo más importante, para quienes la justicia no representa un valor abstracto, es cuáles son los cambios que están ocurriendo en función de ello, no en función solamente de cómo es la sociedad tecnológicamente, sino en función de cómo es la sociedad de justa, de equilibrada, de sana, de socialista.
Entonces ¿Cuál es la particularidad sociológica que posee la tecnología en tanto tal, en sí misma? La de concentrar poder. La tecnología tiene la característica de concentrar poder, ya que justamente lo que permite es incrementar la capacidad de manipulación de la realidad. Esto significa que si su uso es bueno, redunda en bienestar y felicidad para la sociedad, pero si su uso es malo, impacta en mayor destrucción, perfidia y opresión sobre la gran mayoría. Cuando la tecnología está en manos responsables, eso es beneficioso para la Humanidad. Cuando está en manos diabólicas, sujetos históricos perversos y completamente alienados tienen en sus manos un poder notablemente incrementado.
Por lo tanto, no es la tecnología en si misma la que tiene un signo político. Es habitual, cuando no se quiere identificar claramente a los enemigos políticos o de clase, que se atribuya a simples definiciones fenomenológicas responsabilidades políticas que, al referirse sólo al fenómeno, apartidizado, resultan indeterminadas. Entonces frecuentemente leemos “combatir la pobreza”, “enfrentar las consecuencias negativas del desarrollo tecnológico”, etc., etc. Si la tecnología fuera la causa de los males de la sociedad, entonces mejor propongamos que no haya conocimiento científico, que no haya avance tecnológico, que no haya investigación y desarrollo, y así solucionaríamos todos los males. Cuando se habla de “pobreza”, de “tecnología”, sin ninguna identificación de enemigos políticos concretos, lo que se busca es eso: no identificar enemigos, porque no se está dispuesto a enfrentarlos.
Volviendo a las tecnologías de la información, en el mundo capitalista estas tecnologías se utilizan para la acumulación de capital, tanto en lo que es la optimización organizativa de los procesos productivos (incremento de la productividad) como en el mantenimiento de la dictadura política del Capital. Aquí entonces tenemos que, en vez de actuar como libertadoras de la sociedad, actúan como pilares que sostienen y profundizan el totalitarismo del imperialismo.
¿Cómo se estructura concretamente la comunicación social en la sociedad capitalista occidental?
Refiero nada más que a la sociedad capitalista occidental porque es justamente la principal amenaza para la supervivencia de la Humanidad y la principal amenaza para la soberanía e independencia de los pueblos y de todos los países de Nuestra América.
En este campo, existen distintas organizaciones de carácter estatal y de carácter corporativo, que actúan de manera fundamentalmente coordinada. Las organizaciones corporativas son grandes empresas capitalistas cuyo objetivo es el lucro pero, al mismo tiempo, colaboran estrechamente con la organizaciones estatales del Estado imperial, y viceversa.
Podemos citar a Google, Apple, Amazon, Facebook, Microsoft, Oracle, Intel, AMD, ARM, y muchas más que abarcan diversos espacios en internet y en los campos de la producción de hardware y software. Las tomo en su conjunto porque, además de las que operan directamente en el manejo de inmensas bases de datos y en el tráfico de internet, existe una complementación en la definición de los estándares hacia una interdependencia forzosa de determinado hardware y determinado software que justamente tiene por objetivo mantener una posición monopólica de estas corporaciones del capitalismo occidental. Las empresas citadas tienen, en su inmensa mayoría, sede en los EEUU. Hay muchas otras también, enormes, con sede en otros países que son vasallos de los EEUU, como Japón por ejemplo, o Reino Unido, hasta cierto punto Corea del Sur (que ahora está haciendo un viraje hacia Eurasia), etc.


Todas estas empresas tienen como telón de fondo corporaciones financieras que son propietarias de las mismas. Entre esas corporaciones financieras podemos citar los fondos de inversión Black Rock y Vanguard. Es decir que están unidas por distintas vías en el marco de lo que es el capital financiero, y están unidas por distintas vías a lo que son las estructurales estatales del imperialismo. Recordemos que el imperialismo es entendido como la etapa superior del capitalismo, o sea, entre otras caracaterísticas que posee el imperialismo, una de ellas es que se caracteriza por el gobierno del capital financiero.
En el marco de las organizaciones estatales, éstas forman parte del conjunto orgánico que conforma el Estado imperialista. El Estado imperialista es la estructura estrictamente política y militar que actúa como garante del modo de producción en las que las corporaciones prosperan. Son los aparatos de ejercicio de la dominación más puramente tal. Las corporaciones tienen el fin del lucro. Las organizaciones políticas tienen el fin de mantener y defender el “régimen de la propiedad privada”, es decir, el régimen en el cual crecen y se desarrollan las grandes corporaciones capitalistas.
En este punto sobresalen los “cinco ojos”, que es la alianza para “hacer inteligencia” y compartir datos de inteligencia, entre EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelandia. “Cinco ojos” es el nombre vulgar de la UKUSA (United Kingdom-United States Security Agreement), alianza de naciones de habla inglesa formada en 1946, con el propósito de recolectar información de inteligencia, alianza formada por EEUU (Agencia de Seguridad Nacional), Reino Unido (Cuartel General de Comunicaciones del Gobierno), Canadá (Communications Security Establishment), Australia (Defence Signals Directorate); Nueva Zelanda (Government Communications Security Bureau). La red Echelon es una infraestructura mundial de interceptación de señales para obtener datos de inteligencia. Esta red es operada por la UKUSA. Ese es un primer núcleo íntimo, donde el imperialismo anglosionista efectúa inteligencia pero seguramente también elabora estrategias de espionaje y comparte tecnologías.
Un caso especial es el Estado de Israel que, como tal, es uno de los núcleos duros del imperialismo, no tanto como aparato estrictamente militar, sino como facción cohesionada ideológicamente y con medios militares y tecnológicos de importancia. Ante la indeterminación de algunos, comanda la determinación. Sabido es que el sionismo israelí, facción del sionismo más estrictamente relacionada con el Estado de Israel, ha ido ganando poder dentro de la estrutura mundial del imperio anglosionista. El sionismo israelí es la facción más fanática y mesiánica del sionismo, que ya de por sí es la ideología supremacista más refinada y más ajustada a las flexibles necesidades del capital financiero occidental, puesto que es un supremacismo que no está ligado directamente a un tipo biológico-estético (la homogeneidad o heterogeneidad biológica está mucho más allá de los patrones estéticos -exteriores- de los individuos) -aunque hay estereotipos raciales que predominan- sino a una tipología más definida por la “superioridad” como tal, como hecho opresivo que se justifica, después, a partir de mitos creados a tal fin para ello. De todas maneras, el sionismo israelí, y el sionismo en su conjunto, participa, como no puede ser de otra manera, de la decadencia general del imperio anglosionista.
Volviendo a los “cincos ojos”, es éste el nombre vulgar que se le da a un acuerdo muy estrecho entre estructuras de inteligencia. Estas estructuras son estructuras estatales estrechamente relacionadas con el aparato militar. Hay agencias de inteligencia que son directamente parte de las fuerzas armadas, y agencias que dependen directamente del poder político. Pero más allá de estas disquisiciones, lo que quiero destacar es que las estructuras corporativas y estatales enfocadas en el campo de las tecnologías de la información y comunicación, forman un cuerpo orgánico, con contradicciones internas también, si, pero un cuerpo orgánico que ejerce concretamente el poder imperialista sobre las sociedades. Esto que expresaré es quizá de perogrullo, pero poder imperialista porque su fin es el lucro, la acumulación de capital, el saqueo, y para ello, el control totalitario de las sociedades. Entre algunos de los programas concretos de espionaje que, por las filtraciones aportadas a la Humanidad por Edward Snowden, son conocidos por la opinión pública, podemos citar a PRISM, un programa estadounidense que actúa conjuntamente con las empresas como Google, Facebook, Apple, Microsoft, a partir de requerimientos concretos de colaboración con la Agencia de Seguridad Nacional de los EEUU (NSA). Por supuesto que de seguro hay muchos más programas de este tipo, que no se conocen. Cito a PRISM a modo de ejemplo.
Y más allá de lo que son las organizaciones de inteligencia, que están enfocadas más a base de datos e información pura, tenemos también la investigación y desarrollo de nuevas tecnologías, y las estructuras que apuntan al accionar directamente militar en lo que se denomina ciberespecio, que es concebido un nuevo espacio de guerra. Allí tenemos estruturas militares concretas que operan en el plano del dominio y control de las estructuras y flujos de las redes, lo que abarca al hardware y al software.

Producción de la Gran Manipulación
Hemos hecho un recorrido rápido y suscinto sobre algunas de las estructuras “público-privadas” que operan como herramientas imperialistas. Las hemos abordado desde el punto de vista de su capacidad de intervención y de recopilación de datos, que se buscan para luego operar sobre la base de esa información. Lo que no hemos hecho es, entonces, analizar el accionar concreto que se despliega contando con toda esa data. Este accionar se da el plano de la semiótica social, en el plano de las manipulaciones de los flujos comunicacionales, y en el plano de la manipulación de los mensajes en función del tipo de receptores de los mismos.
-Semiótica social: podríamos decir que se trata de la producción de significación, obviamente distorsionada y fraguada, para profundizar el estado de alienación general que es característico de las sociedades distópicas, o más precisamente, de las sociedades capitalistas, de tal manera de que los individuos estén “comprometidos” con la reproducción de su propia dominación. Esto incluye tanto la propaganda política (de guerra) que alimenta constantemente a los medios de la prensa prostituta (la “presstitute”, al decir de Paul Craig Roberts) como la publicidad que se vierte constantemente como parte intrínseca de lo que es la “sociedad de consumo”, la sociedad consumista, pletórica de necesidades artificiosas, víctima de la manipulación para generar lo que podríamos denominar como “homo consumus”, aquél adicto al consumo, autómata codicioso de bienes de todo tipo, drogadicto de todo tipo de necesidades estrictamente egoístas en tanto que su personalidad sólo se satisface por el acto de adquirir productos, y de consumir necesidades creadas por los aparatos de publicidad que invaden, día a día, nuestro territorio perceptivo.
La “presstitute” está compuesta por lo medios de comunicación de la “gran prensa”, desde la CNN, la BBC, Al-Jazzera, etc., hasta el New York Times, el Washington Post, etc., etc. Cada región tiene su sucursal repetidora de las pautas emitidas por las usinas ideológicas, que generan “fake news” (noticias falsas) y generan orientaciones generales para manipular a las masas del mundo. En Argentina, el Grupo Clarín y el pool La Nación serían dos ejemplos para citar. En Brasil la red O Globo… y así en cada país del capitalismo occidental tenemos una sucursal, que es una corporación, estrictamente ligada a los aparatos de inteligencia de las principales potencias imperiales, a las usinas ideológicas de estos aparatos. Como los más recientes resonantes casos de manipulación alevosa se pueden citar el pseudo-envenenamiento de los Skripal en Gran Bretaña, orquestación de los servicios secretos británicos, y el falso ataque químico en Duma, también una orquestación de los servicios secretos británicos (como curiosidad, justamente ayer, 26 de abril, la OPAQ -Organización para la Prohibición de las Armas Químicas- determinó que no hay evidencias de tal ataque químico).
El periodista Thierry Meyssan, a través de su sitio Red Voltaire, es uno de las más esclarecedores respecto del desenmascaramiento de las estructuras de generación de propaganda de guerra, y del verdadero inmenso impacto de la propaganda de guerra sobre las sociedades. Los estados imperialistas tienen verdaderas usinas ideológicas, organizaciones de invención de contenido (falso) para construir una realidad virtual en la mente de las masas alienadas. Estas organizaciones de invención de contenido bien pueden ser agencias de relaciones públicas como Hill & Knowlton, que escenificó la comparecencia de la supuesta enfermera que narró el relato (falso y guionado) sobre haber presenciado cómo soldados iraquíes robaban las incubadoras de un hospital materno en Kuwait, provocando la muerte de 312 neonatos que estaban en las mismas, operación de propaganda destinada a justificar la guerra contra Irak encabezada por George Bush padre, en 1990; u organizaciones estatales como el secreto “Buró de Propaganda de Guerra”, creado en 1914, durante la Primera Guerra Mundial, dentro del ministerio de relaciones exteriores del Reino Unido de Gran Bretaña (actualmente esa función la cumple la “Unidad de Investigación de Información y Comunicaciones”), que además de producir directamente contenidos, dirigía el conjunto de la estrategia de propaganda de guerra; o como el “Comité de Información Pública” creado en 1917 en los EEUU, con las mismas funciones.
Y ya para poder construir la materia prima real para alimentar las operaciones de acción sicológica y propaganda de guerra, es necesario el concurso de organizaciones militares de operaciones encubiertas, que son las que hacen las acciones de falsa bandera para ello. Los casos son casi infinitos: el más espectacular, el derribo de las Torres Gemelas y del WTC 7 (con aprox. tres mil asesinados y más de 6 mil heridos), todos mediante una demolición controlada (el impacto de los aviones tuvo un fin estrictamente coreagráfico), operación dirigida por el Estado profundo anglosionista, en 2001; el atentado de la estación de ferrocarril de Bolonia, en Italia (2 de agosto de 1980, 85 personas asesinadas, y más de 200 heridas), realizado por una unidad de la red Gladio de la OTAN; el derribo del avión de pasajeros del vuelo MH17 de Malaysia Airlines (murieron todos las 298 personas que viajaban en él), atentado ejecutado por los ucronazis, en 2014; en Argentina los atentados a la embajada de Israel y a la DAIA-AMIA, operaciones organizadas por el Mossad (en conjunto ocasionaron más de 100 asesinados y más de medio millar de heridos) e la década de los 90, por citar sólo algunas, pero si hacemos un inventario nos encontraremos con cientos de estas acciones que constituyen un “modus operandi” propio de la doctrina de los opresores imperialistas. En el caso de las Torres Gemelas el objetivo fue culpar a ese nuevo enemigo, “el terrorismo internacional”, a los talibanes de Afganistán, y a “Al-Qaeda” como organización mundial que puede estar “en cualquier parte”, “en todas partes”. En el caso del atentado de la estación de trenes de Bolonia, el objetivo era culpar al comunismo, en especial a las Brigadas Rojas. En el caso del derribo del avión de pasajeros del vuelo MH17, culpar a Rusia y a los independentistas de la región del Donbás. En el caso de los atentados en Argentina, el objetivo era culpar a Hezbolá, Irán, Siria, o cualquier objetivo político que les conviniera a los sionistas, y lograr así justificar un trato especialmente deferente del Estado argentino hacia ellos, maniobra que tuvo el fin de infiltrar y colonizar tal Estado.
Entonces, en contra de las apariencias, lo que hay no es un libre albedrío, con “libertad de prensa” y debate honesto, sino una orquestación general de todos los contenidos que las masas consumen habitualmente, para lograr una gran distorsión en la semiótica general, abarcando todos los valores, todo lo ideológico.
-Manipulación de los flujos comunicacionales: esto es operar sutilmente sobre el flujo del tráfico de las comunicaciones y sobre las búsquedas en los motores de búsqueda estilo Google, de tal manera de moldear y manipular las percepciones y la circulación y acceso a la información y el conocimiento. Concretamente, por ejemplo, en el caso de los motores de búsqueda, aplicando algoritmos específicos para provocar resultados de contenidos, censurados por un lado, y promovidos por otro. También se pueden manipular los indicadores de popularidad. La popularidad es un elemento de legitimación. Si un determinado contenido de contrainformación tiene mucha popularidad esto es una demostración de legitimidad, que actúa potenciando tal contenido. Si se manipulan estos indicadores, el mensaje es “a estos no los apoya nadie”, o “tienen poco apoyo”. Eso se ve muy claramente en Youtube, donde determinados contenidos antisistema seguramente son muy populares pero Youtube hace que se registren como con poca audiencia.
-Manipulación con alto grado de especificidad: aquí tenemos una complementación muy estrecha entre plataformas de relacionamiento social como Facebook -que es un espacio de realidad virtual ofrecido como territorio para la vida social, de tal manera que sus poseedores tienen en sus manos las relaciones humanas, sociales, de cada individuo en particular y de la sociedad incluída en dicho territorio- y empresas como Cambridge Analytica, que operaron sobre la base de la información facilitada por Facebook (Facebook dice que “fue sin querer”... Obviamente eso es mentira, es sólo una explicación hacia la opinión pública de acciones absolutamente premeditadas y planificadas así, ya desde la concepción misma de estas plataformas). Es así entonces que C.A. pudo construir, de manera automatizada -bajo la conducción de un calificado equipo de cientíticos sociales- mensajes de manera específica en función de perfiles de personalidad elaborados por estos científicos a partir del “big data” recolectado por Facebook (me refiero a la empresa) con sus múltiples plataformas de redes sociales. Es así como, de un determinado tema o punto reivindicativo de una plataforma electoral, se elaboran mensajes diferentes según cuál sea el perfil de personalidad al que haya que cooptar para las elecciones.

Conclusión
Podríase continuar profundizado y abundando en las características de cada uno de los componentes de este Gran Hermano que hoy, en el mundo capitalista, efectivamente existe a través de las tecnologías de la comunicación y la información. Si estas tecnologías fueran usadas de manera responsable, en una sociedad sin grandes injusticias, estaríamos ante otra herramienta de liberación del Hombre. En manos de los opresores, de los capitalistas, éstas son herramientas para la manipulación de las masas, para el conocimento íntimo de su naturaleza y para moldear la misma, a su vez.
Resolver a favor de las masas esta situación no está separado de la lucha integral por el Poder, donde sigue vigente la cuestión de la propiedad de estos medios de producción, en este caso medios de comunicación e infraestructuras que hacen posible esa comunicatividad. Las guerras de 4ta. generación justamente son el resultado del cambio de la naturaleza de las guerras al compás de los últimos cambios tecnológicos, dentro de los cuales descollan las tecnologías de la comunicación y la información.
Mal se puede elaborar una estrategia de emancipación política sin comprender las contradicciones de clase de la sociedad contemporánea, y mal se puede vencer sin especificar claramente quienes constituyen el enemigo político, histórico y social concreto. La victoria en el plano de los medios de comunicación y del manejo de la información no estará escindida de la victoria en los demás planos de la guerra de clases.
Como decía al principio, el problema no son las tecnologías, sino las clases capitalistas y a partir de qué relaciones sociales se desenvuelve la sociedad, a partir de qué relaciones sociales ésta se reproduce en su modo de existir.
Ya será cuestión de la estrategia política concreta, de actores políticos concretos, el determinar cómo se aprovecha para la liberación social la tecnología existente. Pero eso implica una estrategia más amplia que la sola estrategia de la contrainformación. Implica una estrategia integral donde lo que se juega en el campo de las tecnologías de la información y comunicación contituye uno de los campos fundamentales y de los más importantes, pero no el todo.
La cuestión estratégica no se puede resolver sin atender a la propiedad de los medios de comunicación e información. En Cuba son básicamente del Estado, y está bien que así sean. En los lugares donde está en manos privadas, la lucha debe ser por la estatización de los mismos y por la garantía de que las tecnologías de la información y comunición sean utilizadas para profundizar la democracia popular en vez que como medios del totalitarismo imperialista.

Leonardo Del Grosso

UNA CONVERSACIÓN SOBRE LA RAZA

por Paul Craig Roberts. En Instituto para la Economía Política. En Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Leonardo Del Grosso

 

(Nota del Editor; Leonardo Del Grosso) Simplemente comentar ¡que cosa curiosa! que un intelectual como Paul Craig Roberts, que no se define marxista pero que tiene valentía política, venga a poner los puntos sobre las íes en lo que respecta a la degeneración -intencional- del marxismo, su bastardeo y su utilización en beneficio de las división de los pueblos, entre sí y dentro de si mismos.
En este artículo, además, se hace alusión al Klu Klux Klan, contando una versión diferente que la predominante sobre su surgimiento (préstese atención que el surgimiento es un momento diferente de lo que puede ser su posterior evolución). Seguramente, los inquisidores anglosionistas estarán afilando sus hoces para salir disparados a acusarme a mi, o a quienes hacemos y publicamos esta traducción, de todas las palabras del diccionario vigilante de la Iglesia del Capital Financiero, y reproducidas por todos los corifeos a sueldo. Una socia de la prensa prostituta (“presstitute”) es indudablemente la academia prostituta, ese mundo de mentirosos pagos que corrompen la Historia, la verdadera Historia, para beneficio de las élites mercantiles. Todo se puede comprar y vender… también el relato del pasado. Los que han reptado tanto para acomodarse, por revelar verdades herejes no pondrán en riesgo su cómodo refugio en la burocracia universitaria o en el “mainstream”. Sinceramente, en lo personal, me resulta esclarecedor lo que escribe Paul Craig Roberts, aunque yo no me defina como de su mismo palo, y tenga referenciados a Marx y Lenin como a dos super-superlativos intelectuales humanistas y revolucionarios.
La valentía intelectual de P. C. Roberts nos remite a la de Carlos Marx que, nacido en el seno de una familia de prósperos judíos, sin embargo pudo escribir su trabajo “Sobre ‘La cuestión judía'”, donde hace un análisis absolutamente desprejuiciado, científico, del tema, justamente polemizando con Bruno Bauer, el autor del libro “La cuestión judía”, un Bauer que, además, había sido su profesor.

 


ACTUALIZACIÓN: los lectores han identificado la película cuyo enlace estaba roto. Es “Unconquered”(Insumiso, Rebelde) de Cecil B. DeMille, protagonizada por Gary Cooper y Paulette Goddard. Aquí está la escena de la sentencia sobre la esclavitud: https://www.bing.com/videos/search?q=you+tubethe+movie+%22Unconquered%22+with+Gary+Cooper&view=detail&mid=A160BA8BAB4735DE134CA160BA8BAB4735DE134C&FORM=VIRE
ACTUALIZACIÓN: el link hacia la película en esta columna estaba operativo cuando publiqué la columna, pero ha dejado de funcionar desde que la posteé. La película comienza con la actriz protagonista, una hermosa pelirroja, siendo sentenciada a la horca en una corte inglesa en el siglo XVIII. Una patrulla de vigilancia del rey se había apoderado de su hermano. En una pelea que se sucedió, un oficial real junto con el hermano fueron asesinados. Como ella estaba presente y aparentemente participó de la pelea, la sentencian a muerte en la horca. Ella protesta y el juez dice que está en su poder el sentenciarla a que sea vendida como esclava en las colonias. Si esos lectores que abrieron el artículo inmediatamente cuando se publicó y tal vez hicieron clic en el enlace a la película, recuerden el nombre de la película y/o los nombres de los protagonistas femeninos y masculinos envíen un correo electrónico a este sitio web, para que yo probablemente ubique la película.

Mientras tanto, otra película sobre blancos ingleses vendidos como esclavos es Capitán Blood, protagonizada por Errol Flynn y Olivia de Havilland, que se hizo en 1935. En la Inglaterra del siglo XVII, el médico irlandés Peter Blood (Errol Flynn) es convocado para ayudar Lord Gildoy, un patrón herido que participó en la Rebelión de Monmouth. Detenido mientras realizaba sus deberes como médico, es condenado por traición contra el Rey Juan II y sentenciado a muerte por el infame juez Jeffreys. Por el capricho del rey, que ve una oportunidad de obtener ganancias, Blood y los rebeldes sobrevivientes son transportados a las Indias Occidentales para ser vendidos como esclavos. Puede leer una sinopsis de la película en Wikipedia: https://en.wikipedia.org/wiki/Captain_Blood_(1935_film)

Una conversación sobre la raza

Paul Craig Roberts

A menudo escuchamos que necesitamos una conversación sobre raza. Teniendo en cuenta que los estadounidenses son personas con lavado de cerebro que viven en una historia falsa, tal conversación se parecería a la que se esperaría que los rusos tuvieran con los británicos respecto del envenenamiento Skripal: “Sí, somos culpables. Pagaremos reparaciones. ¿En dónde le gustaría que enviemos a Putin para un juicio?”. En otras palabras, la única conversación aceptable en Estados Unidos es aquella en la que los blancos aceptan la acusación de que son racistas y ofrecen una reparación.
Considerando que la única esclavitud experimentada por cualquier persona viviente negra o blanca es la esclavitud del impuesto a la renta, la raza es un problema sólo porque ha sido orquestado como un problema junto con el género y la preferencia sexual. Estos temas divisivos son los productos de las Políticas de Identidad engendradas por el marxismo cultural.
En el marxismo real, conflicto es conflicto de clase. Los trabajadores y los capitalistas tienen intereses diferentes, y la historia es una lucha entre intereses materiales. El capitalista es el villano y los trabajadores son las víctimas.
En el pseudo-marxismo de las Políticas de Identidad, la raza blanca es el villano, especialmente el blanco heterosexual masculino, y las minorías raciales, las mujeres y los homosexuales, son las víctimas.
No hay, por supuesto, algo así como una raza blanca o negra. Hay muchas nacionalidades diferentes de blancos, y han hecho un buen trabajo, a lo largo de la historia, de matarse unos a otros. Del mismo modo, hay muchas tribus negras diferentes y etnias asiáticas que también han peleado más entre sí mismos que con otros. Pero todo esto queda en el camino, junto con el hecho de que en el mundo las “minorías raciales” son en realidad mayorías y la “mayoría blanca” es en realidad una minoría. Hay más chinos o indios, tomados por separado, que personas blancas.
Pero las historias orquestadas no están basadas en hechos.
La clase trabajadora, designada por Hillary Clinton como “los deplorables de Trump”, es ahora el victimario, no la víctima. El marxismo se ha colocado patas para arriba.
La clase dominante estadounidense ama las Políticas de Identidad porque las Políticas de Identidad dividen a la gente en grupos hostiles y evitan cualquier resistencia a la elite gobernante. Con los negros gritando a los blancos, las mujeres gritando a los hombres y los homosexuales gritando a los heterosexuales, no queda nadie para gritar a los gobernantes.
La elite gobernante favorece una “conversación sobre la raza”, porque la elite gobernante sabe que solo puede dar como resultado acusaciones que dividirán aún más a la sociedad. En consecuencia, la elite gobernante ha financiado la “historia negra”, los “estudios de la mujer” y los “diálogos transgénero” en las universidades como una forma de institucionalizar la división que los protege. Estos “estudios” han reemplazado la historia real con historia falsa (“fake history”).
Por ejemplo, una vez se supo universalmente que la esclavitud negra se originó en guerras de esclavos entre tribus africanas negras. Los esclavos eran un símbolo de estatus, pero se acumulaban más allá de la capacidad de las tribus para sustentarlos. El excedente se exportó primero a los árabes y luego a los ingleses, españoles y franceses que fundaron colonias en el nuevo mundo, que tenía recursos naturales pero no fuerza de trabajo. El erudito socialista Karl Polanyi, hermano de mi profesor de Oxford, Michael Polanyi, contó la historia del origen de la trata de esclavos africanos en su famoso libro “Dahomey and the Slave Trade” (Dahomey y el comercio de esclavos).
Los primeros esclavos en el nuevo mundo eran blancos. Cuando la historia real fue enseñada, esto fue ampliamente entendido. Incluso se hicieron películas que mostraban que en la Inglaterra del rey Jorge III, la alternativa al castigo criminal era ser vendido como esclavo en las colonias. Consulte, por ejemplo: https://www.bing.com/videos/search?q=you+tubethe+movie+%22Unconquered%22+with+Gary+Cooper&view=detail&mid=A160BA8BAB4735DE134CA160BA8BAB4735DE134C&FORM=VIRE
Entre las primeras tierras del Nuevo Mundo que explotaron los europeos se encontraban las islas del Caribe, que eran aptas para la producción de azúcar y arroz. El problema era que los esclavos blancos morían como moscas de la malaria y la fiebre amarilla. La falta de éxito de los españoles con una fuerza de trabajo de nativos de las tierras que conquistaron los llevó a buscar una fuerza de trabajo del negocio de exportación de esclavos del negro Reino de Dahomey. La demanda de trabajadores negros aumentó considerablemente cuando se descubrió que muchos tenían inmunidad contra la malaria y resistencia a la fiebre amarilla. Esto significaba que la inversión de una plantación en una fuerza de trabajo no era aniquilada por la enfermedad.
La resistencia de los negros a la malaria se debe a la característica protectora del rasgo de célular falciforme que, aparentemente, sólo tienen los negros. Ver: https://www.cdc.gov/malaria/about/biology/sickle_cell.html
La esclavitud existió en el Nuevo Mundo mucho antes de que los Estados Unidos nacieran. George Washington y Thomas Jefferson hoy son calificados por las Políticas de Identidad como racistas simplemente porque nacieron cuando la esclavitud era una institución preexistente.
La esclavitud había existido durante muchos siglos antes de la Confederación. Sin embargo, en algunos relatos hoy en día uno sale con la impresión de que el Sur inventó la esclavitud. Como a veces se dice, los racistas sureños odiaban tanto a los negros que iban a África, capturaban negros con un gran gasto, sólo para traelos de vuelta al Sur donde azotaban y maltrataban sus inversiones hasta el punto de matar y desmoralizar a su fuerza de trabajo rompiendo familias negras, vendiendo niños en una dirección y esposas y esposos en la otra. Este relato no se cuenta como un abuso ocasional sino como la práctica general. Económicamente, por supuesto, no tiene ningún sentido. Pero los hechos ya no forman parte de la Historia Estadounidense.
Los estados del Norte también tenían esclavos. Sin embargo, el predominio de esclavos estaba en el Sur. Esto no fue porque los sureños odiaban a los negros. Fue porque la tierra en el Sur sostenía grandes cultivos agrícolas, y no había otra fuerza de trabajo. El Sur, como los Estados Unidos, heredó la esclavitud de la fuerza de trabajo que los colonos europeos compraron al negro Reino de Dahomey.
¿Por qué no había una fuerza de trabajo alternativa a los esclavos? La razón es que los nuevos inmigrantes al mudarse al Oeste podrían tomar tierras de los nativos americanos y ser independientes en lugar de ser asalariados que trabajan en la tierra de otra persona. La frontera occidental no se cerró hasta alrededor de 1900. En el momento de la Guerra de Agresión del Norte, los indígenas de las llanuras todavía gobernaban al oeste del río Mississippi. Fueron los criminales de guerra de Lincoln, del Norte, Sherman y Sheridan, quienes fueron enviados a exterminar a los indios de las llanuras. Pregunte a los nativos americanos, o lo que queda de ellos, quiénes son los racistas: si los norteños o los sureños.
Los estudios sobre negros incluso han corrompido otros aspectos de la historia. Considere la así llamada “guerra civil”. El nombre, en sí mismo, es una orquestación. No hubo guerra civil. Hubo una Guerra de Agresión del Norte. Una guerra civil es cuando dos lados luchan por el control del gobierno. El Sur había abandonado la Unión y no tenía ningún interés en controlar el gobierno en Washington. La única razón por la que el Sur luchó fue porque el Sur fue invadido por el Norte.
¿Por qué el Norte invadió el Sur? Como alguna vez entendieron todos los historiadores y todos los estudiantes, Abraham Lincoln invadió el Sur, en las propias palabras de Lincoln, expresadas una y otra vez, “para preservar la Unión”.
¿Por qué el Sur abandonó la Unión? Porque estaba siendo explotado económicamente por el Norte que, una vez que el Norte ganó la capacidad de superar a los estados del Sur, impuso aranceles que beneficiaban al Norte a expensas del Sur. El Norte necesitaba protección contra las manufacturas británicas para el crecimiento económico del Norte. En contraste, la economía del Sur se basaba en las exportaciones de algodón a Inglaterra y en las manufacturas baratas importadas de Inglaterra. Los aranceles elevarían al Sur el costo de los productos manufacturados y represalias contra sus exportaciones de algodón. Los intereses económicos del Norte y del Sur no coincidieron.
La esclavitud no tenía nada que ver con la guerra. El mismo Lincoln lo dijo una y otra vez. Antes de su invasión del Sur, Lincoln y el Congreso del Norte prometieron para siempre la protección de la esclavitud de la Constitución del Sur en tanto los estados sureños se quedaran en la Unión. Los historiadores que han leído y registrado la correspondencia de guerra de los soldados de la Unión y la Confederación con sus familiares y amigos en casa no pueden encontrar a nadie peleando a favor o en contra de la esclavitud. Las tropas del Norte están luchando para preservar la Unión. Las del Sur están luchando porque son invadidos.
Nada podría ser más claro. Sin embargo, se ha establecido el mito de que Abraham Lincoln fue a la guerra para liberar a los esclavos. De hecho, Lincoln dijo que los negros no eran capaces de vivir con los blancos, dijo que éstos últimos eran superiores, y que su intención era enviar a los negros de regreso a África. Si Estados Unidos alguna vez tuvo un “supremacista blanco”, este fue Abraham Lincoln.
¿Qué pasa con la Proclamación de Emancipación? ¿Esta orden de Lincoln no liberó a los negros? No. Fue una medida de guerra para la que se depositaron esperanzas de que, como casi todos los hombres sureños sanos estaban en la línea del frente, los esclavos se rebelarían y violarían a las esposas e hijas de los soldados del sur, lo que obligaría a los soldados a abandonar el ejército y regresar a casa para proteger a sus familias. Como dijo el propio Secretario de Estado de Lincoln, el presidente ha liberado a los esclavos en los territorios que la Unión no controla y los ha dejado en la esclavitud en el territorio que la Unión controla.
¿Por qué Lincoln recurrió a una estrategia tan deshonrosa? La razón es que Lincoln había pasado por todos los generales de la Unión y no pudo encontrar uno que pudiera derrotar al enormemente superado en número Ejército de Virginia del Norte de Robert E. Lee.
El carácter y el liderazgo de Robert E. Lee, quien es descartado por las Políticas de Identidad como un racista blanco, es tan admirado por el Ejército de los Estados Unidos que los cuarteles en West Point se denominan en honor a Lee. Ni siquiera el “primer presidente negro de Estados Unidos” pudo cambiar eso. La historia negra también oculta el hecho de que se le ofreció a Robert E. Lee el mando del Ejército de la Unión. En aquellos días, los estadounidenses todavía se veían a sí mismos como ciudadanos de su Estado, no como ciudadanos de los EEUU. Lee rechazó el ofrecimiento con el argumento de que no podía ir a la guerra contra su país natal, Virginia, y renunció a su remuneración del Ejército de EEUU.
Si Lee hubiera estado al mando de la Confederación en la Primera Batalla de Corrida de Toros, cuando el Ejército de la Unión se quebró y corrió todo el camino de vuelta a Washington, Lee los habría perseguido y la guerra habría terminado con la victoria del Sur.
Pero Lee no estaba allí. En cambio, los generales del Sur concluyeron, mirando al Ejército de la Unión que huía, que los norteños no podían luchar, retirarse en orden o montar a caballo, y que no representaban ninguna amenaza. Esta conclusión pasó por alto la superior mano de obra del Norte, la afluencia constante de inmigrantes irlandeses que se convirtieron en carne de cañón de la Unión, la capacidad manufacturera del Norte y la Marina, que podría bloquear los puertos del Sur y privar al Sur de los recursos.
Durante los dos primeros años de la Guerra de la Agresión del Norte, el Ejército de la Unión nunca ganó una batalla contra el ejército de Lee, superado holgadamente en poder de fuego. El Norte tenía todo. Todo lo que el Sur tuvo fue valor. Lincoln estaba desesperado. La oposición a su guerra crecía en el Norte. Tuvo que encarcelar a 300 editores de periódicos del Norte, exiliar a un congresista de los EEUU, y enfrentarse, en las elecciones que iban a realizarse, con el general más famoso del Norte con una plataforma de paz. Por eso el vano intento de Lincoln de provocar una rebelión de esclavos en el Sur. ¿Por qué no se rebelaron esos esclavos supuestamente tratados y oprimidos de manera horrible cuando no había nadie para evitarlo sino las mujeres y los niños?
Todo lo que he escrito en esta columna fue alguna vez comprendido por todos. Pero todo ha sido borrado y reemplazado con una historia falsa que sirve a la elite gobernante. No es solo la élite gobernante la que tiene un interés personal en la falsa historia del “racismo blanco”, sino también las universidades y departamentos de Historia en los que se institucionaliza la falsa Historia y los fundamentos que han financiado la historia negra, los estudios sobre la mujer y los diálogos transgénero.
Fue la Reconstrucción la que arruinó las relaciones entre negros y blancos en el Sur. El Norte atiborró hasta la garganta de negros al derrotado Sur. Los negros fueron puestos a cargo de los gobiernos del Sur con el fin de proteger a los empacadores de alfombras del Norte que saquearon y robaron desde el Sur. El ejército de la Unión, de ocupación, alentó a los negros a abusar de la gente del Sur, especialmente las mujeres, al igual que los soldados de la Unión. El Klu Klux Klan emergió como una fuerza guerrillera para detener las depredaciones. El mismo Robert E. Lee dijo que si se hubiera dado cuenta de cuán rapaz sería el Norte, habría liderado una resistencia guerrillera.
Las generaciones de estadounidenses que han sido propagandizados en vez de educados necesitan entender que la Reconstrucción no significó la reconstrucción de la infraestructura, ciudades y pueblos del Sur destruidos por los ejércitos de la Unión. No significaba reconstruir la producción de alimentos del Sur. Significó reconstruir la sociedad y la gobernanza del Sur. Los negros, que no estaban preparados para la tarea, tenían el control de los gobiernos para que los maleantes pudieran saquear y robar. Los blancos perdieron la franquicia y la protección de la ley ya que sus propiedades fueron robadas. Algunas áreas sufrieron más que otras por las prácticas de Reconstrucción, que a menudo diferían, y eran peores, que sus mismas políticas.
La reconstrucción fue un tema polémico incluso dentro del Partido Republicano. Ni el presidente Lincoln ni Johnson estarían de acuerdo con los elementos republicanos más extremos. El extremismo de las políticas de Reconstrucción perdió apoyo entre la gente del Norte. Cuando los demócratas recuperaron el control de la Cámara de Representantes en la década de 1870, la Reconstrucción llegó a su fin.
En el Sur, y sin duda en Atlanta, donde crecí, las escuelas eran escuelas de barrio. Estábamos segregados por clase económica. Fui a la escuela con niños de clase media de mi barrio de clase media. No fui a la escuela con niños ricos o con niños pobres. Esta segregación no fue racial.
Cuando el Norte volvió a subirse al caballo de su alta moral e impuso la integración escolar en el Sur, interrumpió el sistema escolar de barrio. Ahora los niños pasan horas viajando en autobuses escolares a lugares distantes. Esto destruyó las asociaciones de padres y maestros, que mantuvieron la participación de los padres y la disciplina en las escuelas. El Sur, al ser un pueblo de sentido común, vio venir todo esto. El Sur también vio la Reconstrucción de nuevo. Eso, y no el odio a los negros, es la razón de la resistencia del Sur a la integración escolar.
Todo Estados Unidos, de hecho todo el Occidente, vive en The Matrix, una realidad inventada, a excepción de mis lectores y los lectores de un puñado de otros que no pueden ser corrompidos. Los pueblos occidentales están tan propagandizados, tan lavados de cerebro, que no comprenden que su desunión fue creada para hacerlos impotentes frente a una clase dominante rapaz, una clase cuya arrogancia y afán de poder tiene al mundo al borde del Armagedón nuclear.
La historia tal como sucedió realmente está desapareciendo, ya que aquellos que dicen la verdad son descartados como misóginos, racistas, homófobos, agentes de Putin, simpatizantes del terrorismo, antisemitas y teóricos de la conspiración. Los liberales que se quejaban poderosamente del macartismo ahora lo practican multiplicado por diez.
El lavado de cerebro sobre las amenazas rusas y musulmanas funciona por una serie de razones. Los superpatriotas entre los deplorables de Trump sienten que su patriotismo les exige creer las acusaciones contra Rusia, Siria, Irán y China. Los estadounidenses empleados en el vasto complejo militar/de seguridad entienden que el presupuesto que financia el complejo en el que tienen sus carreras está en juego. Aquellos que quieren un muro para mantener lejos a los extranjeros van de la mano con la demonización de los musulmanes como terroristas que tienen que ser asesinados “allá antes que lleguen aquí”. Los demócratas quieren una excusa por haber perdido las elecciones presidenciales. Y así. Las agendas de varios elementos de la sociedad se unen para apoyar la propaganda oficial.
Los Estados Unidos, con su población incompetente y de cerebro lavado -de hecho, la totalidad de las poblaciones occidentales son incompetentes- y con su ausencia de liderazgo inteligente, no tienen ninguna posibilidad contra Rusia y China, dos países masivos que surgen de su derrocamiento de estados policiales mientras Occidente desciende en un Estado Gestapo. Occidente está terminado y finiquitado. No queda nada de Occidente sino las mentiras utilizadas para controlar a la gente. Toda la esperanza está en otra parte.

domingo, 22 de abril de 2018

SITREP: ¿UN ATAQUE A UN BARCO DE LA MARINA ESTADOUNIDENSE ES LO SIGUIENTE?

por Nick para el blog de Saker. En The Vineyard of The Saker. Traducción de Comunidad Saker Latinoamérica




El grupo de ataque del portaaviones USS Harry S. Truman abandonó la Base Naval de la costa este de Norfolk, Virginia, el 11 de abril.
El portaviones está acompañado por el crucero de misiles de crucero USS Normandy, los destructores de misiles de crucero USS Burke, Bulkeley, Forest Sherman y Farragut, y los destructores USS Jason y The Sullivans. El grupo de ataque transporta a 6.500 marineros y el portaaviones del Ala Aérea Uno.
Los recientes anuncios sobre el sistema de misiles hipersónicos Kinzhal (“Dagger”) de Rusia han hecho que estas embarcaciones se vuelvan obsoletas, lo que significa que los barcos y sus tripulaciones están esencialmente a bordo de una chatarra sangrienta.
Incluso sin la reciente actualización del sistema Kinzhal, la experiencia de la flota británica en el conflicto de las Malvinas ilustra la vulnerabilidad de los buques de guerra a los misiles de vuelo bajo. Además del hundimiento del HMS Sheffield y Sir Galahad, prácticamente todos los barcos británicos fueron alcanzados por al menos uno de los misiles Exocet de fabricación francesa de Argentina, un sistema de armas que ya tenía 20 años en ese momento.
El misil Exocet hunde al HMS Sheffield durante la Guerra de las Malvinas:


Según se informa, lo único que salvó a la fuerza del Reino Unido de la destrucción fue que los argentinos habían equivocado la configuración del altímetro de misiles. ¡Los rusos no cometerán el mismo tipo de error!
Estos hechos son, por supuesto, conocidos por los planificadores militares de EEUU -uno asumiría y esperaría, porque es su deber saberlo- por Donald Trump. Y sin embargo la flota estadounidense ahora se acerca a la costa de Siria, donde se encontrará con buques de guerra estadounidenses y de otros países de la OTAN que ya están en posición. Juntos, constituirán una gran bandada de patos sentados.
Si las personas que empujan a Trump logran lanzar un nuevo ataque contra Siria (y debemos esperar un nuevo ataque de bandera falsa) y si el aumento masivo de la potencia de fuego de la OTAN significa que suficientes misiles alcanzan suficientes objetivos para matar a los rusos, entonces Putin realmente no tiene más remedio que hundir la flota estadounidense.
No hay elección porque, sea cual sea el peligro de hacerlo, la falta de respuesta indicaría la derrota y la retirada rusa en Siria, lo que conduciría por supuesto a una rápida escalada de la presión militar contra Líbano e Irán, y significa que cuando el Imperio continúe avanzando hacia atacar a Rusia, sus aliados más confiables ya se habrán ido y su “bajo vientre” estará seriamente expuesto.
Así que Putin ordena la destrucción de la flota estadounidense y, una hora más tarde, todo lo que queda son restos y cadáveres destrozados en algunas mareas negras, y algunas “grandes” fotos y videoclips para ilustrar la declaración de guerra de Trump a causa “del ataque con el codazo mortal de Rusia a una fuerza humanitaria de los Estados Unidos”.
¿Suena familiar? Debería. Porque no estamos pensando sólo en el USS Maine, el Lusitania y el Golfo de Tonkin. La costumbre de Washington de utilizar hundimientos de barcos como el causus belli también incluye, por supuesto, Pearl Harbor.
En caso de que necesite un recordatorio, aquí hay solo un ejemplo de los muchos videos cortos que hay sobre la verdad sobre el ataque japonés del 7 de diciembre de 1941 que explica cómo Roosevelt tuvo inteligencia avanzada sobre el planeado ataque, pero decidió no transmitirla a la flota anclada como pato sentado:


La excusa más o menos oficial (la culpabilidad del Presidente nunca ha sido formalmente reconocida) es que haber alertado a la flota también habría alertado a los japoneses de que sus códigos navales ya habían sido rotos. Pero la verdad es, por supuesto, que deliberadamente no advirtió a la flota porque sabía que el sacrificio incitaría al pueblo estadounidense a una guerra contra Hitler a la que él y los que estaban alrededor y detrás de él se habían cometido, pero a la que el pueblo estadounidense se oponía.
Las circunstancias en esta ocasión son, por supuesto, algo diferentes, sobre todo si todos, con un conocimiento mínimo de la capacidad de los misiles rusos, ya saben que 6.500 marineros están “en camino hacia Samara”.
Esto hace que Donald Trump sea un tonto criminalmente incompetente, un mal jugador de póquer o un títere totalmente controlado de la élite anglosionista psicótica. Si él es uno de los dos primeros, entonces, por supuesto, todavía hay una posibilidad de que él pueda responder al desastre pestañeando y retrocediendo. En ese caso, la élite que lo tiene rodeado usará la tragedia humana y su humillación para sacarlo de su cargo (no es un mal premio de consolación, desde su punto de vista).
Pero si él es el tercero, entonces el bombardeo “shokeante” sobre la flota estadounidense llevará a la declaración inmediata de la Tercera Guerra Mundial.
De hecho, si las cosas llegan tan lejos (y probablemente estamos a 48 horas y un video “White Helmets” más lejos), entonces lo único que realmente tiene una posibilidad de detener a los psicópatas racistas anglosionistas es que el ataque ruso y su resultado sea una muestra tan devastadora de “conmoción y pavor” como para hacer que les sea imposible ignorar una advertencia pública simultánea de Putin a Netanyahu de que cualquier respuesta hostil adicional de Estados Unidos colocará a Israel directamente en la línea de fuego también.
SÓLO eso podría ser suficiente para hacer retroceder a los Neocons. Si no, entonces será la Tercera Guerra Mundial. Puede que no se vuelva nuclear de inmediato, pero incluso si es convencional, TODO cambiará:
Las voces disidentes contra la guerra como esta se silenciarán rápidamente mediante la censura general y el confinamiento; sus hijos e hijas serán reclutados; sus impuestos irán por las nubes, y tendrá que vivir con el miedo siempre presente de que, una vez que China entre en guerra contra Washington y sus estados clientes, la marea correrá tan rápido contra los “aliados democráticos” que sus “misiles humanitarios” culminarán con tips nucleares.
Si eso te molesta (y seguramente debería), entonces todo lo que pido es que tomes la analogía de Pearl Harbor y te des cuenta de difundirla en las redes sociales AHORA MISMO. Porque una vez que esos jóvenes marineros y pilotos hayan sido sacrificados, la demanda de una guerra de “venganza” será imparable. Pero si los belicistas se dan cuenta de que muchas personas ya han entendido el plan, tal vez esto los amilane para que retrocedan.
En ese caso, la flota puede hacer algunas maniobras para salvar la cara y luego navegar de regreso a casa y podemos esperar un verano que puede ser cálido, ¡pero no tan incómodamente caliente como de otro modo!