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viernes, 16 de junio de 2017

JFK A LOS 100

por Paul Craig Roberts, en Instituto para la Economía Política y Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Leonardo Del Grosso



Este Memorial Day, lunes 29 de Mayo, es el 100 aniversario del nacimiento de John Fitzgerald Kennedy, el presidente número 35 de los Estados Unidos.
JFK fue asesinado el 22 de Noviembre de 1963, cuando se acercaba al final de su tercer año en el cargo. Investigadores que emplearon años estudiando las evidencias han concluído que el presidente Kennedy fue asesinado por una conspiración entre la CIA, el Estado Mayor Conjunto y el Servicio Secreto (lea, por ejemplo, JFK y lo inconfesable, de James W. Douglass).
Kennedy entró a su cargo como un contendiente de la guerra fría, pero de su interacción con la CIA y los jefes del Estado Mayor aprendió que el complejo militar/de seguridad tenía una agenda de su propio interés y era un peligro para la humanidad. Comenzó a trabajar para bajar las tensiones con la Unión Soviética. Su rechazo a los planes de invadir Cuba, del proyecto Northwoods, de un ataque nuclear preventivo contra la Unión Soviética, y su intención de retirarse de Vietnam después de su reelección, junto con algunos de sus discursos señalando un nuevo enfoque de la política exterior en la era nuclear (ver, por ejemplo, https://www.jfklibrary.org/Asset-Viewer/BWC7I4C9QUmLG9J6I8oy8w.aspx), convencieron al complejo militar/de seguridad de que él era una amenaza para sus intereses. Los conservadores de la Guerra Fría lo consideraban ingenuo hacia la Amenaza Soviética y una carga para la seguridad nacional de los EEUU. Estas fueron las razones de su asesinato. Estas ideas se grabaron sobre piedra cuando Kennedy anunció, el 10 de Junio de 1963, negociaciones con los soviéticos respecto de un tratado sobre pruebas nucleares y la interrupción, por parte de los Estados Unidos, de los tests nucleares en la atmósfera.
Para el encubrimiento, la historia Oswald nunca tuvo ningún sentido y fue contradicha por todas las evidencias, incluso los registros del asesinato realizados por turistas. El presidente Johnson había encubierto el asesinato no porque él fuera parte de ello o porque quisiera estafar voluntariamente al pueblo estadounidense, sino porque hacer conocer a los estadounidenses la verdadera historia habría afectado su confianza en su gobierno en un momento crítico de las relaciones entre la Unión Soviética y los Estados Unidos. Para que el encubrimiento tuviera éxito, Johnson necesitaba la credibilidad del presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos, Earl Warren, para que encabezara la comisión para encubrir el asesinato. Warren comprendió el impacto devastador que la verdadera historia tendría sobre el público y su confianza en el liderazgo militar y de seguridad nacional y en los aliados de los EEUU.
Como ya informé con anterioridad, Lance deHaven-Smith, en su libro “Teoría de la Conspiración en Estados Unidos”, muestra que la CIA introdujo la “teoría de la conspiración” en su léxico político como una técnica para desacreditar al escepticismo respecto del informe de la Comisión Warren. El autor del libro suministra los documentos de la CIA que describen cómo la agencia usó sus medios de comunicación afines para controlar la explicación.
El término “teoría de la conspiración” ha sido usado desde entonces tanto para validar falsas explicaciones como para desacreditar explicaciones verdaderas.
El presidente Kennedy también determinó la exigencia de que el lobby israelí se registrara como agente extranjero y el bloqueo a la adquisición de armas nucleares por parte de Israel. http://www.voltairenet.org/article178401.html
El Memorial Day es cuando los estadounidenses rinden honores hacia aquellos que murieron por su país durante su servicio en las fuerzas armadas. JFK cayó mientras servía las causas de la paz y el desarme nuclear. En un discurso dirigido a las Naciones Unidas en 1961, el Presidente Kennedy dijo:
“Hoy todos los habitantes de este planeta deben contemplar el día en el que este planeta no será más habitable. Cada hombre, mujer y niño, vive bajo una espada de Damocles nuclear, colgada de los hilos más delgados, capaces de ser cortados en cualquier momento por accidente o error de cálculo o por demencia. Las armas de guerra deben ser abolidas antes de que ellas nos abolen a nosotros. Por lo tanto, es nuestra intención desafiar a la Unión Soviética no a una carrera armamentista sino a una carrera hacia la paz -para avanzar juntos paso a paso, etapa por etapa, hasta que un desarme general y completo sea conseguido”.
El discurso de Kennedy fue bien recibido en casa y en el exterior y obtuvo una respuesta favorable y de respaldo del líder soviético Nikita Khrushchev, pero causó consternación entre los halcones de la guerra del Estado Mayor Conjunto. Los Estados Unidos iban adelante en términos de número de cabezas nucleares y sistemas de entrega, pero ese liderazgo fue la base de los planes militares estadounidenses de un ataque nuclear sorpresa contra la Unión Soviética http://prospect.org/article/did-us-military-plan-nuclear-first-strike-1963. Además, muchos creían que el desarme nuclear removería el obstáculo para que el ejército soviético invadiera Europa Occidental. Los halcones de la guerra consideraban a esa eventualidad como una amenaza mayor que el armageddon nuclear. Muchos en los altos círculos militares consideraban al presidente Kennedy como un debilitamiento en el cara a cara de Estados Unidos con la Unión Soviética.
El asesinato del presidente Kennedy tuvo un enorme costo para el mundo. Kennedy y Khrushchev habrían elevado su colaboración desde la desactivación de la Crisis de los Misiles en Cuba hacia la finalización de la Guerra Fría mucho antes de que el complejo militar/de seguridad adquiriera su control de hierro sobre el gobierno estadounidense. A Israel le habrían denegado tener armas nucleares y la designación del lobby de Israel como agente extranjero habría prevenido el fuerte control de Israel sobre el gobierno de los Estados Unidos. En su segundo mandato, JFK habría roto a la CIA en mil pedazos, una intención que él expresó a su hermano Roberto, y el Estado profundo habría sido acabado antes de que terminara siendo más fuerte que el presidente.
Pero el complejo militar/de seguridad pegó primero y dio un golpe de Estado que anuló todas estas promesas y terminó con la democracia estadounidense.

martes, 30 de mayo de 2017

LAS HISTORIAS DE PORTADA SE UTILIZAN PARA CONTROLAR LAS EXPLICACIONES

por Paul Craig Roberts, en Instituto para la Economía Política y Comunidad Saker Latinoamérica. Traducción de Leonardo Del Grosso



Hace muchos años, Juan Jesús Angleton me dejó con la impresión de que cuando una agencia de inteligencia, como la CIA, comete un asesinato, un bombardeo o cualquier otro evento con el que la agencia no quiera ser asociada, la agencia usa los medios de comunicación para controlar la explicación rápidamente poniendo en su lugar una historia de tapa que, junto con varias otras, se ha preparado de antemano. Sugerí que la nueva historia de “los saudíes hicieron el 11 de septiembre” fue puesta en juego para tomar el lugar de la gastada y maltratada principal historia de portada (http://www.paulcraigroberts.org/2016/07/20/is-the-saudi-911-story-part-of-the-deception-paul-craig-roberts/).
Cuando para el asesinato de JFK la historia de tapa de Oswald fue objeto de fuertes sospechas (http://www.paulcraigroberts.org/2017/05/24/jfk-100-paul-craig-roberts/), otras historias de tapa aparecieron en los medios de comunicación. Una era que la mafia mató a JFK, porque estaba teniendo enredos con sus prostitutas.
El hecho de que no tuviera sentido no impidió que muchos lo creyeran. No se le ocurrió a la gente más crédula que reflexiva que un gángster simplemente conseguiría otra mujer y no asumiría el riesgo de asesinar al presidente estadounidense por una mujer. Lo último que la mafia querría sería que el Fiscal General, Robert Kennedy, llevara la ley hacia la mafia como una tonelada de ladrillos.
Otra historia de portada fue que Castro lo hizo. Esto tenía aún menos sentido. JFK había denegado el plan del Estado Mayor Conjunto/CIA para invadir Cuba, y él había rechazado la cobertura aérea para la invasión de la Bahía de Cochinos de la CIA. JFK ciertamente no estaría en la lista de Castro.
Otra historia de portada fue que Lyndon B. Johnson estaba detrás del asesinato de Kennedy. Como he escrito, no hay duda de que LBJ encubrió el complot del Estado Mayor Conjunto/CIA/Servicio Secreto contra JFK, como lo hubiera hecho cualquier presidente, porque la alternativa era destruir la confianza del pueblo estadounidense en los organismos militares y de seguridad de Estados Unidos. El Presidente de la Corte Suprema también encubrió el complot, al igual que la Comisión Warren, los medios de comunicación, y el Congreso.
La historia “Johnson lo hizo” es la más absurda de todas. El Estado Mayor Conjunto, CIA, Servicio Secreto, Jefe de Justicia, Congreso y Medios de Comunicación no van a participar en el asesinato de un presidente y su encubrimiento sólo en beneficio de la ambición personal del vicepresidente. La idea de que tantas grandes instituciones permitirían a un vicepresidente asesinar a un presidente sin otra razón que la ambición personal del vicepresidente está más allá del absurdo.
Hablando de historias de portada, me pregunto si eso es lo que estamos presenciando en la información filtrada al New York Times sobre el atentado con bombas de Manchester. El único objetivo de la filtración es ubicar la historia en su lugar. Las quejas británicas sobre la información filtrada sirven para disimular el propósito de la fuga.
Establecer una historia en el lugar inmediatamente desplaza a otras explicaciones. Recuerde, el gobierno afirma que no tuvo ninguna advertencia del 9/11, pero al instante sabía quién lo hizo y estableció la historia en el sitio. Lo mismo para los eventos de París, el evento de Niza, el atentado con bomba del Maratón de Boston, y creo que todos los demás.
Las autoridades rápidamente presentan una historia y los nombres de los responsables. Los presuntos perpetradores o pagotes, elija lo que prefiera, siempre están muertos y, por lo tanto, no pueden negar que lo hicieron o decir quién los puso allí. La única excepción que me viene a la mente es el hermano menor del que se ha asociado con el atentado del Maratón de Boston. A pesar de dos intentos policiales de matarlo a tiros, incovenientemente él sobrevivió, pero nunca ha sido visto u oído. En su juicio orquestado, el abogado designado por la Corte Suprema para representarlo confesó en representación de su “defendido” y el jurado se basó en esa confesión para declararlo culpable.


Recuerde, Oswald fue asesinado a tiros por Jack Ruby antes de que Oswald fuera interrogado por la policía. No hay ninguna explicación para que un común ciudadano armado esté dentro de la cárcel con Oswald y esté en posición de dispararle a corta distancia. Claramente, a Oswald no se le podía permitir que contara su historia. Y eliminando al pagote, tienen al pagote.